No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
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lunes, 22 de diciembre de 2025

Volver

He estado casi dos años sin publicar nada, sin pasarme por vuestros blogs, sin comentar, sin estar. No ha sido desinterés ni distancia: ha sido tiempo. O, mejor dicho, la falta absoluta de él.

Durante este tiempo he estado completamente volcada en la escritura de mi nuevo libro. Ha sido un proceso largo, intenso y absorbente, de esos que lo ocupan todo y te dejan sin energía para nada más. Este lugar se quedó en silencio y. con él, muchas conversaciones que echo de menos.

Hoy vuelvo porque el manuscrito ya está terminado. Y con ese cierre recupero también algo que forma parte de mí desde hace casi veinte años: este espacio. Veinte años escribiendo aquí, compartiendo pensamientos, dudas, emociones, textos, etapas. Veinte años leyendo y aprendiendo de personas que, como yo, sienten la necesidad de escribir para entender(se).

En estos veinte años he publicado Todo lo que no te dije y Secuencias, libros que nacieron, de algún modo, de este mismo lugar. Y ahora está Voz en off, el manuscrito que, como bien indica su título, me ha tenido en silencio todo este tiempo. No vengo a venderlo —ya habrá tiempo para eso—, pero sí quería contaros que ese ha sido el motivo de mi ausencia, porque creo que lo merecéis.

Por eso quiero disculparme con vosotros, con los que aún sigáis por aquí y con quienes no tenemos otra forma de comunicarnos que no sea a través del blog. Volver ahora se siente un poco como volver a casa después de un largo viaje, con la esperanza de que todo siga igual que antes, con el deseo de que la vida os haya tratado bien y con la ilusión de reencontrarme con todos vosotros.

Iré pasando, leyendo, comentando, retomando rutinas con calma. Sin prisas. Sin artificios. Como siempre.

Gracias por seguir ahí. 

jueves, 10 de diciembre de 2020

Hasta luego (hasta pronto)

Tengo que contaros algo, quiero hacerlo. 
Y en estos tiempos de covid, desaparecer sin más no me parece lo más sensato, 
ya bastantes preocupaciones tenemos como para sumarle una más…

Voy a estar unos meses un poco (más bien mucho) desconectada del blog.


He decidido salir de mi zona de confort y volver a estudiar, cuando no te gusta lo que pasa a tu alrededor, tienes que cambiarlo (o al menos intentarlo) pero no hacer nada no cambia nada y estoy cansada de esta situación y a nivel personal necesito un cambio que sólo no va a llegar.

 

Tengo tres meses para prepararme, para hincar los codos, para cambiar mis hábitos y para cambiar esas rutinas que tanto me gustan por otras que no tanto. 

Y para eso, necesito un tiempo que no tengo. 

Para no intentarlo a medias, para no excusarme a mí misma o sentirme culpable por no haberlo dado todo.

 

Mantenerme activa en el blog me hace sentirme conectada con mi interior, consigo sacar de dentro todas las emociones, todos esos sentimientos que a veces me invaden por completo y que solo con poesía (y derivados) consigo sanar las heridas que, aunque no se ven os puedo asegurar que sí que están.

Negarme el tiempo libre y esos pequeños vacíos en los que no hacer nada es para mí el mejor pasatiempo posible, a día de hoy me parece un gran desafío. 


Así que por este motivo voy a estar ausente, ya no solo de mi blog, también de los vuestros… y de todo lo que aquí se cuece y acontece.

No sé si podré apartarme del todo, necesito escribir, necesito entender(me), necesito dejarme llevar por la lectura y necesito el contacto virtual, dado que la realidad a veces me supera y no la consigo entender, aunque quiera.

También soy consciente de que debo tener algún momento para mí, para desconectar un poco, tomar aire y renovar un poco las fuerzas.

Así que eso haré, lo que seguramente no me dará tiempo para hacer todo lo que me gustaría hacer… (ya sabéis lo mucho que se acumula en tan solo un día… así que si tardo una semana en entrar no lo quiero ni pensar...) pero haré todo lo que pueda…

 

Como me dice una amiga: Cuando quieres, puedes.

Y yo, ahora mismo… quiero intentarlo.

 

Os iré contando y extrañando…

Hasta pronto.

 

jueves, 30 de julio de 2020

Modo off


Y me preguntas ¿Qué te pasa? Y yo no sé qué contestar…
Como diría la canción…

No me pasa nada y me pasa todo.
De todo hago una montaña y con (en la) nada me ahogo.

