No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Justa osadía

No diría que eres una cobarde,
solo  que deberías intentar ser más valiente.
Tampoco digo que yo lo sea,
aunque a veces no soy capaz de demostrarlo…
Debimos ser valientes y solo hicimos que escondernos.
Yo en mi mundo, tú en el tuyo.
En paralelo los dos.
Y la verdad es que…
yo estaba preparada para todo menos para terminar…
Mientras que…
tú estabas preparada para todo menos para empezar…
Y esa poca osadía,
que tuvimos las dos…
nos preparó para todo menos para querer volverlo a intentar.

lunes, 29 de octubre de 2018

Las cosas del corazón

Si hay cosas del corazón que la cabeza no entiende y el corazón tiene razones que la razón desconoce, sin olvidar que lo malo del tiempo es que no tiene tiempo… ¿qué se debe hacer con todo esto? ¿Dónde ponerlo?...

Porque esta cabeza mía, unas veces abstrusa, otras obtusa y casi siempre absurda…
tan llena de idealismos, de dobles morales, de respetos, de agasajos y de un sinfín de abstractos…. a veces no sabe ni puede, entender las cosas mucho mejor de lo que lo hace.

Porque quizá busca respuestas a todas sus preguntas donde ni siquiera las hay.
Y me traiciona la mente, esa parte racional que a veces me atora…
con sus tímidas maneras de decirme que pienso demasiado las cosas…

Cuando lo único que quiero es entenderme mejor a mi misma y un poquito a los demás… y esa maldita negación a hacerlo por falta de entendimiento… con la que me encuentro cuando lo intento.

Quiero desprenderme de ese vaivén déspota de emociones, del rencor que se ha ido acumulando poco a poco pero sobretodo de esa idiota sensación de culpabilidad que a veces me inunda por completo.

Por esos días en los que enmudezco y por esos otros en los que me cuento cuentos.

jueves, 25 de octubre de 2018

Y sin embargo, sigo estando

Y sin embargo, sigo estando.
Sigo estando en el mismo lugar, como esperando.
Pero no espero nada.
Créeme.
Ya no.
Y tampoco entiendo nada,
pero sigo intentándolo.
Deberías creerlo.

Y sin embargo, sigo estando.
No digo nada, no hago nada.
Porque yo amaba tus alas,
pero nunca supe hasta que altura deseaban volar.
Mientras te animaba a saltar.
Porque me llenaba tu sonrisa,
me llenaba tu ansiedad,
me llenaba tu inconsciencia y esas ganas de volar.

Y sin embargo, sigo estando.
En otro sitio, en otro lugar.
No me fui porque dejara de quererte,
me fui porque cuanto más tiempo me quedaba…
menos me quería a mí misma.
Esa era la auténtica verdad.
Ya no hacíamos nada juntas,
tú volabas sin paracaídas y a mí eso ya no me gustaba.
Y mucho menos, ver tu sonrisa mientras lo hacías.
Sin miedo.
Sin miramiento.

Y sin embargo, sigo estando.
Ya no hay miedo.
Ya no hay enfado.
Ya no hay nada.
Solo me queda el reproche, el arrepentimiento por  no haber sido capaz de saltar antes…
para igualmente estrellarme, quizás, pero con valentía y no sintiéndome una cobarde.

Y sin embargo, sigo estando.
Aquí.
Y sigo sin atreverme a dar el salto.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Niña grande

Me hice grande sin dejar de ser niña.
Me haré mayor sin dejar de ser pequeña.
Y enmascararé puerilmente,
todo comportamiento que no logre entender.
¿Madurar?
maduraré…
pero eso es otra historia…
que ahora mismo…
no me preocupa ni lo más mínimo.

lunes, 22 de octubre de 2018

Retrato de M

M, me hace llorar.

Me dice las cosas tal y como son aunque duelan,
mientras me pide perdón por su franqueza,
mientras se emociona a la par que yo y me dice lo mucho que se preocupa y lo mucho que me quiere.
Veinte años de amistad dan para eso,
dan para eso y para mucho más.
Porque no hay que vivir del recuerdo,
pero si debemos recordar…
todo lo que fuimos una vez, todo lo que somos esta vez y todo lo que podemos llegar a ser alguna vez.

M, me hace pensar.

Me dice sin tapujos lo que a veces no quiero escuchar.
Mientras me dice: Al menos, piénsalo.
Mientras yo le contesto: Lo haré, lo prometo. En eso estoy.
Y consigue que le dé vueltas a todas sus palabras aunque ya no esté con ella en el mismo lugar.
Porque no importa el sitio, no importa el lugar…
Porque ella siempre anda conmigo.
Revolotea a mí alrededor y me acompaña, callada.

M, me sigue sonriendo.

