No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.

lunes, 30 de abril de 2012

Ansiosa

Me deslizo sigilosamente entre tus piernas,
silencios destinados a callarte la boca,
mientras respiras acelerada contagiándome tu ansiedad.

Esa ansiedad mediática,
que tolera la vergüenza al miedo escénico,
mientras te hace sentir insignificante,
ante unos ojos que solo son capaces,
de concentrarse en una sola cosa,
ignorando todo lo demás.

Entrar en ti,
en ese espacio húmedo que regalas,
mientras los dedos se van arrugando,
debido al charco en el que resbalas,
sea la hora que sea,
siempre idónea,
siempre dispuesta,
quedarme en ti,
no salir,
hasta que dejes de temblar
y empieces a respirar.

Pero ni en frío puedo olvidar,
como la humedad iba resbalando por tus piernas,
ni como me abrazas con ellas,
como lo hacen las serpientes con sus presas…
mientras habitamos los espacios,
el roce se hace intenso,
el calor nos invade y los fluidos se expanden.

Mientras pareces decirme:
no te muevas de aquí o me matas y si te mueves,
soy yo la que te mato.

martes, 3 de abril de 2012

Regreso.

Esperé a que se hiciese de noche, agazapada como una gata entre los coches, mientras caía la oscuridad.
Esperé el momento, mientras mordía con alevosía mis uñas.
Estaba escrito que algún día encontraría la recompensa al trabajo bien hecho.
El esfuerzo se mide con la satisfacción.
Provoca a tu intelecto y te sorprenderás.
Provoca a tus miedos y no huyas… quédate un rato más, a esperar a ver que pasa.
Vale la pena.
Aún hoy, sigo inflada como un globo, a punto de volar.
Enredada de nuevo.
Nos vamos leyendo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Que cuando...

Y es que no puedo ser más yo,
que cuando estoy contigo…
que cuando me miras y me dejas,
que cuando me levantas y me balanceas…
no puedo ser más mía, más simple,
más terca…
que cuando me besas y deletreas,
en silencio palabras necias…
con esa cara dulce,
con esa sucia lengua…

Y es que no puedo ser más yo,
que cuando me escuchas,
que cuando me entiendes,
que cuando callas y asientes,
no puedo ser más egoísta, más egocéntrica,
más narcisista…
que cuando pienso en alto y te miento a medias…
con esta cara que sonríe a tientas,
con esta viperina lengua…
que te besa sin delicadeza.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Devuélveme la piel.

Devuélveme la piel,
aquella piel simple,
que me robaste…
quedándome desnuda…
para sentirme tan fría,
desprotegida…

Devuélveme aquella piel que me vestía,
que adornaba mis curvas,
que olía a aquello que tu decías,
que robaba a tus labios,
mil y una caricias…

Devuélveme la piel,
aquella que celosa se erguía,
caprichosa,
engreída…

Devuélveme esa piel,
que por posesión es mía,
que nunca entregué a nadie,
y que solo tú,
te atreviste a quitarme.

lunes, 30 de enero de 2012

Aire

La encrucijada que me ocupa los días, no es otra sino esta.
Dejarse llevar o dejarse ir.
Hay quién se deja llevar por la corriente, por el viento cuando sopla fuerte, por la marea de gente…
Hay quien se dejar ir, sin darse cuenta, poco a poco, despacio… y se deja arrastrar hacia ningún lugar, lugar en el cual, uno no encuentra el sitio, su sitio, no lo hace suyo y todos necesitamos apropiarnos de algo, de un metro cuadrado que nos pertenezca, donde nadie nos pise, donde nadie se meta…
El no sé, no aclara, no soluciona, no despeja, desestabiliza, tambalea sobre una cuerda que no tensada anda demasiado floja…
La vida es si y es no.
El puede, solo dura un tiempo…
Un no sé, involuntariamente declina una negación.
Te mantiene en una ignorancia que pide tu atención y te da respuestas a esas preguntas que parecen no tener solución.
Así que como yo no quiero buscar respuestas a todas mis preguntas, porque son muchas, creo que lo mejor será afirmarme en mis propias negativas…
Porque normalmente lo que te viene de primeras, es lo más coherente.
Y nunca he sido cobarde, solo tenia que juzgarme para intentar ser más valiente.
Porque en ese dejarme llevar hacia ningún lugar solo encontraba un arrastre hacia ningún sitio.
Y ya no insisto en algo que no funciona solo.
A mi edad, ya no.
Y le pediremos a no se quién…. la paciencia, que a mi ya no me queda.
Para que me haga seguir por donde solo ella quiera.