No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos en papel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos en papel. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de septiembre de 2020

Lo prometido es deuda



Página en blanco.

Palabras, muchas palabras.

De todas las que escriba, alguna importará.

Alguna llegará.

Y solo entonces es cuando todo el esfuerzo tiene su recompensa.

Catorce años dan para mucho. Y durante todo ese tiempo, la idea de plasmar en papel todas mis historias, siempre estuvo ahí.

En los dos últimos años fue cogiendo fuerza, el confinamiento también ayudó a ir dándole forma y por fin me decidí y ya puedo decir que está aquí.

Y puede que sea una tontería, pero cuando lo he recibido me he emocionado como una chiquilla y sentido una enorme satisfacción. Lagrimita y suspirito.

 

Puede que al leerme no entiendas nada pero no te preocupes, a mí también me pasa.

Y sigo con las ganas intactas de pasar página cuando ni siquiera tenía un libro que pasar.

Pero ya sí. Ahora ya sí.

Y entonces me he acordado de algo que escribí hace tiempo:

 

 

Porque quiero seguir creyéndome

malabarista torpe de letras

para escribir un libro

que después olvidaré editar.

 


Y he sonreído.

Porque esta vez no se me olvidó y puedo decir que ya lo he tachado de mi lista de cosas pendientes.

Han sido muchos meses de dedicación, de trazar un plan en un mapa en el que no sabía muy bien donde ubicarme, pero en el que al final me pude encontrar.

Y tú puedes hacer lo mismo, seguro que nos encontramos.

Quiero agradecer a Alís, Eliana y Óscar, por haber participado conmigo de esta experiencia. Por el acompañamiento, el cariño y aliento durante este viaje.

Y a todos los que participáis, de una u otra forma en el blog, incluso a los que lo hacéis en silencio… porque todo suma, todo cuenta.

Es imposible citaros a todos, pero os llevo en mis pensamientos y en muchos de mis poemas, porque hacéis que siga latiendo este corazón y que se emocione con tanta poesía.

Son tiempos difíciles, que no nos la quiten también. Sigamos sintiendo.

La vida nos ha puesto a todos contra la pared y el rincón de pensar ha pasado a ser el lugar más visitado de la casa, pero no como castigo sino como enseñanza.

 

Parece que fue ayer y ya hace catorce años.

Así pasa el tiempo, veloz, apenas un instante, y todo se sucede contrarreloj.

Y tanto cariño es el mejor aliciente para continuar.

No sé si otros catorce años, pero voy a intentarlo.

¿os animáis?

 

A todos, gracias (por tanto). 


martes, 11 de octubre de 2011

Asilo

Y en ese asilo obsoleto,
de artrosis mal doliente,
sus paredes silenciosas,
pronuncian nanas mientras duermen,
a esos oídos que escuchan,
cada noche el mismo cuento…
y cada noche,
les parece nuevo.

Cuerpos enardecidos,
oídos sordos,
memorias olvidadas,
almas casi disecadas,
arrugadas.

La catastrófica soledad,
que arrasa todo a su paso,
haciendo del abuelo,
un recuerdo olvidado.

Mecedoras incansables,
que hacen del vaivén,
un columpio de emociones,
un va y viene de ilusiones,
mientras ellos estáticos,
apenas…
no se mueven.

Y los cuerpos irrisorios,
que poco a poco se van arrugando,
encogidos por el frío y el hastío continuo,
tedio infinito,
de aquel que quiso con locura...
y que ahora ya, no se siente querido.

Ventanas que dan al patio,
al jardín de la alegría,
y que a través de ellas,
solo se observa melancolía.

Se recuerda todo lo que se fue,
todo lo que se es…
y todo lo que ya,
no se podrá ser.

Mientras las batallas se suceden,
en la memoria histórica de algunos,
que viven el presente,
anclados a su pasado,
y sin poder avanzar a ningún futuro.

Y es así,
triste y desolador cuando acontece,
no hay tiempo,
no hay espacio,
ni nada que pueda pesarlo,
no hay baremo,
no hay esquemas,
nada que pueda medir la espera.

Llega la primavera,
y con ella pasa el verano,
caen las hojas del otoño
y bajo la manta les resta el invierno.

Estaciones del olvido,
que pasan veloces,
rápidas e incansables,
ante sus ojos dormidos,
mientras tiemblan de enfermedad,
y desde hace tiempo,
su memoria,
poco a poco...
los olvida.

lunes, 11 de octubre de 2010

A veces se me olvida...

A veces se me olvida…
Que somos dos y te convierto en una.
A veces se me olvida…
Que debemos irnos juntas y no te espero por impaciente.
A veces se me olvida…
Como te pensé en el pasado y como te pienso en mi presente.
A veces se me olvida…
Decirte lo que siento y los piropos se me empiezan a quedar cortos.
A veces se me olvida…
El sonido de tus besos y voy cazando el ruido de su rastro.
A veces se me olvida…
Que eres toda una mujer y te hablo como a una niña.
A veces se me olvida…
De que esta hecho el tiempo y voy perdiéndolo.
A veces se me olvida…
Preguntarte si te gusta tu vida.
A veces se me olvida…
Que la vida contigo es mucho más vida.
A veces se me olvida…
Que soy un autentico desastre y me creo única.
A veces se me olvida…
Decirte lo feliz que me haces y tan solo puedo dedicarte sonrisas.
A veces se me olvida…
El dolor, porque tu lo transformas en amor.
A veces se me olvida…
El propio olvido.


