La vida a veces me sorprende con diálogos extraños a la vez que brillantes.
L- ¿Qué te pasa?
X- Nada.
L- ¿Seguro? (X no necesitó de una tercera pregunta)
X- Pues que estoy mal, que empiezo a echar de menos a Xª. Y que no soy de piedra y no se que hacer.
L- ¿Pero tu que es lo que quieres?
X- No lo sé.
L- Pues ya deberías saberlo, ¿no crees?
X- Ya, pero no lo sé. Tengo dudas y me va a ratos. Y no quiero hacerle daño.
L- No deberías…
X - ¿Y que hago Laura?
L- ¿Y a mi me preguntas? Yo no se hacer la “o” con un canuto.
X- Seguro que si sabes….
L- Te digo que no… mira (y me enciendo un cigarro) Lo ves… ¡No sé!.
X- Pues con la de años que llevas fumando deberías haber aprendido.
L- Es que no he puesto empeño.
X- Total… para qué, no sirve para nada.
L- ¡Ya! Por eso… sin embargo aprendí a silbar y a chasquear los dedos.
X- Eso si que sirve para algo…
L- ¡Ya! Por eso aprendí… mira (y me he puesto a silbar y a chasquear los dedos, todo a la vez… todo menos la ”o” con el canuto, claro).
X- ¿Joder, si que te sale alto, no?
L- Ya te dije… puse empeño.
X - (Silencio)
L- No se, si te esfuerzas seguro que sacas conclusiones.
X- Ya, pero es que no sé pensar y estoy viendo cada cosa… la gente esta fatal, hay cada una por ahí…
L- Por ahí, por aquí y por allí.
X- Tía, ¿tu como te lo montas?
L- ¿Yo? Fatal…. ¿por?
X- No sé, supongo que en tu mundo todavía tiene que ser más difícil aún.
L- ¿En mi mundo? ¿Qué mundo?
X- Joder Laura, pareces psicóloga… ¿porque me respondes siempre con preguntas?
L- ¿Eso hago?… ostia, pues no me di cuenta.
X- Pues en tu mundo, tu vida, esa que has decidido vivir, ya sabes, con tu manera de sentir.
L- Pues imagina, si tu lo ves chungo… multiplícalo por… vamos a poner ¿10?.
X- ¿Sabes? Me voy a volver gay…
L- Hazte lesbiano, que te lo pasaras mucho mejor.
X- ja ja ja… pensándolo bien, tienes razón.
L- ¿Has hecho quiniela esta semana?
X- Si… ¿por?
L- Va, vamos a ver si has puesto empeño en algo y has acertado. Y si es que si, nos vamos unos días a algún complejo hotelero de esos que ponen pulseras, a que nos lo hagan todo y nosotros a no hacer nada.
X- ¡Jo! Tía, me mola hablar contigo mogollón… se me pasan los malos rollos.
L- Me alegro…
X- Es que los tíos somos simples… y contigo puedo hablar de todo.
L- ¿Entonces yo también soy simple?
X- No digo eso… digo que eres la única tía con la que puedo hablar igual que hablo con un colega.
L- Bueno eso es un cumplido supongo… gracias.
X- No hay de qué… es lo que pienso.
L- Entonces… ¿ya te has aclarado y vas a tomar una decisión respecto a Xª?
X- No.
L- Te he ayudado un montón, ¡eh!… ya veo.
X- Yo se lo que me digo…
L- ¿Quieres una cerveza?
X- Vale.
L- ¿Cuantos has acertado?
X- 4
L- Mejor que sean 2 cervezas… esta visto que no volaremos a ningún sitio.
Y nos hemos tragado juntos el ESTUDIO ESTADIO.
No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
MIS COSITAS
domingo, 28 de febrero de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
Ebria
Eché de menos la ausencia, que de no hacer nada, encontró en pensarte la manera de alegrarse.
Me ajusté la noche a un estado de embriaguez constante, en el que no me costó entrar pero del que me era muy difícil salir, por otra puerta que no fuese la de atrás.
Esquivé miradas inoportunas porque eran tus ojos los que yo necesitaba encontrar.
Tragué humo nocivo mientras más se evaporaba el olor de tu esencia .
Ese que impregna mi olfato aún cuando ya hace rato que te has marchado.
Ese que necesito acostumbrar de nuevo debido a ese intermedio casi forzado.
Lo mejor de todo, es que aunque parezca triste, melancólica y un tanto distraída esta noche, me siento completamente feliz.
Mientras te pienso, observo el reloj que no llevo y me invento el tiempo que me queda hasta que pueda volver a verte.
Con mi vaso medio lleno, dando pequeños sorbos para no gastarlo antes de tiempo y con mi paciencia intacta, los párpados pesan pero yo te espero para andar el camino que hay hasta la cama.
Hoy me salté la dieta de los sentimientos y me bebí hasta el agua de las plantas.