Como aquella primera vez,
con aquel esplendor y con tanta luz como para iluminar por completo,
aquella pista de baile en la que tantas noches nos deslizamos y en la que hacíamos practicas de vuelo con constantes despegos y algún que otro atierro.
Mucho nos ha cambiado la vida,
a M y a mí,
pero nosotras seguimos siendo las mismas,
cambiamos, si…y mucho…
pero seguimos teniendo toda aquella verdad.
Más confianza, más cariño y más amistad.
A pesar de los errores, a pesar de las penas, a pesar de los años, a pesar de la vida.

M, es mi familia.

Como dice ella…
de esa que es elegida…
pero es más,
al menos yo así lo siento.
Tengo la férrea idea,
de que por nuestras venas…
la sangre que circula,
es casi la misma.
Y que ella es,
como aquella hermana que nunca tuve pero que siempre quise tener.

M, me hace sentir.

Me hace llorar y casi siempre, es de felicidad.
Porque me hace feliz cuando me hace sentir tan querida y con ganas de volver a despegar.

M, está ahí…
En la pista de baile y bailando para mí.

domingo, 21 de octubre de 2018

Así, atropellado

Y ahora, alguien debería decirme que hago yo con todos aquellos escritos, poemas, recetas de amor, con todo aquel montón de letras que nunca llegue a entregarle porque no acababa de darles forma, porque tenía un bloqueo y en aquel entonces no sabía porque lo tenía, pero ahora ya sí que lo sé y también sé, que no se los voy a enviar y que ella no debería leerlos….
Pero la curiosidad, mato al gato… y lo que antes no le importaba seguramente ahora si que lo haga…
Pero quiero dejar bien claro, que no es a ella a quien escribo, en realidad… no es a nadie, es más, si me dieran a elegir,preferiría que respetara mi espacio, porque aquí tengo mi sitio, este es mi lugar, aquí puedo ser y estar… (sin importarme lo que piense nadie).
Aquí estoy en compañía, (la mía), hablando conmigo misma, sintiéndome, pensándome, deleitándome con esta petulancia recién adquirida (otra vez).
¿Dónde estaba yo, cuando tanto me necesitaba? ¿Dónde?
No era aquí.
En este rincón de mi casa, en este rincón de absurdas palabras, en este rincón donde los sueños están casi a punto de romperse, pero no se rompen, en este rincón donde necesito del silencio para poder hablar, donde a veces me transformo en nadie, en nada, donde me dedico a hacer el canelo mientras va pasando el tiempo….
Porque hoy me doy cuenta, de que yo no la perdí….
Se pierden las llaves, se pierde el móvil, se pierde el miedo…
La que perdió fue ella.
Dejó que por una vez, fuese yo la que me quedara atrás, cayéndome más que perdiéndome….
Me solté de su brazo, me caí de su mano….
Y entonces, me encontré.
Y no pienso volver a perderme.
Porque me he dado cuenta, de que, en esta vida, no se encuentra a la misma persona dos veces y de que no hay una segunda oportunidad para una primera impresión.
Todo eso me ha enseñado.
Todo eso he aprendido.

jueves, 18 de octubre de 2018

Fiera

La música amansa mi fiera.
Me calma.
Me apacigua.
Me sosiega.
Me muestra con mucha cautela,
a esconder la afilada garra...
que a veces me enseña.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Tiempos

Necesito tiempo.
El tuyo y el mío.
El tuyo para cambiar la imagen que ahora tengo de ti.
El mío para aceptar el reflejo que el espejo me muestra de mí.
Y mientras tanto,
durante ese tiempo,
entretiempo…
aprender a convivir con tales sendos golpes de efecto.

lunes, 15 de octubre de 2018

La guerra

Me sentí débil…
frágil…
inerme…
me dejaste sin defensa,
sin arma,
sin grito,
sin bandera…
cruzaste la línea,
traspasaste mi barrera,
me quedé sin trinchera,
malherida…
por aquel amor en pie de guerra.

sábado, 13 de octubre de 2018

Distantes

Yo todo lo hablo.
Tu todo lo callas.
Y entre tú y yo,
esa es la gran diferencia,
la única diferencia.
Y no nos hace ni mejor ni peor,
nos hace estar distantes…
aunque estemos…
en la misma habitación.

viernes, 12 de octubre de 2018

Cauta

A veces, me niego a mi misma…
cosas que en el fondo deseo,
me privo de hacer o decir lo que siento…
porque tengo la paciencia suficiente,
como para no actuar impulsivamente.
Y durante ese tiempo,
durante esa espera…
encuentro casi todas las respuestas…
La gran mayoría de las veces…
ese intervalo de instantes que no ocurrieron,
me hace evitar el sufrimiento…
de todos aquellos que sí que lo hicieron…

miércoles, 10 de octubre de 2018

Pasar página

Si, pasé página…
Pero ella sigue siendo mi punto de libro. (*)

(*)Puto libro, que nunca termino.