Pero nunca olvido…
Que eres un regalo.
Eso no, eso nunca lo olvido.

lunes, 8 de febrero de 2010

¡Si supieras!

Con el permiso concedido para poder decir lo que quiera, empiezo a escribirte sin saber muy bien lo que voy a decir.
A veces estas frases que se suceden por arte de magia son las mejores….porque van saliendo sin ningún tipo de control… además no esperan contestación… mientras hablo contigo de forma interna, también lo hago conmigo de forma más pausada, cerrando puertas y abriendo ventanas…
Con encanto.
Como el que tienes tú.
Como el que a veces tengo yo.
Deberías ser consciente de mi preocupación.
Me preocupa enormemente ser inconsciente de tus gestos.
Esperaría horas, sentada, si pudiera robarte una mirada, una sonrisa, una carcajada.
Saber si levantas una ceja de forma incrédula o de si te muerdes las uñas, esperando respuesta.
De si olvidas, de si piensas.
De si ignoras las ganas o de si mueres por ellas.
A este lado de la pantalla, con un silencio casi sepulcral… invadido constantemente por el sonido intermitente de las teclas y por los casi siempre intelectos suspiros que me doy, todo parece distinto.
¿Que podría decirte que no sepas ya?
Tantas cosas.
¿Qué podrías decirme que no sepa ya?
Tantas otras.
¿Es volátil mi ignorancia o soy ignorante al pensar que puedo volar?
Hedonismos que dilatan mi cuerpo sin necesidad de ser rozado y que sin más dilación, quiero apropiármelos.
Que buenos momentos me estas dando…
¡Si supieras…!

lunes, 21 de septiembre de 2009

¡Si tú me dijeras que sí!

¡Si tú me dijeras que sí!

Te preguntaría:

¿Qué si quieres jugar conmigo?
¿Qué si quieres olvidarte del mundo?
¿Qué si quieres sonreír sin motivo?
¿Qué si quieres nos cogemos de la mano?
¿Qué si quieres nos damos a conocer al mundo?
¿Qué si quieres pasar largas noches en vela?
¿Qué si quieres que te de calor en las fríos despertares de invierno?
¿Qué si quieres mirarme mientras duermo?
¿Que si quieres dormirte en mi pecho?
¿Qué si quieres nos besamos el aire?
¿Qué si quieres nos molestamos el cuerpo?
¿Qué si quieres nos mordemos las ganas?
¿Qué si quieres sentirme dentro?
¿Qué si quieres que me mantenga allí por un tiempo?
¿Qué si quieres que me quede quieta?
¿Qué si quieres que me mueva?
¿Qué si quieres que te agarre?
¿Qué si quieres que te suelte?
¿Qué si quieres nos dejamos, solo por un rato?
¿Qué si quieres nos sudamos?
¿Qué si quieres después, nos duchamos?
¿Qué si quieres nos pensamos todo el día y a la noche, nos encontramos?
¿Qué si quieres en la sobremesa, nos llamamos?
¿Qué si quieres tú y yo nos merendamos?
¿Qué si quieres nos latimos y nos los regalamos?
¿Qué si quieres me quedo contigo, desde ayer y para siempre?

¡Si tú me dijeras que sí…!

Hasta te preguntaría…

¿Qué si quieres pasar conmigo, la vida entera?