Si supiese lo que me ocurre, te lo contaría sin dudar.
Pero no lo sé y estoy algo cansada de sentirme así, pero sobre todo lo que más me agobia es no saber ponerle remedio.

Modo desconexión en 3,2,1… 0

Hasta la vuelta, cuídense y pásenla bien.
Nos vemos en Septiembre (con sorpresa)

lunes, 22 de junio de 2020

Poemás o menos #2

Escribir es sentir la vida y la vida late con la poesía.
Cuando escribo, me encuentro con lo que ya sé,
me reafirmo con ese pensamiento, con ese sentimiento.
Escribirlo lo hace real, hasta entonces es como si no lo fuera.
En estos días, me cuesta horrores hacerlo.
Desnudarme por completo con mis versos.
Mostrarme tan vulnerable…así de frágil.
Encuentro en las mínimas, lo máximo que soy capaz de escribir.
Y un muro contra el que golpearme, por no saber cómo atravesarlo con un buen texto.
Lo máximo en el sentir, lo mínimo en el decir.
Eso son las mínimas para mí.
Mínimos instantes que a su vez son muy grandes.
Mientras que necesito encontrarme con esa (mí) poesía, solo ella me calma… y deshacer esos nudos como sea, fluir con las palabras y sus consecuencias.
Escribo porque lo necesito, porque debo sacar de dentro lo que siento y esta es de la única forma que sé.
Y que no me cueste tres días, a(r)marlos
¿Por qué me cuesta tanto últimamente?.
No me acaba de gustar nada.
¿Mínimas ,máximas? (error de apreciación)
De lo mínimo a lo máximo a veces sólo hay un paso.
¿Lo damos?.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Cumpleblog

Con este hambre voraz que tengo, de leer, de conocer, de sentir lo que otros sienten…
Voy saltando de página en página hasta quedar exhausta…
A veces me sorprenden, otras me sonrojan, unas me hacen llorar, otras reír, a veces admiro a gente que no conozco sólo por la forma que tienen de expresarse o por lo que me hacen sentir con sus palabras.
He tenido la gran suerte de hacer amigos durante todos estos años a través del blog, personas que están muy presentes en mi vida y con las que cuento incondicionalmente.

Han sido 13 años de altibajos, de lo que empezó como un juego, como un "vamos a ver que sale de aquí", como una autoterapia donde intentar curarme y quizá encontrarme tras sufrir una gran pérdida… 
No sabía que hacer para estar bien y creé este blog, como una alternativa, una vía de escape por la que marcharme buscando todo lo que necesitaba encontrar…
Un ir y venir continuo, con periodos de inactividad… incluso pensé más de una vez en cerrarlo.
Pero aquí estoy… porque cuando me voy, os echo de menos.
Y quiero dar las gracias (a tod@s) por el cariño que me demostráis.
Me siento muy afortunada.

He vuelto a escribir, he vuelto a sentir, han vuelto la inspiración y las ganas de decir…
Y no siempre es fácil, a veces siento que ya no puedo dar más de mi o que lo que digo no tiene el menor interés.

Y vuelvo.
No sé porque vuelvo.
Porque me apetece volver.
Sí, ese es un buen motivo.


Hace 13 años, empecé con esto:


martes, 3 de abril de 2012

Regreso.

Esperé a que se hiciese de noche, agazapada como una gata entre los coches, mientras caía la oscuridad.
Esperé el momento, mientras mordía con alevosía mis uñas.
Estaba escrito que algún día encontraría la recompensa al trabajo bien hecho.
El esfuerzo se mide con la satisfacción.
Provoca a tu intelecto y te sorprenderás.
Provoca a tus miedos y no huyas… quédate un rato más, a esperar a ver que pasa.
Vale la pena.
Aún hoy, sigo inflada como un globo, a punto de volar.
Enredada de nuevo.
Nos vamos leyendo.

lunes, 1 de agosto de 2011

Tancat

Todo empieza así sin más…

Te pasas todo un año esperando que llegue este mes y de golpe, aquí se planta y empieza la cuenta atrás, contrarreloj día si día también… pero el estrés que produce para nada molesta, es algo así como saber que acaban de empezar y que ya casi se te acaban… para qué enfadarse… la triste vida del trabajador, si quieres lo aceptas y si no te das contra la pared… y los pocos días que tienes los pasas en el hospital.