Y escribiéndote estoy, con un cierto mareo, con unas ciertas ganas y con un cierto olor a añejo.
Perra flaca, perra vieja… que esta noche revive su momento más infantil mientras se canta a si misma una antigua nana de esas para no dormir.
Esta noche te la cantaría al oído, casi en un susurro, intentando robarte el sueño… entre otras muchas cosas.
Deberías por un instante andar descalza sobre mi piel… esa que retiene el calor que el suelo quiere robarle… y que hace que andes más rápido pensando que así el camino es mas corto.
Pies fríos, seguro… corazón caliente.
Me ajusté la noche a un estado de embriaguez constante, en el que no me costó entrar pero del que me era muy difícil salir, por otra puerta que no fuese la de atrás.
Esquivé miradas inoportunas porque eran tus ojos los que yo necesitaba encontrar.
Tragué humo nocivo mientras más se evaporaba el olor de tu esencia .
Ese que impregna mi olfato aún cuando ya hace rato que te has marchado.
Ese que necesito acostumbrar de nuevo debido a ese intermedio casi forzado.
Lo mejor de todo, es que aunque parezca triste, melancólica y un tanto distraída esta noche, me siento completamente feliz.
Mientras te pienso, observo el reloj que no llevo y me invento el tiempo que me queda hasta que pueda volver a verte.
Con mi vaso medio lleno, dando pequeños sorbos para no gastarlo antes de tiempo y con mi paciencia intacta, los párpados pesan pero yo te espero para andar el camino que hay hasta la cama.
Hoy me salté la dieta de los sentimientos y me bebí hasta el agua de las plantas.
Y escribiéndote estoy, con un cierto mareo, con unas ciertas ganas y con un cierto olor a añejo.
Perra flaca, perra vieja… que esta noche revive su momento más infantil mientras se canta a si misma una antigua nana de esas para no dormir.
Esta noche te la cantaría al oído, casi en un susurro, intentando robarte el sueño… entre otras muchas cosas.
Deberías por un instante andar descalza sobre mi piel… esa que retiene el calor que el suelo quiere robarle… y que hace que andes más rápido pensando que así el camino es mas corto.
Pies fríos, seguro… corazón caliente.
viernes, 26 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
Oda a mi misma
Existe ya, escondida en la penumbra de mi propia sombra, una mitad de mi misma que no soy yo.
Autentica desconocida que pasa desapercibida.
Mitad de mitades, aún sin cortar… que no se despega de mi.
Yo falso, que se muestra tal y como es, cuando esta a solas conmigo.
Que no finge, que no esconde.
Parte agria que se funde en la gran parte dulce, que hace un poco insípida mi naranja.
Esa mitad de fruta que no tiene nombre ni apellidos.
Esa que madura poco a poco, a temperatura ambiente.
Que es del tiempo y que siempre es de temporada.
Esa mitad que se encierra, que no sale a buscar nada.
Que espera día tras día a que su otro yo vuelva a casa.
Para atormentarle con palabras.
Para atormentarle con todo aquello que el yo bueno finge no ver, pero que si ve.
Ese yo negativo, atormentado, egoísta donde los haya, que no se casa con nadie y que se cansa de todo.
Ese yo que no puede dormir por las noches, que no descansa, que no sueña, que tampoco recuerda y al que le cuesta levantarse por las mañanas.
Ese yo que siempre reza y reniega en voz baja.
Y que siempre promulga que no entiende nada.
Esa parte de mi, que suspira sentimientos y grita pensamientos.
La que se amarga sin sexo y que anda falta de buenos momentos.
Esa mitad ermitaña, que no llama, que no habla, que ya no espera nada.
Que se cree maestra del saber, repelente del querer.
A la que le molesta que mi yo poeta le escriba esta carta dedicada.
Esa mitad huraña que nunca sonríe, que nunca canta.
Aburrida de hacer nada.
Esa parte arisca, irónica, irascible que siempre tiene que decir la ultima palabra.
Que se asemeja al ángel y demonio que todos llevamos en el hombro.
Esa mitad que no soy yo, pero que anda sin andar en mi.
A la que no puedo echar pero si ignorar.
Esa mitad que exprimiré el día menos pensado y a la que sin remordimiento, me desayunaré una mañana…
Mientras yo me encierro en mis parábolas e invento cuentos para no dormir.
Porque a veces siento que estoy sin estar en mi, que lato sin latir y que vivo sin vivir.
Buscándome y encontrándome muy de vez en cuando.
Para de nuevo volver a perderme.
Porque a veces me caigo bien y otras no me soporto.
Así ando conmigo misma y con mi manera de ver la vida.
Dos mitades, hechas una.
Love of lesbian / La parábola del tonto
Autentica desconocida que pasa desapercibida.
Mitad de mitades, aún sin cortar… que no se despega de mi.
Yo falso, que se muestra tal y como es, cuando esta a solas conmigo.
Que no finge, que no esconde.