lunes, 31 de agosto de 2009

De rotos y descosidos

Quiero ponerme a coser detalles, pequeños e insignificantes, pero no por eso menos importantes. Pequeños agujeros, pequeños deshilaches, pequeñas carreras que se fueron haciendo grandes. Como grande se hizo la montaña de calcetines que fui acumulando y que acabé tirando, sin más. Hablo de pequeños montones de sensaciones, de pensamientos, de esperanzas, de ilusiones, de absurdidades. Quizá es la mejor manera de dejar de aburrirme, sentarme aquí y escribir, dejar de hacer mil viajes hasta la nevera en cada ocasión en la que no se que hacer, sobretodo porque de antemano se, que no hay nada en la nevera…la compra no se hace sola, esa es la única verdad. En la televisión no dan nada interesante, aunque eso no es algo verdaderamente extraño, viene siendo el día a día, debería estar acostumbrada, por más canales que tenga el televisor, acabo viendo siempre las mismas cosas y esas mismas cosas me siguen pareciendo aburridas. Prefiero escuchar mil veces esa canción que me pone los pelos de punta. Hasta que me la aprenda. Hasta que la aburra. Hasta que adopte un peculiar olvido sin que realmente se olvide, porque por dentro me seguirá poniendo los pelos de punta siempre. Son canciones con las cuales, me convenzo a mi misma de que pasé la prueba, de que sus minutos son superables, de que ya no duelen…canciones que fueron un pasado, que el azar a veces me hace que sean un presente, y que seguirán siendo un futuro. Canciones que me dejan un dulce pero a la vez, amargo sabor de boca. Son canciones que vienen y van, como las sensaciones, como nosotros. Viajeros en el tiempo que nos transportamos una y otra vez a donde se nos antoja. Física y mentalmente. Nerviosos preparamos maletas en cada viaje, y sin duda, no podemos pegar ojo la noche de antes. Para disfrutar de quince tristes días al año, que saben a poco, siempre. Idas y venidas en coche, en avión. Qué extraña sensación cuando al aterrizar y salir al exterior, encuentras una cara amiga, que te recibe con los brazos abiertos y te dice, como te he echado de menos. Como tristes son las despedidas en ese mismo punto, cuando te marchas y no sabes cuando podrás volver de nuevo. Qué tristes las despedidas, que alegres los encuentros. Curiosa casualidad encontrarse con alguien que hace días te vino a la mente, al que no ves nunca, al que no esperas. Y al girar cualquier esquina, chocas con la siempre simple alegría. Curioso también es viajar a algún lugar lejano y de golpe escuchar tu nombre entre el bullicio de la gente. Con la pregunta típica en estas situaciones. ¿Tu que haces aquí? Es tan sencillo, ¡hago lo mismo que tu! Viajar fuera para volver dentro. Siempre volver a casa. Ese lugar tan íntimo y que acabamos echando de menos siempre que salimos por un tiempo. Y volver a casa y abrir el buzón. Pensando que tendrás cartas. Noticias importantes. Postales. Siempre hay facturas. Recuerdo hace años cuando me escribía con papel y bolígrafo, añadíamos fotos, cualquier tontería era graciosa, corría a matar el sello y la enviaba con una extraña ilusión esperando la respuesta. Que sensación abrir el buzón y encontrarla. Ahora también abrimos el correo, pero el electrónico…y nos encontramos cientos de mensajes después de unos días de desconexión. Borramos y borramos hasta que nos quedamos con los importantes, con los que realmente dicen algo interesante, los que han sido dueños de un tiempo, un cariño y un esfuerzo. Cómo han cambiado los tiempos, mientras escribo pienso en lo que acabo de decir, y tengo la sensación de haber envejecido mucho más de lo que en verdad lo he hecho. Que me adapto a los tiempos, nos adaptamos, años atrás según que cosas eran inimaginables…hoy queda todo obsoleto. Recuerdo mi primer móvil, a mis 20 años y porque me independicé. Recuerdo su tamaño. Su gran tamaño. Hoy en día, en P3 ya tienen uno. Y saldo. Como cambian los tiempos….como cambian. Pero volvamos a las sensaciones…y hablando de llamadas, que decir de aquellas que te dicen que te harán mientras tu sabes que no lo harán. O esa otra llamada que esperas y que nunca llega y que llega cuando ya no la esperas. Y por lo tanto, ya no la deseas. Gestos, promesas, palabras o pruebas. Probar a alguien, a conciencia, y saber de antemano la respuesta…y no equivocarte. Escuchar tu voz interna quisquillosa y repelente diciéndote, ¡lo sabías! O equivocarte y sentirte sorprendida a la vez que un tanto avergonzada. Aunque prefiero no probar, prefiero no jugármela al todo o nada. Prefiero ser selectiva y elegir buenas personas que me rodeen. Que al menos sean transparentes. Cuando tienes que poner a prueba a alguien, mal camino lleva…. Amigos que cada uno con sus maneras, con sus formas, dan lo que tienen, dan lo que hay. Amigos con una función personal, cada uno sabe para que les sirven, cuanto quieren, cuanto dan y cuanto están. Y para que están. Eso hay que tenerlo claro siempre, invirtiendo el ángulo y mirándose el ombligo a una misma y por tanto, de vez en cuando, mirándoselo a los demás. Siempre hay amigos para risas, amigos para charlas, amigos para nada y amigos que te cargan las pilas siempre de energía positiva…tanto, tanto, que tienes la sensación de que ya no te cabe más…por cierto ¡Maite, tengo ganas de que me recargues!. Que bueno es tener amigos…buenos amigos…y quererlos y que te quieran…qué sensación tan buena. Tomar café con ellos…y saborear ese último sorbo…está tan bueno. Mientras acompaña un cigarro que mientras también, se va evaporando. Como ahora, que mientras escribo, enciendo uno y apenas lo fumo…me parece más, no sé, más interesante, más misterioso, más ambiguo….que gran tontería. Qué plenitud empezar un escrito y acabarlo. Como este. Aunque no diga nada importante. Aunque no tenga sentido. De sinsentidos esta mi vida llena. Jugaré de vez en cuando al cupón y seguiré sintiendo una tremenda alegría, cuando me toque la devolución. Seguiré escribiendo, seguiré riendo, seguiré suplicando que pasen más lento esos diez minutos de margen que me da el despertador hasta que vuelve a sonar, aunque pasen más rápido que todos los demás…porque diez minutos dan para mucho, dan para muchas miradas, dan para muchas palabras, dan para alguna que otra llamada, dan muchas sensaciones nuevas en cada segundo, en cada milésima de segundo, diez minutos dan para lo que cada uno queramos que nos den, invertirlos o no ya depende de muchas otras cosas, dan para prepararse un vaso de leche caliente antes de dormir, dan para poder leer todas estas tonterías, dan lo suficiente para que yo te los robe y me sienta su dueña. Dan para pedir perdón por hacerlo. Dan para dar muchas veces las gracias. Para dar muchos besos, muchos abrazos y estrechar unas cuantas manos. Dan para coser rotos y descosidos. Dan vida. Diez minutos más, a veces, lo son todo.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Princesa de mis sueños

Desperté incontables veces durante la noche, con los ojos entreabiertos, quizá tímidos, ellos me afirmaban lo que estaba ocurriendo, aunque yo andaba como entre sueños y me sentía incrédula ante la realidad.

Volvía a dormirme.
Volvía a despertarme.
Así una y otra vez.
Toda la noche.

Me moría de ganas de hacerlo contigo y me ahogué en mis propias ganas de compartirlo…que irónico.