Y ahora que empieza lo bueno, estoy nerviosa.
No es de extrañar, una amiga mía me dice: tu te pones nerviosa hasta para ir al cine.
Así que entenderme, el tener las entradas de ese festival de verano desde hace más de seis meses, me hace sentir MUY tranquila…
Duermo estupendamente….

El que me tenga que morder la lengua con  Edreams… tampoco ayuda mucho, de momento solo os digo, que mejor no compréis nada a esta compañía… su servicio post venta es de lo más abrumador.

Eso sí, lo primero disfrutar de ese magnifico viaje (si nos dejan, claro), lo segundo que nos devuelvan el dinero de lo que nos han cobrado por error (suyo) y que hace dos meses que va volando de aquí para allá y que no acaba de aterrizar nunca en nuestra cuenta y lo tercero cuando todo esto haya pasado, mi carta de agradecimiento con mis más sinceras palabras….

1,2,3... Yo me calmaré….

Y esta Laura de quita y pon, de callejera viajera, que muere de ganas de volar y aterrizar, se despide de vosotr@s  por lo que queda de mes…

La vuelta será de lo más intensa, con nuevas fotos y aventuras que contar, con un copia y pega de mi carta para que sepáis lo que es una carta amistosa sin necesidad de plantilla… con un moreno de lo estupendo y sobre todo con muchísimas ganas de volver a pasear por mis calles.

See you soon.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Mil gracias

Eran otros tiempos, al menos para mi…
En el año 2006, exactamente en estas mismas fechas, inauguré PASACALLES…
Son cuatro los años ya, de este ir y venir por mis calles, de muchas cosas que decir y muchas otras que aún están por escribir, muchas las aventuras y alguna que otra desventura…
Cuatro años dan para mucho y lo que de algún modo empezó siendo un simple desahogo a terminado por convertirse en una terapia que ni el mejor de los psicólogos podría cobrarme.
Ya sois 100 los amigos que andáis conmigo, sin olvidar a todos aquellos que siempre me acompañáis a diario.
Me fascina, que el número de vuestros comentarios supere con creces los tres ceros y que las visitas a este humilde rincón ya supere los cuatro.
Hay algo en todo esto, que me dice que estoy haciendo las cosas bien y sobretodo que me da la fuerza suficiente y la ilusión necesaria para seguir haciéndolo por muchísimo más tiempo.
A todos, de corazón… mil gracias.

The New Raemon / Mil gracias

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Blog de imagenes

Un pequeño espacio donde quizá no es necesario hablar.
Con momentos, vivencias, recuerdos, mensajes o abstractos...
Lo que veo a través del objetivo, en silencio.
Y en silencio, deseo compartirlo.

Bienvenid@s.

http://www.descalzandoelalma.blogspot.com/

sábado, 13 de marzo de 2010

Viernes

Descubrí que hoy es viernes.
Sin darme cuenta durante todo el día… anduve como si fuese un lunes cualquiera.
Me calcé esta mañana un par de botas y ese fue mi paso por él, andar pisándolo.
Y ahora que me descalcé y ando así por la casa, sin nada… elevo los pies como en un ejercicio más mental que físico, me medio tumbo en mi butaca y busco el equilibrio entre mis andares y mis palabras.
Es viernes y los viernes son cortos.
Reduzco mi jornada laboral, agrando mi cansancio, amplio mis planes y limito mis preocupaciones.
Cuelgo las botas, cuelgo la maleta, cuelgo la chaqueta y cuelgo mis palabras.
Como cordones anudados entre sí, abrazados, emparejados.
Así siento mis sentidos, unidos.
Es viernes y los viernes casi siempre escribo.
No sé el porqué.
Tampoco le busco una explicación.
De todas maneras, la respuesta creo que no hará cambiar nada, ni en mi mundo ni en el de los demás… así que seguiré sin intentarlo. No todas las preguntas tienen respuestas.
De las respuestas a veces nacen nuevas preguntas, de las que tampoco encontraremos respuesta alguna… así que evitaré entrar en un bucle inútil que no me llevará a ninguna parte.
Escribo por placer, por puro y puto placer.
Las ideas se me amontonan y me empujan por detrás, como cuando en fila india hacemos cola como indios y esperamos nuestro turno.
Otras veces esas ideas, pierden la verticalidad y actúan como lo hacemos todos en un plan de emergencia, van por donde quieren, no respetan las normas de seguridad y evacúan por la primera salida de emergencia que encuentran.
Salvada yo, salvado todo el mundo.
Que egoístas nos volvemos cuando estamos solos.
Pero es la triste verdad.
En este rincón de mi casa, en este rincón de absurdas palabras, en este rincón de sueños casi rotos donde no existen silencios, me transformo en nada y me dedico a hacer el canelo… mientras irremediablemente va pasando el tiempo.
Expectante ante las teclas me voy sucediendo en un mundo inventado por mis manos en el que a veces no me entiendo ni yo. Pero que más da todo, lo importante al fin y al cabo es ser feliz.
Y en este momento, hace un momento y dentro de un momento, yo lo soy, lo he sido y lo voy a seguir siendo.
No voy a pedir otra cosa, más que seguir disfrutando de este viernes que felizmente llega a su fin.