martes, 9 de octubre de 2018

Embarazo

Hallé en el regazo,
de tu hipocresía,
la calma,
la ignorancia,
la mentira.
La nana perfecta,
cantada al ombligo,
con la que arrullar el llanto,
de mi yo desvalido.
Y ahora…
que el desgarro daña tu cuerpo,
que mis lágrimas desvelan tu sueño,
que te exprimo sin aliento,
que veto tu sexo
y robo tus pensamientos…
Dime…
¿qué será de nosotros?
¿qué será de mi…?
tonto,
que soy capaz…
de creérmelo todo…

Sin culpa

No te culpé del comienzo pero si del final.
No te culpé del fondo pero si de la forma.
No te culpé de la lejanía pero si de la ausencia.
Dos fuimos las culpables de aquel enredo.
Mientras que una sola, acabo siendo, la victima del duelo.

lunes, 8 de octubre de 2018

Sin aviso

Me dijeron  que para enamorarla tenía que hacerle reír…
y lo conseguí…
de lo que no me di cuenta…
es que con cada sonrisa,
ante tal espectáculo….
era yo,
la única,
que poco a poco,
se estaba enamorando.

domingo, 7 de octubre de 2018

Quiero, puedo, debo...

Quiero quererte pero no sé si puedo.
Quiero tenerte aunque sé que no debo.
Quiero, puedo y debo…
¿Con cual me quedo?
Una vez más, vuelvo.
Y con todas estas contradicciones,
lo único que hago es darle vueltas y más vueltas…
a algo que ya no quise una vez,
que no debería volver a tener
y que nunca más, debería ser.

sábado, 6 de octubre de 2018

Gigantismo

Te quiero por lo que eres, no por lo que pareces.
Ser pequeña, te hace grande…
Ser grande, te hace gigante.

viernes, 5 de octubre de 2018

Bollo drama

¿Si tuviese que reconocer que me gusta el drama…?
Diría:
Que me gusta exagerar, llevarlo todo al extremo, poner el grito en el cielo, soltar frases tipo: ¿A dónde vamos a llegar? ¿habrase visto? ¿Y qué más?, montar en cólera en un segundo y mandarlo todo a tomar por culo…
¿Si tuviese que reconocerlo? 
Pues, lo reconocería…
¡Ya ves, sin problema!
Pero como no es el caso, pues no pienso hacerlo.

(Y lo digo así, erguida y orgullosa…como la que más más).

jueves, 4 de octubre de 2018

El hambre invisible

Y desnudé la cabeza de velos,
desvestí también el cuerpo…
y desnuda por completo,
lubriqué con aceite las esquinas…
todos mis recovecos…
hasta conseguir de nuevo,
el funcionamiento perfecto,
de aquello que aprendí una vez y que no olvidé con el tiempo.

Ladeé mis costados,
hasta que encontré donde amoldarlos.
Puzle,
enredo,
rompecabezas…
en el que al final encajé tus piezas.

Eres ese círculo vicioso del que no se puede salir y en el que es mejor no entrar.
Te pienso, te pienso, te pienso…
No puedo dejar de hacerlo.
Alientos, suspiros, bocanadas de aire con las que lleno mi cupo de ego.
Y esa vanidad que siento cuando te encuentro…mientras el deseo, unilateral, permanece quieto.

lunes, 1 de octubre de 2018

Perdimos

Encontré en ti la perfección, aun sabiendas que no existe.
Ilusa la encontré, perfecta tu, incrédula yo.
Errática fui, porque imperfecta me sabía.

Y encontrarte no fue suficiente…
para dejar de buscarte…

No comprendí que fallabas,
tanto o más que ignorabas,
lo que estaba a punto de pasar…

Aceptaba tus errores,
porque te ensalzaban,
te hacían humana,
mientras te seguía allá donde ibas,
fiel, venerada y confusa…
porque te creía,
te creía y quería…
como nunca antes a nadie…

Y ese fue mi gran error,
hacerte sentir importante, necesitada…
mientras tú te sentías asustada, condicionada…
tanto  como para no saber encajar…
todas las piezas de aquel puzle que tanto trabajo nos costó montar,
tanto como para que no supieras valorar lo que habíamos construido y sin más, lo dejaras estar.

Conmigo habrías conseguido encontrar tu ansiada tranquilidad.
Tu sosegada paz.

Bendita farsa,
que engaño tan descomunal…
al que te sometiste a ti misma buscando lo que no querías encontrar.

Vértigo, es lo que sentí cuando me elevaste tan alto y miedo es lo que tuve cuando caí tan bajo.
Y me desperté de un sueño que quise soñar con los ojos abiertos.
Y los que como yo, amamos de verdad, conocemos más de insomnios que de sueños…
Y esté despertar, con creces, ha sido el más brutal…

Tu, perfecta imperfecta…
Yo, eufemística perfecta.

Todo es lo que queríamos.
Nada es lo que tenemos.

Y perdimos, mi amor, perdimos las dos.