No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
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domingo, 15 de noviembre de 2020

Sens(x)ualidad nocturna

Dejo para mañana casi todo lo que podría hacer hoy.

Y me doy cuenta de mi inapetencia para todo lo que no tenga que ver contigo.

La verdad es algo sobre lo que no se puede mentir.

Y lo cierto es que contigo siempre soy sincera. No me cuesta nada.

Soy demasiado generosa con la verdad y así me va.

 

Ahora o nunca, ahora y siempre.

Hoy ya es mañana y amaneció sin permiso.

Y amanecer en ti, contigo… es algo que casi tengo olvidado y a lo que no me importa volver de vez en cuando.

A aquellas caricias en mi espalda que rozaban la perfección, sabías dar en el punto exacto de esa fina línea que me atravesaba de la cabeza a los pies.

Hoy quisiera escuchar mi nombre en tu boca hasta que me lo gastaras.

Y aun quedándome sin nombre, a ti siempre te respondería. Ya lo sabes.

 

A veces no hace falta la presencia para sentir a alguien cerca.

Y acabo de darme cuenta que algunas distancias no se pueden medir.

Hay brisas y recuerdos que acarician. Y tú acabas de hacerlo.

Aunque tu lado de la cama siga vacío, el eco de tu respiración acaba de hacerme el boca a boca como si me faltase el aire.

Y me trago el instinto junto con un poco de alivio mientras todo pasa arañando la garganta. Y entonces suspiro y todo vuelve a la normalidad.

No me canso de esta pasión que a veces se esconde, miedosa de sí misma y que sale hoy sin miedo a que tú te escondas.

Hoy voy a permitirte(me) tu presencia.

Hoy voy a dejar que me arrolles por completo porque necesito tocarte con la punta de mis dedos. Hasta que estos acaben saciándome en un acto egoísta y necesario. Uno más.

 

Hay días en los que te busco en mi memoria y te encuentro (y allí todo es perfecto).

Se nos hizo tarde para volver a la vida de antes.

Y hoy, hoy nos hemos amado otro rato.

Joder, como te sueño de bien.

Me he brindado tu capricho para que después no puedas llamarme cobarde.

Puedes quedarte a dormir si quieres… que mañana no habrá preguntas, ni planes a largo plazo, te dejaré marchar sin proponerte nada mientras te evaporas como el humo del café o del cigarro.

 

Ahora mismo he notado un ligero temblor en mi voz al leer en voz alta todo esto.

Y la verdad es que ya no puedo quererte como lo hacía antes.

Igual que tú tampoco puedes mirarme de la misma forma dos veces.

 

Te echo de menos. No sabes cuánto.

Da igual, no se puede medir.

Te sigo soñando. Algunas noches.

Esas noches que se me atascan y en las que no puedo dormir.

 

Sigo viviendo.

Bueno, voy tirando…

 

Tan lejos de todo, hasta de (ti) mí.

No recuerdo dónde leí, el amor que entiende de todo, no entiende de nada.

Y hay ciertas cosas que escapan a mi razón.

Voy a darme un descanso hasta la próxima vez...

 

  





Desnúdate,
dijiste.
Y te escribí un poema.

(Las pequeñas esencias)

 



viernes, 27 de septiembre de 2019

Yo mi me contigo #1

No tengo miedo a sentir.
Lo que sí me da miedo es no llegar a sentir nada.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

5 minutos


Lástima que te duró el amor...


 el mismo tiempo que tarda un cigarrillo en consumirse.



viernes, 14 de junio de 2019

Sueños son...

Llevaba un rato observándote,
solo mirándote.
(tú, también)
Y con un impulso (casi) exagerado
y algo de mala educación,
fui hacia ti e interrumpí la conversación….