viernes, 19 de febrero de 2010

Mundo loco

Llueve.
Si.
Como a mi me gusta, llegar a casa cuando empieza a chispear y una vez dentro, que no cese.
Y si además hay truenos y relámpagos, mejor.
Mientras no se vaya la luz, todo me parece perfecto.
Hasta tú.
Incluso yo.
Nada importa.
Nada moja, al menos aquí dentro.
Chaparrón de ideas que adquieren forma en mis dedos.
Hoy he tenido un buen día.
Y eso se nota.
Hoy creo que puedo con todo… y es así, puedo con todo.
Gobierno mi mundo interior desde este sillón.
Un trono diseñado a medida que cuando me da, lo comparto.
Leyes y más leyes que incumplo saliendo impune de mis propios derechos humanos.
Acato mis normas aunque no entienda nada de lo que pasa ahí fuera, mientras las sirenas suenan y el miedo se apodera de los cobardes que necesitan saber lo que pasa a todas horas.
Me doy cuenta que querer vivir algo inaudito empieza a resultar imputable.
Esperar junto a la lógica que los hechos sean los esperados, puede compararse al culpable que espera ser juzgado.
Cuando sabes de antemano el veredicto quizá es más cómodo evitar absurdos juicios.
Cuando todo esta perdido… es más fácil apostar por uno mismo.
Me declaro inocente.
A mi cárcel sin barrotes yo le llamo hogar.
El mundo está loco.
Apago la tele, porque no dan ni una sola noticia buena, eso me desespera.
La tormenta se acerca… yo me alejo.

martes, 9 de febrero de 2010

Insomnio por fases

Insomnio fase 1

Hace apenas una hora, mientras trasteaba con mis amigas en una conversación, cuanto menos, de lo mas divertida… me sorprendí con la cantidad de bostezos que puedo producir por minuto… y aunque me lo estaba pasando de lo lindo, empecé a obsesionarme con irme a la cama.
Dormir, dormir, dormir…
Vine a la cama, contenta, un día cualquiera a las doce y media de la noche con sueño. ¡INCREIBLE!
Fue meterme en la cama y los ojos como platos.
Vuelta, vuelta y vuelta.
Una hora después, resignada, me levanté, me fumé un cigarro, encendí el ordenador y me lo lleve a la cama.
Pero yo contenta,¡eh!.
Si no puedo dormir, pues aprovecho el tiempo haciendo otras cosas.
Por la mañana ya maldeciré todo lo que pueda maldecir… y así me sentiré un poco mejor.
Eso me resulta fácil. Me quejo un rato y se me pasa.

Insomnio fase 2

2:00 AM
Sigo escribiendo sin parar, a dos bandas… este escrito por aquí, otro escrito por allá.
Las ideas me empujan por detrás. Se apelotonan y me veo escribiendo en una libreta también.
Estoy a tres bandas porque mis ideas no tienen nada que ver entre si.
Últimamente me pasan unas cosas más interesantes…
Me siento pletórica… de pensamientos.

Insomnio fase 3

Con lo que me llega a gustar dormir… no entiendo porque no puedo.
Y encima llueve y me encanta meterme en la cama mientras gotea fuera, además normalmente me da sueño. Hoy no. Claro.

Insomnio fase 4

2:30 AM
Hace unos segundos me he puesto a silbar… (IDEAL)… al mal tiempo, buena cara y buen silbido… además me alegra enormemente porque hacía mucho tiempo que no me salía hacerlo… ponía caras raras y no salía mas que aire sin sonido.
Tengo esa canción metida en los adentros…

Insomnio fase 5

Me voy a hacer un té. Tengo sed. Y un cigarro… otro, si.
Y sigo con lo mío.

