No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
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jueves, 18 de julio de 2019

Lección para imbéciles #2


Últimamente no se que me pasa.
Si es que me pasa algo, claro.
Pero no me callo, ya no.
Y debido a que lo que pienso lo digo, me he dado cuenta de que algunas personas se enfadan conmigo.
Pero es que me he cansado de aguantar y solucionar la papeleta a los demás.
Además de la mía propia.
Antes decía a todo que sí con tal de no discutir.
Y cuando yo digo que sí, es que sí…
No digo que sí y después hago lo que me da la gana… (bueno, con mi madre si… no os voy a engañar).
Y a raíz de todo esto, se ha creado una duda en mi cabeza.
Cuando acostumbras a la gente a un tipo de carácter (fácil, jovial, positivo, resolutivo…) y te cansas de esperar una reciprocidad que considero justa y necesaria, es como que entonces, por arte de magia, te vuelves mala persona de golpe…
Y alzan la voz, utilizan un tono diferente y se inventan reproches sacados de no se dónde con tal de decir la última palabra…
Como si se sintieran impotentes ante un cambio que a ellos no les viene nada bien…y estuvieran  reclamando lo que por derecho creen que es suyo.
Pero si utilizas ese tono conmigo (que no somos nada y que tampoco tengo por qué aguantarlo) y te piensas que voy a dejar de hacer lo que sea que esté haciendo y que voy a beber los vientos por ti para que ni siquiera seas capaz de pronunciar un gracias…
Lo llevas claro.
Espera sentado porque al igual, tardo un buen rato. (días o años)
Y no soy nada rencorosa pero estoy deseandito que me pidas un favor.
Hoy te he dejado con la palabra en la boca (y como me ha gustado eso).
Yo no entiendo tus formas, tus modales, tus maneras… y desconozco si te funcionan en realidad, aunque lo dudo.
Ni entiendo de violencia de ningún tipo, ni invado el espacio de los demás, ni hablo mas alto que el resto, ni miro con soberbia hacia abajo….¿pero que te has creído, gigante?
Pero entiendo de ironía y con esa ironía puedo llegar a hacer tanto daño como tú, si me lo propongo.
Y ahora mismo me río al darme cuenta de lo mal que te caigo, pero tranquilo, es mutuo.
No creo que leas mucho, pero supongo que conocerás la expresión, de explicarse como un libro abierto...
Pues no es el caso y además eres de tapa dura.
Y si esto no lo has entendido, te lo voy a decir de otra manera…
Voy a buscar una segunda opinión para ver si realmente eres gilipollas o no.
La elegancia es saber estar en cualquier sitio y no desentonar, demostrar que una buena educación es la base para un buen entendimiento.
Y tú, careces de todo esto.
Y la mejor recompensa ha sido, que después, varias personas me hayan agradecido el haber tenido valor para decir todo lo que he dicho y que ellos, por diferentes motivos,  no se han atrevido a decir…

A mi no me tosas y si tienes tos, por educación, deberías taparte con la mano la boca.
Ese es mi consejo gratuito de hoy.
Y no hace falta que me des las gracias, por esto no.







miércoles, 23 de enero de 2019

Lección para imbéciles #1

Tema 1.

Cómo decir te quiero

Es fácil, empieza por te y acaba en quiero.

TE QUIERO.