No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
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sábado, 1 de junio de 2019

DEmente

Tic tac
Tic tac
Incesante…
pienso en la precisión de un reloj…
(y en una metáfora sobre el tiempo).
Y me gustaría saber el motivo por el que pienso a veces en cosas sin (aparente) sentido.
Tic tac
Tic tac
combustión…
y ¡BOOM!
explosión.
Pienso en la tabla periódica de los elementos…
(y en una metáfora sobre la química).
Y,
metafóricamente hablando…
(claro está)
cuando todo es o parece una locura…
es quizá…
cuando yo más cuerda me siento,
¿y si estoy loca y no me doy cuenta?
(diría que no)...
Y con esta cordura…
y si mi locura me deja…
(y me deja)
alcanzo a decir,
que en este manicomio de realidades…
que hay en el mundo exterior…
yo ingreso voluntaria en la paz de mi (casa) interior.
Deseando quitarme la camisa de fuerza,
esa camisa de once varas…
de la que soy consciente…
(que)
me sobran muchas mangas.

viernes, 26 de abril de 2019

CLARAmente

No hay ni un solo momento en el que no me apetezca verte.
Eso es lo que más me gusta.
Que compartiría contigo todos esos momentos pero no los compartimos.
Cuando la intención es lo que cuenta y la realidad es lo que suma.
Siempre me vienes bien, siempre le quedas bien a todos mis momentos y me gustaría que en vez de ser míos fueran nuestros.
(No sé si me habré explicado bien…)
Voy a intentarlo otra vez.
Qué el que piense en ti como la persona con la que compartir esos momentos…
es toda una declaración de intenciones para alguien tan independiente como yo.
¿Mejor?
Voy a intentarlo una tercera vez.
Que quiero estar y tener algo contigo.

(Y más clara, ya no puedo ser).



miércoles, 24 de abril de 2019

INTENSAmente

Tengo una teoría.
A veces hasta tengo dos.
Y alguna que otra vez hasta son opuestas.
Y no es que me contradiga, es que veo diferentes opciones para una misma cosa…
Es como cuando digo que no quiero hablar de un tema y a continuación me pongo a hablar del tema.
Podría decir que he dejado de ser tan cuadriculada como también podría decir que ya no tengo la misma paciencia.

La indecisión me produce aburrimiento.
El aburrimiento me produce hartazgo.
Y el hartazgo me produce indiferencia.

En las ultimas semanas, diferentes personas (tres para ser exacta) me han dicho que soy intensa.
(¿?).
Y si así me ven, es que así deberé ser.
Y no me importa.
Como dije en la última entrada, prefiero arder a sentir tristeza por dentro.
Es mejor arder en un solo segundo que aburrirse aunque solo sea por un minuto.
Y siempre llevo un mechero a mano porque no me gusta pedir fuego.
(Hay cosas que creo que es mejor no pedir…)

Y en los últimos días, he de reconocer que no solo despegó el avión que me llevo a Madrid, también despegué yo, dirección a todas partes.
Y no pude haber caído en mejor lugar, en todo el centro.
En mi kilómetro cero y desde ese punto, empezar a caminar.

Mi paso por Madrid, mis pasos por allí, han sido muchos y muy buenos.
"Todo está en los pies. El secreto está en el suelo que pisas, así que pisa fuerte" (que le decía a una amiga el otro día).
Y a veces vivir, es como una carrera, no se sabe ni dónde ni cuando está la meta…
Pero se llega. Y tanto que se llega.
Y no me importa el tiempo que tarde en cruzar la línea…
Porque no hay nadie que espere ni que quiera esperar… así que yo, con la calma que me caracteriza, apareceré cuando sea, sin prisas. 
(Y puede que hasta con las manos en los bolsillos).
O lo que es lo mismo, apareceré cuando me apetezca y quiera.
Eso si, con la sonrisa puesta.

Siempre he pensado que son dos las mochilas que en la espalda cargamos.
Una pesa y la otra no.
Las penas son como piedras.
Las alegrías como plumas.
Así que intento acumular grandes dosis de ligereza, personas, emociones, risas, abrazos, cariño, sentimientos, charlas y cervezas (muchas cervezas) para intentar contrarrestar la carga a la que someto a mi espalda.

Cosas. Pasan cosas.
Casi había tenía olvidado el sonido de mi risa.
Y aunque no me guste mucho su timbre, tampoco lo cambiaría.
Porque (mi risa) es mía y últimamente me estoy hartando a reír y lo digo así en plan bruta, porque incluso a veces consigo que me duela la mandíbula al hacerlo.
Quizá estuve demasiado tiempo seria…
Quizá fue la falta de práctica…
Pero da igual, me da igual…
es un dolor que me encanta, que no me molesta ni lo más mínimo y que quiero plantar fijo en mi cara.

Mi(s) teoría(s)…
Es dinámica.
Es pulsátil.
Una nada con la que se dice todo.

¿Qué si soy intensa?
Prueba(me) y verás.