hubiésemos
podido ser…
lo que
hubiésemos querido.
De haberlo
querido las dos,
no solo yo.
Pero no
fuimos.
No quisiste
ser.
Dudaste.
Y permito la
duda,
lo que no
tolero es el silencio por miedo,
la desidia
del tiempo…
que dejases
que las dudas sobrevolasen nuestras cabezas,
hasta que se
pusieron a llover.
Calándonos a
las dos.
Poniéndolo
todo perdido.
Echándolo
todo a perder.
¿Dónde
estuviste entonces, cuando tanto te necesité?.
Cuando entre
lágrimas te decía que no me sentía bien…
y me hacías
creer que todo era una invención,
producto de
mi inseguridad…
mientras me asegurabas que no era real…
y yo
intentaba creer(te),
aún no sé muy
bien el (por)qué.
¿Dónde te
metiste?
¿Dónde te
escondiste?
Ser o no ser.
Querer o no
querer.
Quedarse o
marcharse,
pero no
marear(se).
Esa era (y
es) mi máxima,
y resultó ser
tu mínima.
Hay desastres
que se anuncian solos antes de llegar a producirse.
A mi, me dan
el valor suficiente…
para ser yo
la que salga a buscarlos antes de tiempo.
No quería
llegar hasta ese punto y cuando llegué me puse a correr.
Yo que no
corro nunca, a no ser que me persigan...
De idea fija
y también clara.
De ahí que
sea tan firme con lo que pienso.
Me cuesta
irme,
me cuesta
tomar decisiones…
pero cuando
las tomo,
no miro
atrás…
no regreso,
por mucho que
lo desee.
El pasado se
queda atrás por algo.
Por eso yo,
nunca vuelvo sobre mis pasos.
¿Cómo sería
mi vida hoy de haber hecho las cosas distintas ayer?.
Hacia ninguna
parte es algún lugar.
Sólo que
cuesta un poco más encontrarlo.
Y lo digo
medio en broma pero bien seria.
Haz como que
no te das cuenta…
que yo
seguiré haciendo como que no me importa.
Irse queriendo y sin querer, irse.