Me dio igual.
Extendí mi mano
y te pregunté:
¿te vendrías conmigo?
No respondiste…
pero agarraste con fuerza mi mano y empezaste a andar...
casi dejándome atrás…
haciendo que yo te siguiera,
mientras que tu no me soltabas…

Lo siguiente que recuerdo es que pensé,
en la soledad de un colchón cuando está vacío.
Y en que juntas
(tú y yo)
aniquilamos toda (esa) soledad con la presencia de nuestros cuerpos.
Lo llenamos de deseo, con tus maneras, con caricias, con esos besos…
y esas ganas de (des)importarnos (de) después.
Me llene la boca con tus pechos.
(dos grandes pechos)
mientras casi podía morder el corazón que había entre ellos…
latidos,
pequeños bocados de alivio…
y su ritmo,
ese bum bum bum…
que todos conocemos y que todos queremos sentir…

Recuerdo tu vientre,
recuerdo tus piernas,
recuerdo tus manos alrededor de mi cabeza,
como indicándome el camino a seguir…
(camino que yo (ya) tenía muy claro)
un camino que a medida que lo iba recorriendo lo iba llenando de lengüetazos…
y de una desfachatez que sólo tu podías entender…
y tu voz entrecortada,
con acento a no se qué…
pidiéndome que no parara…
y yo (por supuesto que) no paré.

Un (des)control imponderable y excesivo salvo para quien lo siente.
Influyeron mis ganas,
(y mis ganas de querer)
de querer follarte y de querer (de)gustarte.
Todavía creo sentir,
el temblor de tus piernas en mis orejas…
todavía recuerdo la ricura de aquellas succiones en mi ego.
Que no es que sea muy grande pero lo tengo.
(el ego me refiero)

No recuerdo mucho más,
solo que volvimos al lugar de donde nos habíamos ido.
Lugar del que creí rescatarte…
aunque quizá fuiste tu la que me salvaste…
y allí separarnos,
allí soltar tu mano,
y notarte ruborizada mientras te preguntaban ¿si estabas bien?
no alcancé a leerte los labios
(esta vez no)
pero no me importó,
no lo suficiente.
Yo no podía dejar de mirarte…
y lo cierto es…
que tu a mi tampoco…
de ahí toda mi (des)importancia…
por las cosas que si importan.

Deberíamos sentir más en vez de intentar entender que es lo que sentimos.
No vamos a buscar más explicaciones que quizá las haya…
y ya sabes lo que se dice por ahí…
que los sueños, sueños son…
y te doy permiso para colarte en ellos,
siempre que quieras y te apetezca.





jueves, 17 de enero de 2019

Fragmentos de mi vida #1

¿Necesitas ayuda?.
Todos alguna vez necesitamos ayuda pero también valentía para que el miedo no nos paralice y hay ciertas cosas que es mejor que salgan de una misma a enterarse de rebote por gente desalmada.
Te quiero, ¿lo sabes?.
Lo sé, no te afeites la barba que me gusta cuando me pinchas...

martes, 4 de diciembre de 2018

Justo ahí

Un buen lugar en el que ahogar las penas, no es un vaso, son tus piernas.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Ser

La luz previa a la oscuridad, sale y se esconde por ambos lados.
En tus manos retuvo unos instantes, la magia que después te quedaste.
Me encanta ser la gota que colme tu vaso.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Cierras

Echas la llave,
dos vueltas,
como si fuese a huir…
mientras duermo.
Echas la llave,
pierdes la cuenta,
mientras me encierras…
y provocas en mí,
más de tres risas,
dos llamadas,
una lectura…
al sol que tanto brillaba.
Echas la llave,
y pienso…
que es la excusa perfecta para esperarte,
y así,
echar también la tarde, con llave.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Algo más simple

Si…
tú y yo podríamos tener sexo…
y seguramente, sería bueno…
pero,
hay una cosa que no logro entender y que además, me da una enorme pereza…
y es el porqué las mujeres,
aun no habiendo terminado la primera cita…
ya están haciendo planes para la segunda.

lunes, 17 de septiembre de 2018

¿Y si resulta...?

Y si resulta…
que,
hablando de desventuras,
encontramos las palabras,
que nos lleven descolocadas
pero valientes,
de vuelta a casa.
Y si resulta…
que,
una vez desnudas,
encontramos en las sabanas
algo más que arrugas…
que han sido alisadas
o
tímidamente estiradas.
Y si resulta…
que,
la propia piel que viste,
se desviste…
y eriza a su paso,
todo el frio acumulado.
Y si resulta…
que,
una vez vestidas,
perdimos en la lucha,
algo más,
que fuego,
tacto,
aire,
o simple lluvia.
Y si resulta…
que,
¿resulta?

viernes, 9 de abril de 2010

00:03:49

                  

                                             

                                                               

00:03:49.
Ese fue el tiempo.
Asentí con la cabeza durante.
Delante.
Animándote en silencio.