Intenté contar hasta diez, pero olvidé el orden de los números.
Intenté pensar en algo bonito que decirte…no fui capaz de tener una idea brillante entre sueños.

A mi que me encanta jugar con las palabras, que me encanta pensar y observar, que me encanta contar todo aquello que no me atrevo a hablar…a mi que me encanta sonreír, ayer me di cuenta, que no supe que decir, ni que pensar, ni que escribir, solo supe encontrar entre las sabanas, una mirada y una sonrisa que me quito el habla.

Encuentro en esta sutilidad, la manera mas cobarde de aprender a hablar, la manera mas fácil de volver a contar, de volver a recordar los números que andan del uno al diez, sin errores…pero hasta que la inteligencia vuelva a mi cabeza…me basta con recordar el sueño que tuve ayer, de lo real que fuiste sin estar a mi lado, de lo bien que me sentí al despertar y de que todo esto que me pasa, resulte al final, algo que si que pueda tocar.

Los sueños, sueños son, pero es que últimamente me alimento de ellos…y sigo teniendo hambre, cada vez más…

Quizá algún día me atreva a decirte todo esto, quizá algún día.

O quizá lo leas, quién sabe…manera cobarde de escribir en la piedra y luego lanzarla, lo sé… pero es que me haces sentir tan bien sin saberlo…que eso no puedo ni quiero perderlo.

Princesa de mis sueños, reina de mi reino, que bien me siento.

Mi respirar

Respirar, que sencillo…
Llenar los pulmones de aire, volver a vaciarlos.
Que sencillo, que automático…
Y que fatiga, cuando intentando respirar, te falta el aire.
Que tranquilidad, cuando después del ahogo, de nuevo, una puede volver a respirar sin obstáculos…
Que fácil, que fácil es, tanto que hasta parece extraño, tanto que hasta parece un engaño…algo que nadie nos explico y que aprendimos a hacerlo sin ni siquiera haber nacido…que grandes son las pequeñas cosas, que yo continuamente me pregunto sin obtener respuesta…tampoco la quiero, así vivo y respiro mejor…con mis preguntas sin respuestas…con mis encuentros y mis perdidas, con esta alegría que volvió a mi vida, sin avisar, igual que se fue de la misma manera…traidora derrotada, que al volver yo la recibí sin reproches…
Bienvenida seas de nuevo, amiga.

Entre la espada y la pared

Entre la espada y la pared me he sentado hoy.
Sin apenas espacio, sin apenas movimiento, pasé un largo rato.

Escuché lo que me dijeron, dije todo lo que pensé, no sé si fui buena o mala, fui sincera.
Eso sí.

Siento vértigo cuando me elevan alto, porque tengo miedo a caer bajo.
Cuanto más me sujetan, más miedo tengo de caer.

Palabras que pueden pasar al olvido, mi olvido, pero que yo premeditadamente no olvido.

Mis cinco sentido suben, los más íntimos…salen a flote, así no me hundo.
Naufraga en mi vergüenza, que de color rojo pinto.
Balsa tranquila de deseos, metal de monedas que piso, lanzadas de espaldas para verlos cumplidos.

Furia brava.
Calma inocente.

Tan consciente de lo que debo hacer, de lo que espero de mi misma, en esta calma forzada que deseo cumplir…la furia me dice a gritos, Laura vive y vuelve a sentir.

Sin más preocupación que no parar de sonreír.

martes, 21 de julio de 2009

+ Tiempo

Tras tres años en que me perdi, por fin estoy de nuevo aqui...

A veces no es posible encontrar lo que no se perdio nunca, a veces es imposible recuperar lo que se perdio alguna vez...

Hay tantas y tantas cosas que se escapan de nuestras manos y que no tenemos poder para cambiar...por mucho empeño que pongamos....

La vida no es mas que simple tiempo, un tiempo que no tiene tiempo...un tiempo que acaba poniendo a todo el mundo en su lugar, un tiempo que va pasando sin mas....un tiempo para madurar, un tiempo para sufrir, para llorar, para soñar, para reir, un tiempo para todo...y a veces ese tiempo, se escapa de entre las manos como un puñado de arena o como unas gotas de agua...

Es tan efimero que no se puede tocar, no se puede sentir, no se puede oler, no se puede disfrutar...y tampoco se puede soñar....a veces, lo mejor, lo mas sencillo, lo mas facil o quizás lo mas cobarde, depende de con que ojos se mire, es sentarse y esperar que ese tiempo salga a nuestro encuentro..., creo que ando necesitada de tiempo...

Ladrona me siento yo, de vuestro tiempo.

Ese, me lo quedo.

Tiempo

Necesito tiempo porque con tiempo lo entiendo todo.

Tiempo para entrar, tiempo para salir.

Tiempo para encontrar en el reloj, esos minutos que no tengo.

Tiempo para dormir.

Tiempo para fumarme un cigarrito y quizás fumarme el viento.

Tiempo para reencontrarme con todos aquellos que no olvidé y que no vi, sencillamente, por falta de tiempo.

Tiempo para descontar lo que me falta hasta que pueda tener de nuevo tiempo.

Tiempo para ti, tiempo para mi, si, para mi porque me falta y no lo encuentro…

Tiempo para buscar, tiempo para encontrar.

Tiempo para perder, porque se me antoja perderlo.

Tiempo para no volver a casa, cuando sea la hora señalada.

Tiempo olvidado en mi reloj, que siempre olvido en casa.