Pienso en mi blog, en lo que me llega a gustar ese rincón, en sentir a mi gente cerca, a conocer gente nueva, a leer todos aquellos escritos de personas a las que sigo… me hacéis pensar tanto que me quitáis el sueño… ¡me encanta!. El día que cambie de trabajo y tenga que madrugar creo que no me encantará tanto, pero de momento… lo disfruto. Gracias.

Insomnio fase 6

3:15 AM
Me voy a dormir ya, ¿no?
Buenas noches.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Días como hoy

Hoy me siento aquí, sin otro pensamiento que no querer dejar pasar los días sin más.
Hambre de experiencias.
Hambre de vivencias.
Ganas de aprender.
De nutrirme.
De crecer.
De saber un poco de todo y poder con todo.
De abrir mi mente, abrir mis ojos, abrir el corazón y no dejar escapar nada a mi alrededor.
Avariciosa, egocéntrica, repelente… hoy leería mil libros, escucharía cientos de canciones y me dedicaría un sinfín de escritos.
Hoy, no me levantaría de esta silla, de esta mesa, de esta mi vida… y me deleitaría con el pasar de infinidad de fotografías.
Hoy, escribiría…
Escribiría tanto… que empezaría una novela y la terminaría.
Pintaría un cuadro al óleo, lo secaría a soplidos y hasta lo colgaría.
Hoy me dedicaría todo mi tiempo, todo mi arte, todo mi sueño.
Desafortunadamente… los minutos van en mi contra… y acabo tirando el reloj a la basura por falta de pila.
Va cayendo la noche… y no puedo luchar contra eso…
Me come mi propio tiempo.
Me quita las ganas de comerme a mi misma en una sentada.
Atracón de vanidad, de palabrería, de querer abarcar mucho más de lo que puedo asimilar.
Digestión pesada que no pasa, que se estanca… haciendo mis tripas sonar como pidiendo más.
Hay días, como hoy… en los que pararía el tiempo y pondría el cronómetro a cero.
Días como hoy, en los que hincaría los codos y estudiaría voluntariosa hasta aprenderme mi propia vida.
Días como hoy, en los que el tiempo se merienda a mi propio tiempo.
Mientras yo lucho contra eso…
Mientras yo sigo con un hambre voraz y nada consigue saciar mis hambrientas ganas de tragar.

martes, 29 de septiembre de 2009

Anarquía

Anarquía en mi mesa.
Sin moverme, intentando escribir en un momento, lo que dura un suspiro.
Segundos.
Estoy en blanco.
Quiero escribir y no puedo.
Como tampoco puedo olvidar.
Olvidar los ratitos que me das.
Entre un montón de libros.
Con una pared llena de fotos, de recuerdos.
Papeles amontonados a mi izquierda.
Papeles rotos a mi derecha.
Humo invadiendo el espacio que respiro.
Por poco tiempo.
Lo dejo.
Con bolígrafos rodando por la mesa.
Notas escritas en cualquier papel, amontonadas también.
Intentando darles sentido.
No lo tienen.
No se los doy.
Con una pequeña lámpara que crea una pequeña luz.
Con la que apenas acierto a darle a las teclas, pero que alumbra lo necesario para no estar a tientas.
Estoy enfadada sin estarlo.
Estoy ausente sin estarlo.
Estoy feliz, estándolo.
Suena el teléfono.
Me da un vuelco el corazón, porque pienso que eres tú pero resultas no ser.
Sigo feliz, porque aún que no eras tú, se que me llamarás.
Lo harás.
Lo espero.
Te espero.
Mientras sigo escribiendo.
Pasa la tarde, pasan los sueños.
De vez en cuando suspiro.
De vez en cuando pienso.
De vez en cuando no hago nada.
Dibujo en un papel.
Ni siquiera me quedo en blanco.
El blanco no es nada.
Voy recibiendo mensajes, que no leo.
Mientras yo quiero lanzar uno y de momento, nada.
La cortina se mueve.
El cielo se nubla.
Parece que viene, parece que llueve.
No llueve.
Quiero.
Cuando llueve, creo.
Me molesta el ruido de la lavadora.
Pongo música.
Bajita.
Porque me despista.
Hoy me despista cualquier cosa.
Ando en todo y no ando en nada.
Quiero oírte y no llamas.
Se que lo harás.
Se que es porque no puedes.
Te espero con los brazos abiertos.
Con la puerta tambien.
Cae la noche.
Tengo hambre.
Quiero esperar un poco más.
No picar.
Esta noche me regalo lentejas.
Si quieres las comes y si no las dejas.
Están tan buenas.
Tú estas tan rica…
¡Te invito a mi mesa!
¡Ven, si quieres me tomas y si no me dejas!