Escuché todo lo que no me dijiste.
Observé todas las miradas que no me dedicaste.
Pensando en que el arte te lleva dentro.
En silencio.

De fondo sonaba la canción ideal, para un momento que no lo es tanto.

Pero aguanté el tipo junto con la emoción… con los ojos vidriosos.
Abismos dispuestos a desbordarse.

Al ver tu mirada de inocencia continuada, al ver tu dulzura exquisita y oír de nuevo tus siseos…
Y tus manos, esas que siguen siendo pequeñas, esas que quieren abarcarlo todo, por fin con algo entre ellas.

Perdí la sonrisa al no ver la tuya.
Esa es la verdad.
Me traspasó el sentimiento.
Recordé momentos.

Esbozos de sonrisas tímidas que esconden tu alegría retenida.
Y la mía.

Después de esos 00:03.49, no te pude hablar, no te pude tocar ni tan siquiera odiar.
No pude decirte nada.
Nada.

+ …
Puntos suspensivos ante mi no saber que decir, ni que pensar, ni que hacer.
Me quedé sin palabras.
Una vez más.
Y no se porque demonios estoy escribiendo todo esto.
Será que hoy si que adivino mis palabras.

Apagué el móvil en señal de protesta.
Protesté por una llamada que no me hiciste, que no me haces y que no se si me harás.
No es lo mismo ser que estar, me reafirmo en un impulso casi ridículo cuando me digo que apagando, dejo de esperar tu sonido preguntándome ¿como estas?
Es triste.
Quizá la triste soy yo.
Me da igual.

Sin sueño.
Apenas pude dormir.
Te tuve delante.

Vi tu cara, oí tu voz…
Me quedé sin nada.
Con mucho de tristeza.

Porque mi tristeza dura lo que duran tus silencios.

Con lo que pudo haber sido y acabó solo en palabras.
Hoy ni siquiera en eso.
Parece que así lo quisiste…

Tu no querías y sigues no queriendo.
Yo no quería, eso decía, pero sigo mintiendo.

No te pedía nada.

Sigo sin pedirte nada.
Sigo sin esperar nada.
Solo quiero recuperar el habla, de mi boca callada.

Tan solo desearía saber que es lo que pasó, que es lo que pasa entre tu y yo.
Creo que merezco que le devuelvas el sonido a tus palabras.
Y me hables.
Te escucharé.

Porque me quedé así, sin entender nada, sin saber nada, sin pelear mi ignorancia.

Ningún tonto se queja de serlo.
Ninguno menos yo.

No me conformo con tener que ser siempre la que tiene paciencia, la que tiene que entenderlo todo, la que siempre se tiene que adaptar al mundo de los demás, esa que siempre espera, esa que no pelea, que no grita, esa que lo dice casi todo con una sonrisa aunque le puedan las ganas.

Con las ganas siempre estoy y con las ganas siempre me quedo.
¡Joder, que triste!

Pero hace ya algún tiempo que empecé a cansarme de ser siempre “la otra”, la de por si acaso, la de si apetece, la de de vez en cuando…
Esa que de tan buena, resulta que es tonta.

Lucharía por ti, porque creo en ti.
Pero no quiero luchar por nada, si nada es lo que sientes.

La vida a veces me resulta cansina.
Buscavidas buscando su vida.
Debería encontrar la mía….

Deseo ser alguien.
Deseo serlo todo.
Quiero ser algo, un algo que a veces siente que no es nada.

Debe ser difícil ser tú.
Pero también es difícil ser yo.
Las cosas empiezan de nuevo, en el mismo punto en el que tu las dejas.

Te pude odiar y no lo hice, me pareció una perdida de tiempo.
Te pude amar, pero no llegaste a tiempo.
¿De que esta echo el tiempo del que espera?
Supongo que de lo mismo que del que quiere sentir y no siente.

Me quedé esperando…
Esperando nada.
Como siempre es siempre igual, nada cambia.

Banal capricho de sentimientos sin sentido.
Queríamos jugar a ser diferentes y no pasamos de mediocres.
Y ni tu ni yo lo somos.

