Hedonista soy, contigo, para ti.
Me adueño de la doctrina que proclama el placer como fin supremo de la vida.
Tal vez, podrían llamarme egoísta.
También lo sería, contigo, para ti.
Orgullosa.
Apenas me importaría, apoderarme de ese ego con tal de sentirte de nuevo.
¿Quién soy yo? Para negarme lo contrario.
Cuando lo único que busco en esta vida es sentirme bien conmigo misma.
Estando bien, me saco partido.
Y no me siento avariciosa, ni dosifico todo aquello que persigo.
Hedonista soy, si tengo algo que beber,
algo que me quite la sed… y te ofrezco el primer sorbo…
Sabe diferente después de tus morros.
Hedonista soy, si busco primero tu placer, antes que el mío.
Quizá sin querer o quizá sin pensar, no sé, vete a saber…
Tu suspiro, ese gemido al oído, a veces incontrolable, a veces precoz, a veces dilatador… me otorga el placer absoluto antes que a ti misma.
Hedonista soy, si lleno tu boca de manjares…
si te doy a probar exquisiteces que hagan salivar tus glándulas,
que el deleite te haga gulosa de querer probar mil cosas.
Hedonista soy, si busco a tientas tu abrazo cuando vamos a dormir, si pierdo el equilibrio mientras me rodeas y empiezo a soñar antes de cuenta.
Hedonista soy, si abarco con mis brazos tu cuerpo, mientras beso incontables las veces, tu nuca desnuda, que descansa en mi boca… y concilio el sueño, una vez alcanzada tu respiración profunda a la vez que silenciosa.
Hedonista soy, si.
Por sentir que tu eres un todo.
Ese absoluto que yo también siempre he buscado.
Mi solución.
Mi infinito.
Mi inspiración.
Esa responsabilidad que asumida, se muestra orgullosa.
En un mundo que se nos queda pequeño,
mientras encontramos otro en el que caber.
Mientras tanto, mientras lo encontramos…
Hedonista seguiré, por donde vayas.
No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
MIS COSITAS
jueves, 16 de septiembre de 2010
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Blog de imagenes
Un pequeño espacio donde quizá no es necesario hablar.
Con momentos, vivencias, recuerdos, mensajes o abstractos...
Lo que veo a través del objetivo, en silencio.
Y en silencio, deseo compartirlo.
Bienvenid@s.
http://www.descalzandoelalma.blogspot.com/
Con momentos, vivencias, recuerdos, mensajes o abstractos...
Lo que veo a través del objetivo, en silencio.
Y en silencio, deseo compartirlo.
Bienvenid@s.
http://www.descalzandoelalma.blogspot.com/
martes, 24 de agosto de 2010
Alba
Exhalo suspiros,
silenciosos,
Mientras tu calmas mi infortuna.
Llegaste de la nada,
a ocupar un todo.
No quería sentir.
Y siento.
No quería pensarte.
Y pienso.
No quería extrañarte.
Y extraño.
No quería necesitarte.
Y necesito.
Nada quería.
Eso parecía.
Eso me decía.
Eso me convencía.
Intentaba negarme cualquier tipo de sentimiento.
Y ahora me doy cuenta, que cualquier tipo de negación carece del más mínimo sentido.
Nunca tuve miedo.
Sigo sin tenerlo.
Nunca quise explicaciones.
Sigo sin quererlas.
Nunca quise etiquetas.
Sigo sin ponerlas.
Costó entender la transparencia.
Costó sentirse bien con ella.
La paciencia nos dio ánimos,
quizá también alas.
Recuperando al compás,
la ilusión fracasada.
Recomponiendo y pegando de nuevo,
los mil y un trozos que desgarrados,
se esparcían por el suelo.
Con paciencia,
con esmero,
aposté por ti,
convencida,
sabía…
que contigo,
ganaría.
Yo que casi siempre me equivoco,
que vivo la mayoría de mis días,
en una realidad paralela,
sintiéndome cursi princesa,
en mi cuento inaudito,
sin vestidos,
recogiendo ciruelas del manzano,
en una carroza destartalada,
que nunca se convierte en otra cosa
y casi siempre descalza por no poder encontrar
aquel zapatito de cristal,
que pueda encajar en este gran pie que me hace andar.
Siempre quise ser grande.
Sin dejar de ser pequeña.
Siempre quise encontrar,
lo que hoy, tu me das.
No quiero un conmigo que sea sin ti.
Ni un sin ti que sea conmigo.
Me acostumbraste…
Me ilusionaste…
Me enamoraste…
Me siento tan feliz..
“me felizitaste”
silenciosos,
Mientras tu calmas mi infortuna.
Llegaste de la nada,
a ocupar un todo.
No quería sentir.
Y siento.
No quería pensarte.
Y pienso.
No quería extrañarte.
Y extraño.
No quería necesitarte.
Y necesito.
Nada quería.
Eso parecía.
Eso me decía.
Eso me convencía.
Intentaba negarme cualquier tipo de sentimiento.
Y ahora me doy cuenta, que cualquier tipo de negación carece del más mínimo sentido.