lunes, 14 de septiembre de 2009

Llueve II

Encuentro en esta intimidad, un descaro descarado…donde escribo dedicado y no publico lo pensado…
Escribo y escribo sin parar en esta tarde de lluvia…en la que me encuentro a solas conmigo misma…y acompañada por ti…que quizá me estés pensando, quizá me estés imaginando, quizá me estés mirando…quizá, también me estés dedicando…
Palabras…y más palabras…que no aciertan a acertar lo que se quiere plasmar…
Sé que tu sabes, sé que yo sé, sé que sabremos…que seremos sabias del saber cuando nos veamos por primera vez…sé que sin ti ya no sé si sé algo….sé que sin ti…todo queda raro…todo queda extraño.

domingo, 7 de junio de 2009

Siesta

Se acerca una tormenta, se levanta un viento frío que hace mover mis cortinas como si de golpe me visitaran fantasmas…
Sentada en esta mesa, donde últimamente paso muchas horas, decido ponerme a escribir, aún sin saber que es lo que voy a decir.
Anoche estuvo lloviendo, anticipo de lo que seguramente pasará hoy también.
Y anoche también, me senté de nuevo aquí a escribir sobre las cosas que me pasan por la cabeza.
Grandes momentos que paso con mis entresijos, analizando, analizándome.
Como si estuviese en una representación teatral, cual marioneta le hacen mover sus hilos, sin sentido, un nudo en cada articulación, que me dice donde debo poner la cabeza, donde debo poner las manos y donde debo sentar el culo.
Me mueven. Me muevo.
Y durante la hora y media que suele durar mi función, desaparezco de la realidad y me traslado a un subsuelo dónde solo yo gobierno.
Calles y más calles, pasajes, callejones donde el sentido es único, el cual yo sigo…cuando se me antoja, porque no me gustan los atajos, pero a veces los cojo, aunque no anden muy iluminados…cuando quiero también rodeo, porque a veces me gusta dar vueltas y más vueltas, aún sabiendo de antemano lo que deseo…depende del día, decido lo que quiero.
Y aquí me encuentro hoy, una tarde de domingo, mirando por la ventana, viendo como las nubes hacen que llegue mas pronto la noche, notando como este recorte, tiene una duración limitada…
Sobremesa. Pereza acumulada. Sueño que voy notando. Sonámbula me vuelvo de pronto. Hay un hilo que tira de mi y que me lleva hasta el sofá. El telón se va a cerrar. Hasta mañana.

miércoles, 3 de junio de 2009

Escaparate

Hoy tengo la sensación de vivir en un escaparate.
Escaparate orientado a la calle, donde todo aquel que pasa, parece tener derecho a opinar…simplemente porque alguien les puso una boca con la que poder hablar.
Aun sin yo tener suficientes ganas de escuchar, tengo que transformar el insoportable timbre de sus voces, en mi banda sonora…apoteosis final.

Micrófonos en mano, están dispuestos a cantar, están dispuestos a actuar…
Se creen actores principales, cuando no son más que simples actores de reparto, en esta mi película, que yo decido rodar.
Una película donde dirijo, interpreto y decido, lo que hay que contar.
Pienso cortar con tijera, un sinfín de escenas.
Carretes enteros que no pienso revelar.
Tomas falsas que pienso retocar.
Porque me molesta inmensamente su bulto corporal.
Sobreactúan, no emocionan y no saben llegar.
Simplemente saben ocupar.
Ocupan tiempo y espacio sin miramiento.
Que crueldad.

Y son tan ignorantes, que en su paseo de la fama se sienten venerados.
Aunque más bien son ridiculizados. Constantemente.
Tristes egos andantes, sin autocrítica y sin humildad, que se sienten el centro del mundo y lo único que hacen es dar vueltas sobre si mismos.

Pero desde mi posición, donde soy consciente, donde me siento importante, donde me siento alguien, decido desenfocar y pienso en la siguiente escena a rodar.
Mantengo el dicho de ver, oír y callar.
No merecen mi atención, si mis despectivas palabras, porque me roban ilusión y pedacitos de tiempo…y mi tiempo, hoy, se vende caro.

Que tiren la piedra y escondan la mano. En eso son expertos. Allá ellos.

