No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.

jueves, 29 de abril de 2010

Sin esquemas

Podría bajo esquemas,
organizarme como de costumbre,
papeles en blanco
que llenan de palabras mi memoria…

Quizá la mente…
quizá…
el sistema,
que esta vez sin computar
suma y sigue sin recordar,
cuantas fueron
ni cuantas serán…
las veces
que llegue a alcanzar
eso que llaman
felicidad.

Por una vez en mi vida,
decidí no pensar,
decidí no darle vueltas
a lo que esta bien o mal,
decidí jugar,
sin más.

No tuve remordimientos,
no necesité respuestas a mis no preguntas,
porque ni tan siquiera me las cuestioné…
Decidí sobre la marcha,
en el preciso y justo momento,
guiada por la apetencia
de la simpleza de mi cuerpo.

Ese cuerpo que reumático
a temprana edad,
se oxidaba aún medicándose
contra su voluntad…
mientras el dolor era latente
a la vez
que visible…
en esa extraña enfermedad,
aún sin catalogar…
llamada…
Mal de amar.

Y desnudé la cabeza de velos,
desvestí también el cuerpo
y
desnuda
por completo,
lubriqué con aceite
las esquinas…
todos…
mis recovecos,
hasta conseguir
un funcionamiento casi perfecto…
de aquello que aprendí una vez
y que no olvidé con el tiempo.

Puesta a punto en tacto, gusto y sentido.
En alma, corazón y vida.
Motor en marcha,
en constante movimiento.
Y que sin hacer ruido,
me lleva a ti…
y me trae de vuelta
a mi…
sin pasar por otro sitio.

Caminos de ida
caminos de vuelta,
sin preguntas formuladas
que nazcan de la duda
quizá interpuesta
o
quizá existencial…
Por lo ya vivido
o
de lo que esta por llegar.

Tranquilidad.
Por fin,
tranquilidad.
Menuda extraña sensación esta…
que se ha acomodado en mi casa…
que como vestida de domingo,
en zapatillas y pijama
me habla entre susurros
y
me da los buenos días
casi
cada
mañana.

Podría decir mucho más
como también podría…
sentir mucho menos.

Pero de podrías,
he vaciado mi vida…
con intentos de avaricia,
con mucho de empeño,
solo quiero
llenarla
de infinitas alegrías.

Esas que me pide el cuerpo.
Esas que me ofrece la vida.
Esas que me das tú…
sin apenas esperar
y
sin pedir nada a cambiar.

Aun recuerdo mis palabras
diciendo “no es el momento”,
maldita bastarda
soy
y
me siento,
al recordar al rescatado recuerdo
de intentar negarme a mi misma
lo bueno,
por creer simplemente,
que no lo merezco.

lunes, 26 de abril de 2010

Pequeñas miradas

Cerré mis ojos.
Los apreté bien fuerte.
Primero la oscuridad.
Después formas borrosas.
Por último tú.
Me volaste la cabeza con tu pistola de sonrisas.
Mientras dormías, perdí tu mirada.
Anduve buscándola entre las sabanas y la encontré de nuevo, entre mis piernas.
Punto de salida.
Punto de llegada.
Miradas que se cruzan y se retan.
¿Quién ganará esta guerra?
En la que no existe bandera blanca…
Donde hay descanso para reponer fuerzas.
Pero no el suficiente para parecer un poco cuerdas…
En apenas cuatro metros cuadrados se pueden lidiar las mejores peleas.
¿Lo sabías?
Cara a cara, te quiero decir tantas cosas y acabo por no decirte nada...
Me miras, creo que entiendes lo que te digo sin llegar a pronunciar palabra.
Hoy todo lo demás es lo de menos.
Me robas impune el tiempo de ese reloj que no llevo…
Deberíamos dormir ¿no crees?

Creo que voy a empezar a romperme...

Anda, va, déjame dormir un poco…
Que venga, va, yo también te dejaré un ratito…



Fotografía: DANI

domingo, 25 de abril de 2010

Bizarra

Quería pedirte perdón.

Perdón por sentirme pequeña, a veces insignificante… y a veces grande, muy grande.
Por pensar más de la cuenta…

Por robarte las horas de sueño… y no dejarte descansar.
Por pasar la noche en silencio.

Por querer todos y cada uno de tus incontables besos.

Por molestarte a veces con el cuerpo.

Por olvidarme alguna vez de preguntarte ¿como estas? ¿Cómo fue tu día? ¿Cómo es tu vida?.
Por no dejarte hablar a veces y contarte, como estoy, como fue mi día y como es mi vida, sin que tú me lo preguntes.

Perdóname sin no te dije lo bonita que estabas, ni que tus piernas me producen vértigo, que tu mirada es deliciosa o que tu boca esta hecha para que yo la bese y de vez en cuando la calle…

Por desconocer el número de tus pecas.
Y recordar el número de tus pechos.

Perdóname por ser así, de esta manera, tan elocuente y a veces tan absurda.

Perdóname si queriéndote alegrar los oídos, a veces no pronuncio bien, a veces me atropello, a veces digo cosas sin sentido o imagino estampas dignas de pasar al olvido.

Perdóname por ser ridícula y además decirlo.
Por reconocerlo y además no importarme serlo.

Pero es que la mayor ridiculez empieza y acaba en mí.
Empieza en el sin sentido de mi vida antes de…
Y acaba en el sin sentir, después de…

Bloc Party - This modern love

miércoles, 21 de abril de 2010

A dos metros bajo tierra

Cerrar la puerta, contigo-conmigo dentro.
Mirarte sin que me veas hacerlo.
Pasar a verte, cuando tu decides mirarme…
Como si no pasara nada, como si fuese algo tan normal, tan sencillo…
Pasando de mirarte a verte en un suspiro.
Mientras pienso.
Mientras deseo en silencio.
Porque en silencio intento estar y en el silencio me quedo.
No a hablar por hablar.
No siempre encaja el bienestar cuando no se dice nada.
Contigo si.
Conmigo también.
Quizá si, a besar por besar… porque a todas horas quiero hacerlo y no siempre me lo das.
Cuando pasas de un encanto, al gran ENCANTO, dando paso a lo que será un gran truco de magia…
Nerviosa, expectante, sin perder detalle… y perdiéndolos todos, entre los impulsos frenéticos que adornan los cuerpos…
Te miro.
Me miras.
Nos MIRAMOS.
Callas.
Callo.
Nos CALLAMOS.
Ya llega el momento… cuando quieras… nos BESAMOS.

jueves, 15 de abril de 2010

Besos

Silencio.
Alientos.
Respiración tosca.
En juego dos bocas.
La tuya y la mía.
Ambas tercas.
Se buscan.
Sin mapa.
Sin brújula.
Llegando a su meta.
Con destino y horizonte.
Besarse.
Encontrarse.
Sin espacios.
Sin retoques.
Lucha de lenguas a un solo asalto.
Pulso muscular sin ganador final.
Lenguas húmedas, en constante movimiento.
Puja de titanes con hambre.
Dispuestas a devorarse.