Me gustaría que me cantaras que no quieres no estar a mi lado.
Recorrer tus vértices.
Conocer tus matices.

Dejar de ser una más de cientos.
Y no callar lo que siento.

Con las ganas estoy…. Y con las ganas me quedo.
Con 00:03:49 menos.

Me moriré de ganas…. de decirte… que te voy a echar de menos.

domingo, 21 de marzo de 2010

Esta boca

Esta boca, que en silencio rota, se habla a si misma hasta entender las cosas.
Esta boca que a veces enmudece, se ensimisma y me hace compañía.
Esta boca que autista, me encierra callada en mi propio mundo y silencio.
Esta boca que … como la tuya, cerrada, ni dice ni habla nada.
Porque tu no querías y sigues no queriendo.
Y yo no quería pero me sigo mintiendo.
Esta boca que acompaña miradas, creyendo administrarlas.
Esta boca que a veces se muerde a si misma, por tener ya la lengua destrozada.
Esta boca que de vez en cuando duerme, sintiéndose relajada.
Esta boca que además de hablar, aprendió con el tiempo a escuchar.
Esta boca que a veces no habla pero que para ti, siempre está llena de buenas palabras.
Esta boca que necesita decirte lo que siente y que cobarde y muda, calla.
Esta boca que quiere, pero cree que no debe.
Esta boca que podría hablar más alto, pero nunca más claro.
Esta boca que siempre quiere besarte, pobre… sin tregua y terca, lo intenta.
Tu picotéame cuando, donde y cuanto quieras.
Que yo me dejaré en todas ellas.
Esta boca que hoy habla entre líneas y que espera que cuando las leas, no te dejes ninguna.
Esta boca que hoy sin ti se acuesta, sin respuestas.
Con la sensación de haber dicho mucho más de lo que los dedos han escrito.
El resto me lo reservo para decírtelo cuando despiertes conmigo y entre sueños, nos usemos las bocas y a besos, nos desayunemos.

domingo, 14 de marzo de 2010

Te he echado de menos hoy

Abre tanto tu boca para besarme que acabes notando un ligero dolor en tu mandíbula.
Cierra tus ojos al hacerlo.
Acaricia mi cara mientras lo haces.
Apriétame el cuerpo.
Abrázame fuerte… como si creyeras que me fuese a ir, que yo no me iré a ningún sitio.
Mírame… y demuéstrame una mirada impotente aunque no pronuncies palabra.
No te vayas, quédate conmigo… no haremos nada.
Si quieres lo único que hacemos, es hacer como que no sentimos nada.
Y nos engañamos en silencio y nos creemos nuestros propios cuentos.
Invéntate lo que quieras, que yo ya me he inventado lo nuestro.


       Los secretos - Te he echado de menos

sábado, 27 de febrero de 2010

Ebria

Eché de menos la ausencia, que de no hacer nada, encontró en pensarte la manera de alegrarse.
Me ajusté la noche a un estado de embriaguez constante, en el que no me costó entrar pero del que me era muy difícil salir, por otra puerta que no fuese la de atrás.
Esquivé miradas inoportunas porque eran tus ojos los que yo necesitaba encontrar.
Tragué humo nocivo mientras más se evaporaba el olor de tu esencia .
Ese que impregna mi olfato aún cuando ya hace rato que te has marchado.
Ese que necesito acostumbrar de nuevo debido a ese intermedio casi forzado.
Lo mejor de todo, es que aunque parezca triste, melancólica y un tanto distraída esta noche, me siento completamente feliz.
Mientras te pienso, observo el reloj que no llevo y me invento el tiempo que me queda hasta que pueda volver a verte.
Con mi vaso medio lleno, dando pequeños sorbos para no gastarlo antes de tiempo y con mi paciencia intacta, los párpados pesan pero yo te espero para andar el camino que hay hasta la cama.
Hoy me salté la dieta de los sentimientos y me bebí hasta el agua de las plantas.
Y escribiéndote estoy, con un cierto mareo, con unas ciertas ganas y con un cierto olor a añejo.
Perra flaca, perra vieja… que esta noche revive su momento más infantil mientras se canta a si misma una antigua nana de esas para no dormir.
Esta noche te la cantaría al oído, casi en un susurro, intentando robarte el sueño… entre otras muchas cosas.
Deberías por un instante andar descalza sobre mi piel… esa que retiene el calor que el suelo quiere robarle… y que hace que andes más rápido pensando que así el camino es mas corto.
Pies fríos, seguro… corazón caliente.

martes, 15 de septiembre de 2009

Las líneas de mis manos

Descifré entre mis manos, unas finas líneas curvas.