Que triste es no saber diferenciar la simpatía de la indiferencia, la alegría de la tristeza, el respeto de la confianza, la sencillez de la ostentación, la humildad de la petulancia, la simple grandeza de la gran mediocridad…
Triste porque viven en un mundo creado por y para ellos, en el que se mienten a diario, en el que viven una falsa vida, llena de falsos recuerdos.
Triste, muy triste.

Pero en este estudio de grabación, como en todos, hay una puerta de atrás, que invita a abrirla, que invita a traspasarla.
La ultima salida para mí, la primera para ellos.
Y unos brazos que ayudan, que empujan…si hace falta. Los míos.
Si nadie os dio vela en este entierro, apagar vosotros mismos la llama.

El presupuesto es escaso, los decorados de gran belleza, hoy quito y pongo lo que me da la gana, empiezo la siguiente toma y sinceramente, no encuadráis en ella.

Ya sabéis donde esta la salida.
Dejarme trabajar tranquila.
Que tengo aun muchas cosas que contar.
Y el gran estreno se acerca.
Alfombra roja, para los que yo quiera.
Dejar paso libre.
Hablar cuanto queráis.
No escucho.
No pienso hacerlo.
Si supierais lo que pienso, aun hablarías peor.

Críticos insensibles que deberían pasarse revista.

Esta visto que aquí, todo el mundo tiene derecho a opinar.
Deberían darles también el derecho a callar.
Muchos viviríamos mejor.
Al menos más tranquilos.

En un escaparate me siento.
En un escaparate estoy.
Cualquier día rompo el cristal y me pongo a gritar.
Un día cualquiera…en que mi paciencia, ya no aguante más.

Desde este lindo escaparate, saludo a quien se sienta aludido.

domingo, 10 de mayo de 2009

Indeleble

Absorta en mis pensamientos, llego hasta este rincón.
Rincón donde no solo me despojo de mis ropas, también lo hago de mi desazón, mi desidia y mi preocupación.
Atea promulgada.
Exenta de misticismos y doctrinas, me encuentro tan solo conmigo misma y con mi visión de las cosas, con la experiencia adquirida, poca o mucha, como única y buena compañía.
En este mi rincón.
En este mi cuarto.
En este mi teclado.
Teclas pulsadas estrepitosamente, atropellándose a si mismas, porque no quiero perder detalle, de mis más insignificantes ideas, por querer escribir más rápido, más alto y más claro, si cabe, todo aquello que me viene a la cabeza.
Cabeza abstrusa, obtusa, absurda…pero llena de idealismos, de dobles morales, de éticas, de respetos, de agasajos y sinfín de abstractos.
Llena de materia indeleble, invisible, indemne y en muchas ocasiones endeble.
Endeble por haber construido un puente directo al corazón.
Del cual soy la arquitecta.
Puente por el cual, habitan y transfieren, sentimientos y personas a mi libre elección.
Yo las pongo.
Yo las quito.
Como, cuando, donde y cuanto quiero.
Porque yo mando y decido sobre aquello que me adueño.
Sobre aquello que siento, pienso y sueño.
Endeble ante las palabras y gestos que a veces se clavan como puñales.
Endeble ante los hechos que acaecen en estos mis días, en esta mi vida.
Endeble pero a la vez fuerte.
Muy fuerte.
Porque me crezco ante el dolor, ante la injusticia.
Me crezco ante la ignorancia de aquello que no conozco, aquello que no he vivido y que por lo tanto me da miedo.
Miedo que viaja por mi vida sin pagar estancia.
Miedo al que denuncio, por haberme robado la inocencia, la ingenuidad y la adolescencia lentamente madurada.
Miedo al que rechazo y al que constantemente le dificulto el paso.
Porque no quiero que habite en mi, el mas mínimo indicio de pánico o temor.
Porque de que me sirve vivir acongojada ante lo que aún no pasó, ante lo que no está pasando y ante lo que puede que no pase jamás.
Y si viene, ya veré, que es lo que debo hacer.
¿Cual será el siguiente paso?
¿La siguiente cosa a hacer?
¿La siguiente ficha a mover?
Como en el ajedrez, siempre hacia adelante.
Aunque algunas veces, el sentido cambie.
Siempre hacia adelante.
Único sentido.
Único avance.
Único destino.
Aunque a veces lleguemos tarde.
Aunque a veces lleguemos a desvíos.
Aunque a veces dudemos en cruces.
O encontremos piedras que dificulten el camino.
A veces no hay que esquivarlas, ni chutarlas, ni saltarlas.
A veces lo más idóneo, lo mas lógico, lo mas coherente, sería sentarnos sobre ellas y descansar un poco.
O un buen rato.
¿Quién sabe?
Meditar sobre si es mera casualidad o si están puestas ahí por y para algo.
Consecuencias meditadas.
Decisiones tomadas.
Dejar de ser máquinas automáticas.
Automatismos electrocutados con constantes cruces de cables.
Autómatas inconscientes que deberíamos auto apagarnos de vez en cuando.
Reiniciarnos cuando detectamos un problema y arrancarnos de nuevo con más fuerza.
Porque las máquinas por suerte, a veces, fallan.
Porque las personas por suerte, a veces, fallamos.
¿Hombres o máquinas?
¿Qué deberíamos ser?
Humanos que se expresan y sienten.
Humanos que se equivocan y aprenden.
O máquinas que solo almacenan datos.
Máquinas que no conocen el amor ni el sentimiento.
Ser o no ser.
Ser o estar.
Difíciles decisiones a tomar.
Que constantemente nos hacen cuestionarnos sobre la vida, las personas, lo que está bien o lo que está mal, sobre lo que es lo correcto y lo que no, sobre lo que debemos hacer o no hacer, sobre si las decisiones que tomamos o nuestros actos son los que se esperan de nosotros o no.
Tengo tantas y tantas preguntas en mi cabeza, que no encuentran respuestas.
Preguntas y respuestas que gozan de un breve descanso en este rincón, en este cuarto y en este teclado.
Preguntas y respuestas que dan tregua a mis cábalas cuando me siento aquí a escribir lo que pienso.
Como ayer.
Como hoy.
Como mañana.
Mientras sepa, mientras pueda, mientras quiera, deseo ser alquimista de mis propias palabras.
Y convertir las piedras y los metales, en palabras doradas.
Como el alquimista que hace unos cuantos años, me robo el corazón.
Que decía:
¿Por qué hemos de escuchar al corazón?
Porque donde él esté es donde estará tu tesoro.
Para acabar diciendo:
Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.
Buscar y encontrar la felicidad, sea como sea y llegue como llegue.
Ese será mi deseo.
Ese será mi sueño.
Y no descansaré hasta encontrarlo.
Ni siquiera mientras duerma.