Horas que no pasan, horas que no llegan, horas que descuento, horas que salen a mi encuentro y que yo tristemente, no encuentro.

Horas a las que meto prisa.
Horas que giran y giran, siempre lento.

Tiempo para hablar, tiempo para besar…

Quizás hecho de menos aquel tiempo, en que pude hacerlo…y que ya tampoco recuerdo.

Necesito tiempo, mi querido y anhelado tiempo.

viernes, 17 de julio de 2009

Desglosando el tiempo

Desglosando el tiempo comprendí que no hay algoritmos posibles que sean capaces de fragmentar aquellos pequeños momentos de mi vida que de alguna forma ya viví.

Me encontré separando vivencias, esquematizando los momentos, amontonando a personas que ya conocí, que ya se marcharon, que dijeron que volverían y que aun a día de hoy, aún sigo esperando.

Desordene mi conciencia, la interpuse en mi camino dificultándome el paso.

Llegue a la conclusión de que debería volverme más egoísta, volverme un poco más mala y sacar tajada de mi propia vida.

Todo esto pensé y al acostarme estaba totalmente convencida de que ese sería mi mañana.
Al despertarme todo seguía de la misma forma que la noche anterior.

Si pido sueños, lo primero que debo hacer es cerrar los ojos, apretarlos fuertes y pensar en aquello que quiero…

Si vivo sueños, lo primero que debo hacer es abrir los ojos, no forzar el parpadeo y no perder detalle de todo aquello que veo…

¿Qué es mejor, soñar o vivir de sueños?

Pensarlos, crearlos, forjarlos y vivir cada día un paso por detrás hasta algún día alcanzarlos.

Porque los sueños, sueños son…y yo de sueño, muero hoy.

miércoles, 17 de junio de 2009

Colmena

Me asombro a veces ante mi imaginación. Ante la facilidad que demuestro en ocasiones para evadirme de las conversaciones y volar a otro mundo.

Alicaída en formas, parezco despegar del mundo de los vivos, con gran esfuerzo y despacito, consiguiendo alzar el vuelo a duras penas…con las revoluciones aceleradas para no perder altura…dibujando alípedes en mis extremos que me hacen planear en el aire sin apenas pretenderlo.

Desplegando poco a poco mis alitas, esas que dan vida, con sus veloces movimientos y que cortan los silencios.

Altitudes altas que ahogan mis constantes.
Latitudes prefijadas que me hacen sentir en casa.
Meridianos que atraviesan mis mapas, me dicen donde empiezan, me dicen donde acaban.

Subiendo y bajando, me paso el día volando.

Empiezo el juego, me comparo.
¿Que animal podría ser, en este vuelo izado?
Altos vuelos para mis ojos, a mi imaginación, porque sigo sentada en una silla, enajenada, distraída y mirando por la ventana…
Me doy cuenta, sonrío y sigo jugando…se esta mejor ilusionando.

Un zumbido me despierta, me molesta.
Descubro que nuestra vida, es una colmena.
Gran enjambre lleno de habitantes.
Colmena donde hay miles de abejas y una sola reina.
Viva el poder de la hembra.
Gran ciudad donde habitan sin espacios 30000 rayadas zumbando.
De las cuales hay centenares de machos y el resto de millares son obreras trabajando.
Y la reina mandando.
Fecundando.
Disfrutando.
Y los demás, sudando.
No encuentro tanta diferencia, en lo que es su vida y lo que viene siendo la nuestra.
Nos pasamos el día haciendo miel, que luego otros prueban.
En pequeños tarros que llenamos.
Y a oscuras, en la despensa, los guardamos.

Me despierto.
Mi reunión de trabajo, ha terminado.
Yo, me voy volando.

sábado, 13 de junio de 2009

Autoanalisis

Este escrito es simplemente el fruto de mi estado de aburrimiento, en esta tarde en la que después de hacer mis labores, ya no me apetece hacer nada más que sentarme aquí a entretenerme.

Me llamo Laura, ya lo sabéis. Lo que no sabéis es por que me llamo así, pues bien, le doy gracias a mi nombre por La casa de la pradera, si, suerte que a mi hermano no le dio por ponerme Heidi u Oliver y Benji, de los cuales yo era ferviente admiradora cuando empecé a crecer…porque si, crecí con ellos, y con Barrio Sésamo y la Bola de Cristal, con Calimero, Parchís y no se cuantos más…hasta que aborrecí los dibujos con la interminable Bola de Drac…aunque bueno a día de hoy, aún me chiflan los dibujos, me quedo con los Simpson…que grandes!.

Tengo un piso medio en obras, porque ya no tengo más dinero para hacer lo que quiero, pero tengo paciencia y mucho tiempo, me afecta la crisis, como a todos y de tener un trabajo, bueno dos, ahora tengo tres…

El más importante, es en una compañía de seguros. La seguridad llama a tu casa y ¡aparezco yo! Ja!...lo arreglo todo, todo y todo, dicen…yo no lo pienso, pero bueno, bendito el pan que me da de comer…a este trabajo añado trabajos esporádicos para poder permitirme lujos, porque soy caprichosa donde las hay, y me gustan las cosas buenas…y caras!

Tengo 30 años y no me he enterado.
Tengo arrugas, pocas y que no me molestan, pero las tengo.
Y 3 canas. Solo tres.

