No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.

martes, 13 de febrero de 2024

Pre-textos

Hoy tengo un día tonto, un día extraño que necesito que llegue a su fin cuanto antes. Estoy rara, pero no sé qué es lo que me pasa. No tengo fuerza, estoy agotada, triste y con ganas de llorar, pero no puedo hacerlo, muy a mi pesar. Y cuando tengo un día de estos siempre hago lo mismo: me voy a la cama antes de tiempo sin que me importe qué hora es o en qué día estoy viviendo. Decido acostarme sin pensar en si ese es el error o la solución a dicho problema, pero me voy igualmente. El silencio es la única voz que deseo escuchar. Necesito un poco de calma y allí es en el único lugar donde creo que puedo encontrarla.

Cuando tengo uno de estos días no puedo dejar de pensar, le doy demasiadas vueltas a todo. Los pensamientos van y vienen a su antojo y no sé por qué pienso lo que pienso, pero no puedo dejar de hacerlo. Mareo la perdiz, pero no consigo darle caza. Pienso en todo y en nada. Las ideas se amontonan, adquieren diferentes formas, pero acaban volviendo a su formato original una y otra vez sin que pueda hacer nada al respecto. Y esos pensamientos, pesados y recurrentes, no me dejan en paz. Me acompañan dondequiera que vaya y se meten conmigo bajo las sábanas. Esa tela no me protege de nada.

Y las horas se hacen eternas, las noches demasiado largas y no encuentro alivio ni siquiera en la palabra. Cuando estás triste lo que menos necesitas es que alguien te diga: «Venga, anímate», ¿si fuese tan fácil no crees que ya lo habría hecho antes? 
 

jueves, 1 de febrero de 2024

Gracias por nada

Gracias a tu olvido
he vuelto a recordarte.

miércoles, 24 de enero de 2024

Co (n) razón

—¿Te gustaría volver a aquel momento?
—Yo, me hubiese quedado a vivir en él…


jueves, 11 de enero de 2024

Breviario

«Escribe» —me dijo, y me dio un folio en blanco...
como si yo pudiese reducir todo lo que siento a tan pequeño espacio. 

lunes, 8 de enero de 2024

Invierno

Se ha apagado mi voz
de un tiempo a esta parte
y parece que ya no tiene sentido
nada de lo que digo.
Con la frialdad de mi silencio
estoy tejiendo una manta 
para cubrirme los pies fríos.