No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.

sábado, 10 de abril de 2021

El ruido

 

Estoy a medias. De no sé muy bien qué, pero a medias.

Así me siento, esa es la sensación que tengo.

Extraña, desubicada, en constante observación.

Un escrutinio voraz al que me someto a mí misma.

Y creo que eso no es nada bueno.

 

Y es entonces cuando pienso en cómo nos ven los demás.

En la imagen que proyectamos.

Que tampoco es real, la gente se equivoca en sus juicios…

Aquí cada uno sabe y conoce lo suyo, pero parece que todos tenemos derecho a juzgar.

 

Nunca hacía nada con todo esto, pero esta vez he iniciado un viaje.

Un viaje que me lleva directamente al ruido.

Al ruido que me crea la incomodidad cuando no me siento bien.

Como cuando la música está demasiado alta y eso me impide mantener una conversación tranquila. Y entonces callo.

El ruido que lo llena todo aun estando en el más absoluto silencio.

Ese ruido que no me deja pensar en otra cosa que no sea el propio ruido.

 

Y en esta búsqueda constante que es el estar bien empiezo a darme cuenta de que es lo que me ha traído hasta aquí, a esta situación.

Y descubro que no debo dejarlo todo para mañana, que es hoy cuando tengo que solucionar mis problemas, mis miedos, mis fantasmas.

Pero es que a veces no sé cómo actuar, cómo continuar, cómo solucionar las cosas a tiempo y se van asentando…

Y cuando reacciono (cuando me doy cuenta) parece que se ha hecho tarde y que ya llevan demasiado tiempo a mi alrededor y que forman parte de mí.

 

Y no, no quiero eso.

Siempre he sido decidida, consecuente, valiente… y no sé el porqué de un tiempo a esta parte he perdido la seguridad de la que siempre hice alarde.

 

Y entonces me digo: «Laura… tú puedes. Y puedo».

Y en ese mismo momento soy yo la que se vuelve ruido, la que lo trae consigo.

En la risa, en la voz, mientras camino.

Y me encanta el estruendo, todo el bullicio que traigo y ser yo la que haga sonoro tanto silencio.

 

Mientras tarareo una canción… busco en mi archivo su nombre y me pongo a cantar.

Vuelve poco a poco la música a ocuparlo todo, subo el volumen hasta el punto exacto.

Ese punto en el que soy capaz de hacer varias cosas a la vez sin bloquearme.

 

Necesito poco para sentirme bien.

Y acabo de recordar, las palabras que siempre me dice una amiga:

«Laura, eres música».

 

Y (me) he vuelto a darle al play.





martes, 30 de marzo de 2021

Un vacío que está lleno de ti

 

Volver al principio, al origen de todo.

Nunca lo vi como una opción.

Ni como una solución.

Jamás pensé que acabaría siendo una salida o una vía de escape hacia ninguna parte.

Y mírame hoy, a un solo paso de materializarlo, de hacerlo.

Estoy a un suspiro de dejar que corra el aire, de abrir puertas y ventanas y que una bocanada de viento entre hasta dentro.

 

Es una primera toma de contacto, como una prueba.

Ahora hacer planes a una semana vista es todo un despropósito.

Creo que lo mejor es dejarme llevar hasta donde sea posible y una vez allí, pensar en una otra semana más.

Así empezamos hace un año y mira cómo estamos, cómo seguimos, hasta donde hemos llegado…

 

Llevo tanto tiempo acostumbrada a ser la fuerte que mostrar por primera vez mi débil consecuencia y mi vulnerabilidad ha sido una extraña mezcla de muchas cosas.

Necesidad de cariño. Una tierna súplica que por fin me he atrevido a pronunciar.

Supongo que ya me da igual perder el estúpido estatus de seguridad que siempre tuve o la aparente firmeza que siempre mantuve.

Pero lo dije, por fin lo dije y no me arrepiento, ni tampoco me avergüenzo.

Lo dicho, puede que ya me dé igual…

 

¿Cuántas veces necesité esa pregunta y no escuché nada?

Con lo fácil que es preguntar… ¿cómo estás? y prestar atención a lo que te cuentan…

 

Desde los ojos de mis padres veo el abismo que nos separa.

Siento un vértigo desmedido entre su generación y la mía.

Y una distancia infinita que no nos permite entendernos por mucho que lo deseemos.

Nunca había sido tan consciente de esta situación.

Supongo que han cambiado las cosas o que las prioridades ya no son las mismas.

La lejanía más cruel creo que es la emotiva.

No ser capaz de demostrar las emociones o, dicho de otra manera, ser incapaz de demostrarlas si no son materiales.

Hay cosas que no se ven, que no se pueden tocar, que no se pueden comprar…

pero que existen y que se pueden sentir.

Y no hace falta ser extremadamente sensible para notarlas.

Un abrazo, una caricia, un "todo va a salir bien” son tan rentables, tan efectivos…

que deberían cotizar en bolsa. Seríamos todos tan ricos.

 

Y así me veo hoy, yendo a buscar todo lo que me falta con unas ganas locas de tenerlo.

A casa, al hogar.

Al lugar desde el que me diste tu último adiós y que yo no escuché…

A ese punto del mapa en el que me resulta imposible no sentir.

Y contemplar aquel cielo. Tu cielo.

Apagar el interruptor.

Observar y encontrar en lo más alto aquella luz incandescente que siempre lleva tu nombre.

Hay tanta belleza en la oscuridad, las estrellas solo salen de noche.

 

Lo mejor de ir es volver, una y otra vez.

No puede volver lo que no se ha ido.

Aquí nos encontramos (siempre) los cuatro.





lunes, 22 de marzo de 2021

Mínimas #13 (sobre la soledad)

Gente saliendo de bares.
Gente entrando en soledades.

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Tú eres mi vacío.

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Te dejo un abrazo sin plazos. 
De inmediato. 
Ahora.

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Me conformo con la posibilidad de haber fabricado algún recuerdo.

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Porque no quería y ahora no puedo olvidarte.

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Tenía tantas ganas de llegar a casa,
que, sin darme cuenta,
me puse a correr.

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Cuando se quiere tanto...
también se está perdido.
Me perdí, justo en el momento en el que te encontré.

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Porque un "solo" puede significarlo todo.

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A veces caer,
es lo único que puede hacer que te levantes.

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Cada día te levantas,
llegará uno en el que te despertarás también.

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Yo ya no soy ese alguien,
ni tú eres ya mi persona.

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A veces me siento nadie.
A veces me siento Dios.
Que es como decir lo mismo, pero con palabras diferentes.

viernes, 19 de marzo de 2021

Ya no importa (poema recitado por Eliana)

 



Quise traerte de nuevo Eliana...
fue la única manera que encontré de echarte menos de menos. 
Como dirías vos, ¡dale!
ya sabés lo que diría yo...

martes, 16 de marzo de 2021

No ha dejado de llover

En todas partes llueven nostalgias.
La tristeza no entiende de distancias.