Dicen que he crecido, que he madurado, pero yo no lo veo así, tampoco.
Me encanta ser una cría y vivir en un mundo de sueños, que yo creo a medida.
Cada vez creo menos en la gente y eso a veces, me hace querer estar sola.
Porque me gusta mi independencia y me gusta mi soledad.
Cuando quiero jaleo, ya lo busco. Y lo encuentro…es sencillo.

Me gustaría tener coche, pero para eso también tendría que tener el carné y cada vez me da mas pereza sacármelo.
Tengo una moto, destartalada, sin espejos y casi sin asiento…que no se como no se cae a trozos, ni como me lleva a los sitios…pero me lleva…nunca me falla.

Con la licencia y mi identidad a punto de caducar, no soy nadie… y mi gran preocupación es hacerme las fotos, porque son diez años que tendré que ver la misma imagen y claro, con 40 años quizás ya tendré cientos de arrugas y unos cuantos kilos de más… de ahí mi preocupación.

Me llevo bien con el mundo, tengo muy buenos amigos. Me quiero y quiero a la gente, esto también es sencillo.

Me gusta la fotografía. Los primeros planos.
Me encanta la música. Creo que tengo buen oído.
No tengo buena vista, eso no.
No veo tres en un burro. Me operare, lo tengo decidido. Cuando pase la crisis…supongo que aún veré algo… para entonces.

Soy cabezota, mucho. Pero respeto la opinión de la gente.

Odio el teléfono, cada vez más. Supongo que es debido a que paso medio día con el codo levantado. El hilo es demasiado fino para quien esta a ambos lados.
Prefiero quedar, prefiero verte, prefiero escucharte, prefiero hablarte, estando frente a frente.
Es más directo, es más claro, es más gratificante…es más simpático.
Pero si tengo que hablar, hablo y me pongo el auricular para poder seguir haciendo cosas mientras hablamos, o no hacer nada…que eso también me gusta, cada vez más.

Cada vez me gustan más las pequeñas cosas, los pequeños detalles.
Ya no busco la excentricidad ni espero nada de nadie, así cuando se me da, me sorprendo.
Porque me encantan las sorpresas, los regalos, no puedo abrirlos sin romper en mil pedazos el papel de regalo. No puedo.
Como tampoco puedo aguantarme las ganas de decirte que tengo algo para ti si lo tengo, por eso espero siempre al último momento para comprarlo.
Aunque bueno, pensándolo bien, creo que no solo eso lo dejo para el final, me pasa con casi todo…

Cada día que pasa me vuelvo más y más despistada.
Se me olvidan las caras, los nombres, los cumpleaños y los números de teléfonos, pero me acuerdo de todas las direcciones. No se porque.

Me gustan los animales. Tenía un gato. Ya no lo tengo. Vivió conmigo 13 años hasta que murió. El día del orgullo gay…por cierto, se acerca el día, tendré que celebrarlo compañero.

Tengo un padre y una madre, tenía un hermano. Ya no lo tengo. Físicamente hablando. Porque siempre estará conmigo, a mi lado.

Mis padres están jubilados, viviendo en un pueblecito donde Cristo perdió el gorro, viviendo como reyes y yo por eso, me alegro.
Los veo poco, entre 5 y 10 veces al año, vienen o voy, cuando vienen pierdo los nervios, cuando voy me aburro. Pero los echo de menos y los quiero. Son tan buenos.
Y yo a veces me siento tan mala, por no ir a verlos, pero ir significa aburrimiento, significa comer mucho y por lo tanto engordarme mucho y dormir, que bien mirado no esta tan mal…porque me encanta dormir todo lo que puedo.
La gente me dice que pierdo mucho el tiempo. Para mi es un placer. Aunque reconozco que cuando me levanto pronto y aprovecho me siento mejor…pero lo digo bajito, cuanta menos gente se entere mejor.

Estoy horrorosa por las mañanas, por la tarde me arreglo un poco, solo un poco.
Me levanto con los ojos hinchados, de los pelos mejor no hablamos, incoherente, torpe y lenta, muy lenta…pero siempre de buen humor, me encanta mi despertar.

Se me achinan los ojos cuando río.
Me encanta sonreír. Sonrío cuando estoy contenta, cuando saludo, cuando siento vergüenza, cuando ligo o cuando lo intento, hasta cuando lloro…sonrío un poco.

Creo que tengo las cosas claras, sobre la vida, mi vida…aunque solo lo creo…porque cada vez tengo más claro que lo que hoy es bueno, mañana no lo es, lo que hoy tienes mañana desaparece y que las cosas a veces son muy efímeras, demasiado… así que no me gusta aferrarme a algo o a alguien, porque no me gusta depender.

Cada vez tengo mas claro, que nunca es para siempre.
Y que nada dura eternamente.
Pero mientras tanto, vamos haciendo, vamos conociendo, vamos viviendo.

Hacia mucho deporte.
Ahora no hago nada.
Cogía la bici, la pinché la semana pasada.
Vivía para el deporte, jugaba y arbitraba. Era joven. Bueno aun lo soy. No era perra. Ahora si lo soy. Esa es la verdad.

Cantaba y tocaba en el coro de la iglesia. Era joven…que vergüenza. Pero lo pasábamos bien, hasta que el cura nos echo porque dábamos la nota y no musicalmente hablando. La liábamos demasiado y los conservadores ponían caras extrañas. Católicos amargados.

Me declaro atea. No creo. Pero dejo creer a los demás, si quieren.