Nunca tuve miedo.
Sigo sin tenerlo.
Nunca quise explicaciones.
Sigo sin quererlas.
Nunca quise etiquetas.
Sigo sin ponerlas.
Costó entender la transparencia.
Costó sentirse bien con ella.
La paciencia nos dio ánimos,
quizá también alas.
Recuperando al compás,
la ilusión fracasada.
Recomponiendo y pegando de nuevo,
los mil y un trozos que desgarrados,
se esparcían por el suelo.
Con paciencia,
con esmero,
aposté por ti,
convencida,
sabía…
que contigo,
ganaría.
Yo que casi siempre me equivoco,
que vivo la mayoría de mis días,
en una realidad paralela,
sintiéndome cursi princesa,
en mi cuento inaudito,
sin vestidos,
recogiendo ciruelas del manzano,
en una carroza destartalada,
que nunca se convierte en otra cosa
y casi siempre descalza por no poder encontrar
aquel zapatito de cristal,
que pueda encajar en este gran pie que me hace andar.
Siempre quise ser grande.
Sin dejar de ser pequeña.
Siempre quise encontrar,
lo que hoy, tu me das.
No quiero un conmigo que sea sin ti.
Ni un sin ti que sea conmigo.
Me acostumbraste…
Me ilusionaste…
Me enamoraste…
Me siento tan feliz..
“me felizitaste”
miércoles, 28 de julio de 2010
Lucha de gigantes
Debilidad.
Síndromes.
Estado catatónico.
Catarsis.
Atracción…
Hace rato que no me besas, un mundo que no nos amamos…
Es que el mundo se reduce a unos minutos…
¿no lo entiendes?
Bárbara la tragedia.
Mi grito de guerra.
Lucha continua.
Sudando pieles, que resbalan.
Un beso aquí, un beso allá.
Ya sabes donde van las manos.
Únete a mi.
Mírame.
Seducción.
¿Puedo venir?
Allí voy.
Síndromes.
Estado catatónico.
Catarsis.
Atracción…
Hace rato que no me besas, un mundo que no nos amamos…
Es que el mundo se reduce a unos minutos…
¿no lo entiendes?
Bárbara la tragedia.
Mi grito de guerra.
Lucha continua.
Sudando pieles, que resbalan.
Un beso aquí, un beso allá.
Ya sabes donde van las manos.
Únete a mi.
Mírame.
Seducción.
¿Puedo venir?
Allí voy.
miércoles, 7 de julio de 2010
Aquella mirada
Hubo algo en aquella mirada…
Algo que me hizo levitar un palmo sobre el suelo…
Como flotando sobre el mar… pisando el agua sin hundirme aún dejando caer el peso…
Aquella mirada fue diferente…
Sentí como una desnudez innata, un tacto entre pieles que ni siquiera se rozaban...
Semidesnuda ante tus ojos, dejé caer las pestañas…
Aquella mirada fue mágica…
Mirándonos, sin decirnos nada…
Las palabras se tornaron mudas, calladas…
Dialectos dispares exentos de entendimiento.
Que solo los entienden quienes quieren entenderlos.
Aquella mirada fue única…
Tuvo brillo, destellos de luz.
Parpadeo incesante…
Vislumbres tenues…
Frente a frente, a tan solo un par de palmos…
Espacios diáfanos…
Aire acotado que quiere ser inspirado… para después ser expulsado.
Suspiros de gracia.
Susurros afables entre dientes…
Benevolencia extrema.
Sin firma previa.
Aquella mirada fue especial…
Delicada, dulce, devota…
Pasional, fiable, cariñosa…
Indeleble ante el olvido…
De un olvido que no quiere olvidar.
Una sonrisa final.
Colofón al sentimiento.
Aquella mirada tuvo algo que por mas que lo intento…
No soy capaz de explicarlo.
Algo que me hizo levitar un palmo sobre el suelo…
Como flotando sobre el mar… pisando el agua sin hundirme aún dejando caer el peso…
Aquella mirada fue diferente…
Sentí como una desnudez innata, un tacto entre pieles que ni siquiera se rozaban...
Semidesnuda ante tus ojos, dejé caer las pestañas…
Aquella mirada fue mágica…
Mirándonos, sin decirnos nada…
Las palabras se tornaron mudas, calladas…
Dialectos dispares exentos de entendimiento.
Que solo los entienden quienes quieren entenderlos.
Aquella mirada fue única…
Tuvo brillo, destellos de luz.
Parpadeo incesante…
Vislumbres tenues…
Frente a frente, a tan solo un par de palmos…
Espacios diáfanos…
Aire acotado que quiere ser inspirado… para después ser expulsado.
Suspiros de gracia.
Susurros afables entre dientes…
Benevolencia extrema.
Sin firma previa.
Aquella mirada fue especial…
Delicada, dulce, devota…
Pasional, fiable, cariñosa…
Indeleble ante el olvido…
De un olvido que no quiere olvidar.
Una sonrisa final.
Colofón al sentimiento.
Aquella mirada tuvo algo que por mas que lo intento…
No soy capaz de explicarlo.
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