Últimamente no se que me pasa.
Si es que me pasa
algo, claro.
Pero no me callo, ya
no.
Y debido a que lo
que pienso lo digo, me he dado cuenta de que algunas personas se enfadan
conmigo.
Pero es que me he
cansado de aguantar y solucionar la papeleta a los demás.
Además de la mía
propia.
Antes decía a todo
que sí con tal de no discutir.
Y cuando yo digo que
sí, es que sí…
No digo que sí y
después hago lo que me da la gana… (bueno, con mi madre si… no os voy a
engañar).
Y a raíz de todo
esto, se ha creado una duda en mi cabeza.
Cuando acostumbras a
la gente a un tipo de carácter (fácil, jovial, positivo, resolutivo…) y te
cansas de esperar una reciprocidad que considero justa y necesaria, es como que
entonces, por arte de magia, te vuelves mala persona de golpe…
Y alzan la voz,
utilizan un tono diferente y se inventan reproches sacados de no se dónde con
tal de decir la última palabra…
Como si se sintieran
impotentes ante un cambio que a ellos no les viene nada bien…y estuvieran reclamando lo que por derecho creen que es
suyo.
Pero si utilizas ese
tono conmigo (que no somos nada y que tampoco tengo por qué aguantarlo) y te
piensas que voy a dejar de hacer lo que sea que esté haciendo y que voy a beber
los vientos por ti para que ni siquiera seas capaz de pronunciar un gracias…
Lo llevas claro.
Lo llevas claro.
Espera sentado
porque al igual, tardo un buen rato. (días o años)
Y no soy nada
rencorosa pero estoy deseandito que me pidas un favor.
Hoy te he dejado con
la palabra en la boca (y como me ha gustado eso).
Yo no entiendo tus
formas, tus modales, tus maneras… y desconozco si te funcionan en realidad,
aunque lo dudo.
Ni entiendo de
violencia de ningún tipo, ni invado el espacio de los demás, ni hablo mas alto
que el resto, ni miro con soberbia hacia abajo….¿pero que te has creído,
gigante?
Pero entiendo de
ironía y con esa ironía puedo llegar a hacer tanto daño como tú, si me lo
propongo.
Y ahora mismo me río
al darme cuenta de lo mal que te caigo, pero tranquilo, es mutuo.
No creo que leas
mucho, pero supongo que conocerás la expresión, de explicarse como un libro
abierto...
Pues no es el caso y
además eres de tapa dura.
Y si esto no lo has
entendido, te lo voy a decir de otra manera…
Voy a buscar una
segunda opinión para ver si realmente eres gilipollas o no.
La elegancia es
saber estar en cualquier sitio y no desentonar, demostrar que una buena
educación es la base para un buen entendimiento.
Y tú, careces de
todo esto.
Y la mejor
recompensa ha sido, que después, varias personas me hayan agradecido el
haber tenido valor para decir todo lo
que he dicho y que ellos, por diferentes motivos, no se han atrevido a decir…
A mi no me tosas y
si tienes tos, por educación, deberías taparte con la mano la boca.
Ese es mi consejo
gratuito de hoy.
Y no hace falta que
me des las gracias, por esto no.