Me cae mal el papa y el Vaticano. Lo siento. Pero es así.
Es una mentira muy gorda, para sacar el dinero a los pobres y dárselo a los ricos.
Es un descaro muy descarado, cuando hablan en alto y hablan en el nombre de Dios… para prohibir el aborto, el sexo y la homosexualidad diciendo que es pecado y que ese no es el legado del Señor…creo recordar por las canciones que cantaba, que Dios aceptaba a todos los hombres y mujeres sin condición, sin distinciones y sin prejuicios…vale que los tiempos han cambiado y que pasan muchas cosas malas, vale… pero yo hablo de personas, de sentimientos, de maneras de amar y de entender la vida sin hacer daño a nadie. Nací así…no lo hice por rebeldía. Mi manera de querer es sana y buena, puedo llegar a ser mejor persona que muchos de los que gozan de esa normalidad que dicen tener.
¿Acaso yo soy subnormal? (no quiero herir a nadie con este comentario).

Me gustaría que cada uno tuviese su propio Dios. Inventado.
Yo lo tengo.

A veces me adoro y a veces no me aguanto.
Pero me río de mi misma. Me río de la vida. Me río de todo lo que puedo.
No me río de la gente. Bastante tengo conmigo misma.
Aunque bueno, reconozco que a veces soy un poco bruja y que algún comentario suelto. También depende con quien este…y de cómo nos entendamos.

Soy fiel a los míos, soy sincera, soy generosa con lo que puedo y con lo que me dejan.
Cada vez soy más directa. Más descarada.
Cuando quiero algo lo quiero ya.
Odio las mentiras, las excusas, las indirectas y los numeritos en público.
No me gustan los rodeos, ni las tonterías, ni las perdidas de tiempo.
Y a quien me hace sentir así, no lo quiero cerca.
Y ante esto, soy muy intransigente. Cada vez más.
Pero no soy falsa y cuando algo no me gusta o me incomoda, no me esfuerzo ni tengo paciencia.
He apartado ya a algunas personas de mi vida por todo esto.
Pero es que no me sale, lo siento.

Las cosas claras y el chocolate espeso. Siempre.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Insomnio

Imprudencias, despropósitos…incongruencias.
Desmantelé la cabeza y la dejé vacía de tanto pensar.
Cabeza hueca.
Corazón de mudanza.
Cuerpo inestable, que anda de aquí para allá, sin saber dónde va.
Horas robadas al sueño, en que en la más absoluta oscuridad, me desprendo de los sueños que aún no he soñado y me pongo la cordura por montera.
Vueltas y más vueltas, recorriendo la cama, de punta a punta.
Frío. Calor.
Frío. Calor.
Sin querer pensar, pienso.
Sin querer sentir, siento.
Sin poder llorar porque no puedo.
Lo intento.
Quizás debería pensar en lágrimas y así soñaría con ellas.
Necesito una descarga.
Necesito un alivio.
Que no llega.
Pero no desespero.
Espero.
Pasan los minutos.
Las horas.
Y no duermo.
Se acerca la hora de levantarme de nuevo.
Y siento que muero.
Cansada.
Agotada.
Extenuada.
Salió el sol, pero deseo que se ponga, cuanto antes mejor.
Sin más.
Porque mi noche fue corta y mi mañana demasiado larga.
Poniendo buena cara, cuando mi instinto animal desea morder.
Morder al sin sentido de aquellas personas que presumen de algo que no tienen.
Humildad.
Cuando no hay, no hay.
Ya se puede buscar…
Deseando volver a casa, para no escuchar nada, y no forzar sonrisas que se notan que lo son.
Apariencias que odio.
Silencios que detesto.
Si pudiese decir todo lo que tengo que decir, más de uno callaría.
Bofetadas lloverían.
Con la mano abierta de par en par.
Que a gusto me quedaría.
También podría intentar soñarlo, quizás así conseguiría desquitarme de esta sensación de traición por no defender a quién lo merece.
Se entiende.
Mi pan de cada día está en juego.
Así que callo.
Me muerdo la lengua.
Y con mi más absoluta parsimonia, decido opinar de la manera más neutral.
Aunque como dicen, con la cara pago.
No puedo evitarlo.
El espejo de mi alma, hoy anda por mi cama.
Reproches.
Enfados.
Vuelvo a enfadarme.
Y me re-enfado.
Estados de ánimo que hoy andan revueltos, dispuestos a encararse con cualquiera que se ponga delante.
Estados que entrarían en guerra, aún sabiendo que la batalla ya se perdió antes.
Buen dicho el que dice, ver, oír y callar.
Aunque no siempre puedo lograrlo.
Si aún no queriendo ver, miro.
Si aún no queriendo oír, escucho.
Si aún no queriendo callar, callo.
Boca cosida con puntadas cortas.
Que ganas tengo de gritar alto, traspasar barreras, romper cristales.
Tengo sueño, mucho sueño.
Cansancio.
Debería acostarme…
Debería…hacer tantas cosas que no hago.

