No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.

sábado, 5 de noviembre de 2022

Luces intermitentes


Verde

Noche cerrada volviendo a casa.
Luces y sonidos invaden el espacio vacío en el que me encuentro.
Intermitencias por todas partes, hasta en mis latidos.
Llueven mis ojos y tengo una sensación que me sobrepasa.
Una falta de oxígeno cuando sé que tengo todo el aire del mundo.
Y de golpe, sonrío.
Sin que nadie me mire, sin que nadie me juzgue.
Porque sí, porque no, porque yo qué sé…
Dándome cuenta de la fragilidad del momento…

Rojo

Mientras, cambio de un estado de ánimo a otro sin esfuerzo.
Sin preguntarme por qué, sin esperar una respuesta que ya sé.
Busco un lugar donde ponerme más a salvo que en medio de la nada, en medio de todo.
En tierra de alguien, en tierra de nadie.
Enciendo un cigarrillo con el que poder ventilarme.
Y que esta respiración tosca que me asalta cambie de nombre y pase a llamarse ilusión.
No sé qué hacer con todo esto, ni dónde ponerlo.
Intento meterlo en algún sitio, cerrarlo al vacío.
Como si se tratase de un recipiente hermético y con mucho cuidado para que no me estalle todo por los aires. 
Estoy sola ante el peligro, mi otro yo no sé dónde se ha metido, pero aquí no.

Ámbar

Me pongo en marcha, sigo con el camino hasta casa, a lo conocido…
Dándome cuenta de que a partir de este instante ya nada volverá a ser lo mismo, será mejor.
Viajar fuera para volver dentro.
Viajes al centro que te sacan del sitio.

 

lunes, 24 de octubre de 2022

Premio de consolación

¿Se puede volver a un lugar, a un instante, a una persona…?
¿O retroceder en el tiempo?
Yo qué sé, como por ejemplo a un año atrás…
A cualquier momento menos ahora.
Dicen que «al lugar donde fuiste feliz no debieras tratar de volver…»
pero no estoy de acuerdo.
A ti quisiera volver una y otra vez…
No salir de ti o de aquella habitación donde nos amamos por primera vez.
Sabiendo de antemano que aquel iba a ser un recuerdo del que no querría desprenderme jamás… 
 

jueves, 20 de octubre de 2022

Bises

Esa mirada tuya se merece un bis. 
Y que todo un estadio coree al unísono, otra, otra, otra

A mí me gustan tus ojos.
Y a ti te gustan mis pestañas.

Si vuelves a mirarme así… prometo hacerte la ola con ellas 
y aplaudir hasta que se me rompan los dedos de tanta euforia.
 

lunes, 17 de octubre de 2022

Confía

Enséñame tus heridas, dónde te escuece…
Para tratarte con más dulzura, justo en el punto que más te duele.
Para saber qué te falta y qué te sobra necesito saber dónde quererte.

martes, 11 de octubre de 2022

Donde el olvido

Me pongo en esa misma piel, la del recuerdo y la ausencia.
Me viste entera y me desnuda por completo.
Deja visible mi vergüenza y oculta mi verdad, aunque no quiera.
Con una fachada que se tambalea al más mínimo soplo que llega.

Casi dejé de escribirte, nunca de pensarte.
Pienso en la inmediatez de las palabras que ahora se dicen casi sin pensar, casi sin sentir.
Y en lo mucho que te echo de menos, aunque ya no te lo diga.
Nunca esperé una respuesta, no podías dármela.
Siempre odié el yo también… y preferí no escuchar nada a cambio.
Quise que tuvieras voz y no eco.
Sabía que me querías, y eso me bastaba.
Me quedé a expensas de un vacío que no se puede volver a llenar.
Quizá abarqué más de la cuenta y no pensé en mi propia tristeza. 
Y créeme cuando te digo que esa sí que es capaz de ocuparlo todo.

Y es esa ausencia desmemoriada la que hace que a días vaya olvidando tu cara, no es que con ella venga el olvido, ni mucho menos que yo lo acepte, solo es que empiezo a confundir el recuerdo de todo lo que es tuyo, incluso el sonido de tu risa se torna débil al instante, como el de tu voz…
Y yo suplico para que no se apaguen, no del todo.
Mientras me despido de ti con una mano y con la otra… cierro trato con el mismísimo diablo.

Hay amores que nunca mueren y personas que tampoco.
Y a los que nos quedamos aquí, solo nos queda vivir.