Ojalá
siempre,
pueda
apreciar la
diferencia entre mis expectativas y lo que sueño en realidad.
Sea
consciente que la vida no es conseguir el absoluto en todo.
Encuentre el
equilibrio entre todo es perfecto y todo tiene que serlo.
Me queden las
suficientes ganas como para intentarlo de nuevo.
Ojalá
siempre,
las cosas
sean tan sencillas como yo las quiera ver.
Sea capaz de
soltar el dolor aunque sea "de a poco" y conseguir que no vuelva.
Esos días que
parece que no, acaben siendo que sí. Aunque cuesten.
Pueda seguir
haciendo como si nada, aunque pase todo.
Pueda sacar
algo bueno de lo que no lo es.
Ojalá
siempre,
a mi olvido
se le olvide olvidarte.
Me de cuenta
de cuánto duele el que ya no duela.
Haya
distancias que en vez de alejar, acerquen.
Pueda captar
un instante perfecto, meterme dentro y volver a él cuando lo eche de menos.
Mis ojos no
tengan ni un segundo de mirada indiferente para alguien que merezca la pena.
Ojalá
siempre,
pueda seguir
haciendo cosas bien distintas para seguir siendo la misma.
Tenga un
secreto que no pueda contar y cientos de ellos que no me importe gritar.
Me queden
vicios por perfeccionar.
Equivocarse
no sea un error y sea un acierto a largo plazo.
Siga teniendo
(por lo menos) una decena de cuentas pendientes.
Ojalá
siempre,
mi voz en off
me siga hablando con la misma delicadeza y comprensión.
Siga teniendo
mis principios y que no los pierda en según qué finales.
Pueda
recuperar mi equilibrio aunque para eso me haya tenido que caer primero.
Tenga un
punto de partida desde el que empezar con todo.
Tenga algo
que decir y que ese punto empiece aquí.