jueves, 14 de mayo de 2009

Paseo encendido

Paseo encendido.
Llamaradas extinguidas en mi interior.
Comienzo a andar, a pesar de la pereza.
No puedo, no quiero parar.
Necesito huir aún no sé muy bien del qué, del quién, del cómo, pero necesito huir.
Pasos acelerados, enfrentados, enfadados.
Dejo atrás todo aquello que no me sirve.
Paseo sin carga.
Paseo encendido.
Necesito pensar, necesito aclararme.
No puedo llegar más tarde que mi propia sombra.
Pelea constante de impulsos, de saltos, de emociones, de brincos.
Camino lineal, sin sobresaltos.
No más que aquellos que llevo dentro.
Que me hacen parecer enfadada, sin estarlo.
Paisajes de mi ciudad, en la que me integro.
Cae la tarde, la luna acompaña.
El sol se esconde en esa playa desnuda, en la que ya no queda nadie.
Humedad constante, que eriza mi piel.
Sigo andando, despreocupada, pensando sin pensar en nada.
Cae la noche, cada vez más.
Se hace tarde, muy tarde.
Farolas encendidas.
Incandescentes.
Adquieren fuerza.
Es hora de volver.
Sola y tarde.
Sin acordarme de nadie, cuando voy solita por la calle.
Canto la canción.
Sonrío
¿Desolada estoy?
No.
Sonrío.
Paseo encendido.
Eso me hace andar conmigo.
Eso me hace andar camino.
Llegar a casa.
Mi destino.
Pensar, pensar, pensar…que debo hacer con mi ombligo.
Encontrar la paz, mi paz.
Pena.
Sonrío.
Encontrar en mis pasos algo que me mantenga en vilo.
Vilo que vigila mi descanso.
Y que de tanto vigilar, cae dormido.
Cierro la puerta.
Estoy en casa.
Hogar que me devuelve la calma.
Hogar al que siempre le doy la espalda al ir a buscar fuera, lo que ya tengo dentro.
Tranquilidad que descubro cuando oigo el sonido de las llaves.
Ese tintineo que me dice que ya tengo en mi poder todo lo que es mío.
¿Qué más quiero?
¿Qué más necesito?
¿Cómo hablar?
Salir corriendo…
Andar, andar, andar…
Dejarlo todo atrás.
Hasta mi siguiente paseo.
Encendido.

domingo, 3 de mayo de 2009

Separación

Ideas, pensamientos, estilos, navegan por mi cabeza.
Transcurren durante las horas de mi día.
Entre la gente, a solas, estoy invadida por notas, colores, sensaciones…que tengo que anotar, que tengo que pensar y meditar.
A un lado lo bueno, a otro lo malo.
Intento no mezclarlos.
Mejor así.
Me decanto siempre hacia lo más positivo.
Excluir, separar, acorralar aquellas cosas que me hacen llorar.
Disfrutar, buscar, rotar todo aquello que me hace sonreír.
¿Quién dice que así no maduro?
¿Quién dice que así no soluciono?
¿Quién dice?
¿Sabré yo lo que me hace bien?
¿Sabré yo lo que me cura?
¿Sabré yo?
Fotogramas de mi vida, instantáneas que se olvidan, estampas acumuladas en cajas que se cierran para apenas abrirlas de nuevo. Recuerdos que la memoria desestima…
Esta memoria mía que falla constantemente, a veces obligada.
Así fue, así es, así será…
Esta cabeza mía….

jueves, 30 de abril de 2009

Estigmas

Tren destino, alguna parte.
No se sabe.
Una mujer.
Más anciana de lo que su edad marca.
La vida, quizás, que pasa factura.
Triste.
Mirada fija.
Apagada.
Llorosa.
Mira a través del cristal, aunque no ve nada.
Suspira.
¿Qué tendrá?
Viste de negro.
Ropa arrugada.
Pelo enmarañado.
Arrugas profundas.
Manos entrelazadas
Observo a escondidas.
Me invade un instante de soledad.
De entendimiento.
Ambiguo.
Porque sin sentir, siento.
Sin conocer, llego.
Gente igual.
Gente dispar.
Gente que habla sin hablar.
Miradas atentas, miradas perdidas.
Siempre miradas.
Ella, me mira.
Mantengo mirada.
Me dedica una media sonrisa, veleidosa.
La devuelvo, igual.
Quizá me leyó la mente.
Quizá encontró un punto de apoyo, entre la gente.
Quizá algunos tenemos estigmas en el alma.
Quizá a veces, sabemos verlos.
Quizá a veces, no queremos.
Escribo y plasmo lo que siento.
Se levanta.
Llega a su destino.
Me mira.
La miro.
Adiós, me susurra.
Adiós, le digo.
Se va.
Arranca el tren, de nuevo…
La veo caminar, la pierdo.
Me quedo con una sensación extraña.
Quizá estigma, quizá duende.
Quizá.

sábado, 18 de abril de 2009

Encuentro

Encuentro en mi interior una barrecha de ilusiones renovadas, una sensación de victoria sobre mis emociones incontroladas ,que me hacen sentir viva…

Es como si estuviera viviendo todos los días de mi vida en un solo día, en una sola mañana. Viendo imágenes de un futuro no vivido aún pero quizá soñado, no sé, es extraño…

Mi ilusión se funde con mi euforia, con la visión positiva ante el tan esperado encuentro conmigo misma…
Ya no espero a que venga, me levanto y voy hacia el…directa, clara, concisa…lo estaba esperando.

Por fin lo encontré.

Y aquí estoy en compañía, hablando conmigo misma, sintiéndome, pensándomedeleitándome con esa petulancia recién adquirida.

¿Donde estaba yo, cuando tanto me necesitaba?.

¿Dónde?.

miércoles, 15 de abril de 2009

Lo mio

Alterar los tiempos.
Mis tiempos.
Detener las horas.
Mis horas.
Esquivar los problemas.
Mis problemas.
Sanar las penas.
Mis penas.
Porque en mi mundo todo es mio.
Y egoístamente lo quiero todo para mi.