sábado, 25 de abril de 2009

Inspiración

Me siento aquí, ante mi desnudez, ante mi sola presencia, ante mi propio ruido…incesable, interminable…intento escribir, lo hago.

Hacia tiempo que no escribía…es como una sensación que se acerca y se aparta de mi….de la cual yo no tengo ni poder ni control…escribo cuando estoy muy feliz o cuando estoy hundida….no tengo punto intermedio…pero me llena el recipiente siempre…en cada ocasión….y eso es lo que me hace sentirme bien…sea cual sea mi estado de animo.

Me siento bien, con energía renovada, con ilusión y ganas, con fuerza y motivación.

Estados de ánimo que dejaron de subir y bajar en la montaña rusa y que por fin van en línea recta.

Perdí incontables partidas a la ruleta rusa y por fin tengo la sensación de jugar con el azar a mi favor.

Giro la rueda fortuna.
Inconsciente. Impaciente.

Tecleo mientras espero.

Inspiración.
Gracias te doy.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Pasacalles

Que sera este latir, latir doliente y arrítmico de sentimientos a veces malos, a veces buenos.
Que será? Me pregunto constantemente.
Porque unos días bien y otros mejor olvidarlos?.
Creía saberlo todo, que ignorante repelencia.
A sabiendas de la vida, dueña de todo y a veces dueña de nada.
Hay días que oigo mi voz interna con tono amigable…
hay días que se convierte en desagradable…hay días….
Que seria de mi…sin esos ratitos que me das…que me doy.
Pero es que hay días que parecen de estreno, y por suerte me he sentado a ver la función desde una butaca excelente, en primera fila.
Hay días que me siento bien….y días en los que me quiero desprender de esos vaivenes déspotas de emociones que me acechan.
Hay días que me siento muy alegre, lo siento así porque me apetece, porque se me antoja…sin más.
Hay días en los que enmudezco y días en los que me cuento cuentos…días en los que escribiendo palabras…noto que voy sacando mi desazón en puñados pequeños y amontonándolos en el teclado, para mi único placer.
Días en los que parece que vivo todos los días de mi vida en un solo día.
Mis deseos se funden con mi alegría, con mi visión positiva ante un encuentro conmigo misma.