Esas líneas hablan de un futuro.
Hablan de un pasado.
Quizá son mi presente.
Quizá solo son marcas.
Puede que no sean nada.

Adivinando… adiviné adivinanzas y les di un posible significado.

Como pitonisa de mi propia vida, con mi gran bola de cristal…pronuncié palabras mágicas…y vi como las imágenes se sucedían y esfumaban ante mis ojos mientras yo intentaba alcanzarlas en vano.

Acerté a ver que quiero un futuro contigo, porque ahora mismo tengo un presente conmigo…que tu y yo podemos ser dos mitades que acaban unidas y que el pasado ya lo olvidé el mismo día en el que lo lloré.

Marcas, arrugas, estigmas…que según dicen, hablan por mí.
Creo que por mí ya puedo hablar yo misma.
Y adivinarme un futuro que yo crearé para mí.
Y que también construiré para ti.
Para que puedas entrar y salir cuando quieras.
Para que puedas hacer malabares con tus pies…funámbula sobre las líneas de mi vida, sintiéndote segura por qué si llegas a caer, mis manos…serán tu red.

martes, 1 de septiembre de 2009

Bésame

Bésame.
Regálame tu lengua rota y esa boca temblorosa.
Bésame.
Ponme una venda.
Que no pueda ver tus labios, pero pueda sentir tu aroma.
Bésame.
Muérdeme y asfixia mis venas.
Dame el alto si te devoro demasiado rápido.
Entiende que mi sangre se enciende y arde temprano.
Porque no existe la prisa, cuando hay tiempo por delante.
Tiempo para perseguirte…y para andar tras tus pasos.
Para no quitarle ojo a tus caderas….que sutiles se pasean.
Repito, ponme una venda.
Anda y besa.
Que pueda imaginar como es tu caminar.
Que puede imaginar y recordar, como es tu besar.

Hagamos un trato

Hagamos un trato.
Pongámosle imaginación.
Pongámosle tono a nuestra voz.
Tú me regalaras preguntas y yo notaré que te acercas.
Yo te regalaré respuestas, siempre sinceras.
Diré verdades como templos.
Que no quede mucho en el tintero.
Por el momento.
Sin mentiras.
Preguntas y respuestas que debemos olvidar, pasada esta noche.
¿Existe olvido en el recuerdo?
Palabras por palabras.
Silencios por silencios.
Mudas palabras.
Esta noche, trueque perfecto.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Ven a cenar conmigo

Siéntate.
Frente a frente.
Mano a mano.
En la mesa dos copas de vino, siempre tinto.

Déjame brindarte.
Por el simple placer que será notar tu mirada anclada en mí, aunque solo sean unos segundos…serán eternos, serán puros, serán simplemente, lo que tú quieras que sean.

Brindo por los suspiros que también te dedico.
Brindo por tu aliento…brindo porque me haces volar, sin moverme del asiento.
Brindo porque quiero cenar bien, quiero cenarte…una y otra vez.

Probaremos un poco de todo, porque de todo quiero que te sientas llena.
Que no falte aceite, para que resbale todo aquello que no interese.
Ni sal, para que lo soso no asome a esta nuestra mesa.
Ni azúcar, que alegre la vida….
Ni vela, que nos de chispa…

Mientras hablas, me olvido de alimentarme…mi plato aun esta lleno y yo, esta noche me alimento de sueños.

De mirarte, de escucharte, de rozarte sin querer por debajo del mantel…

Cucharas soperas de alegría tienes…
Creo que yo, voy a comerte el corazón con cuchillo y tenedor…

Con la delicadeza de tu voz, nos plantamos en el postre.
Baños de chocolate que embadurnan nuestras mentes.
Bebe, come, saborea, ríe…llénate de lo que quieras, repite o deja, tranquila, nos limpian la mesa…
Quitemos de en medio todo lo que molesta…

Por favor, bésame, bésame ya, bésame de una vez…
Dame por fin el roce de tu boca en esta noche loca…