Parte agria que se funde en la gran parte dulce, que hace un poco insípida mi naranja.
Esa mitad de fruta que no tiene nombre ni apellidos.
Esa que madura poco a poco, a temperatura ambiente.
Que es del tiempo y que siempre es de temporada.
Esa mitad que se encierra, que no sale a buscar nada.
Que espera día tras día a que su otro yo vuelva a casa.
Para atormentarle con palabras.
Para atormentarle con todo aquello que el yo bueno finge no ver, pero que si ve.
Ese yo negativo, atormentado, egoísta donde los haya, que no se casa con nadie y que se cansa de todo.
Ese yo que no puede dormir por las noches, que no descansa, que no sueña, que tampoco recuerda y al que le cuesta levantarse por las mañanas.
Ese yo que siempre reza y reniega en voz baja.
Y que siempre promulga que no entiende nada.
Esa parte de mi, que suspira sentimientos y grita pensamientos.
La que se amarga sin sexo y que anda falta de buenos momentos.
Esa mitad ermitaña, que no llama, que no habla, que ya no espera nada.
Que se cree maestra del saber, repelente del querer.
A la que le molesta que mi yo poeta le escriba esta carta dedicada.
Esa mitad huraña que nunca sonríe, que nunca canta.
Aburrida de hacer nada.
Esa parte arisca, irónica, irascible que siempre tiene que decir la ultima palabra.
Que se asemeja al ángel y demonio que todos llevamos en el hombro.
Esa mitad que no soy yo, pero que anda sin andar en mi.
A la que no puedo echar pero si ignorar.
Esa mitad que exprimiré el día menos pensado y a la que sin remordimiento, me desayunaré una mañana…
Mientras yo me encierro en mis parábolas e invento cuentos para no dormir.
Porque a veces siento que estoy sin estar en mi, que lato sin latir y que vivo sin vivir.
Buscándome y encontrándome muy de vez en cuando.
Para de nuevo volver a perderme.
Porque a veces me caigo bien y otras no me soporto.
Así ando conmigo misma y con mi manera de ver la vida.
Dos mitades, hechas una.
Love of lesbian / La parábola del tonto
viernes, 19 de febrero de 2010
Mundo loco
Llueve.
Si.
Como a mi me gusta, llegar a casa cuando empieza a chispear y una vez dentro, que no cese.
Y si además hay truenos y relámpagos, mejor.
Mientras no se vaya la luz, todo me parece perfecto.
Hasta tú.
Incluso yo.
Nada importa.
Nada moja, al menos aquí dentro.
Chaparrón de ideas que adquieren forma en mis dedos.
Hoy he tenido un buen día.
Y eso se nota.
Hoy creo que puedo con todo… y es así, puedo con todo.
Gobierno mi mundo interior desde este sillón.
Un trono diseñado a medida que cuando me da, lo comparto.
Leyes y más leyes que incumplo saliendo impune de mis propios derechos humanos.
Acato mis normas aunque no entienda nada de lo que pasa ahí fuera, mientras las sirenas suenan y el miedo se apodera de los cobardes que necesitan saber lo que pasa a todas horas.
Me doy cuenta que querer vivir algo inaudito empieza a resultar imputable.
Esperar junto a la lógica que los hechos sean los esperados, puede compararse al culpable que espera ser juzgado.
Cuando sabes de antemano el veredicto quizá es más cómodo evitar absurdos juicios.
Cuando todo esta perdido… es más fácil apostar por uno mismo.
Me declaro inocente.
A mi cárcel sin barrotes yo le llamo hogar.
El mundo está loco.
Apago la tele, porque no dan ni una sola noticia buena, eso me desespera.
La tormenta se acerca… yo me alejo.
Si.
Como a mi me gusta, llegar a casa cuando empieza a chispear y una vez dentro, que no cese.
Y si además hay truenos y relámpagos, mejor.
Mientras no se vaya la luz, todo me parece perfecto.
Hasta tú.
Incluso yo.
Nada importa.
Nada moja, al menos aquí dentro.
Chaparrón de ideas que adquieren forma en mis dedos.
Hoy he tenido un buen día.
Y eso se nota.
Hoy creo que puedo con todo… y es así, puedo con todo.
Gobierno mi mundo interior desde este sillón.
Un trono diseñado a medida que cuando me da, lo comparto.
Leyes y más leyes que incumplo saliendo impune de mis propios derechos humanos.
Acato mis normas aunque no entienda nada de lo que pasa ahí fuera, mientras las sirenas suenan y el miedo se apodera de los cobardes que necesitan saber lo que pasa a todas horas.
Me doy cuenta que querer vivir algo inaudito empieza a resultar imputable.
Esperar junto a la lógica que los hechos sean los esperados, puede compararse al culpable que espera ser juzgado.
Cuando sabes de antemano el veredicto quizá es más cómodo evitar absurdos juicios.
Cuando todo esta perdido… es más fácil apostar por uno mismo.
Me declaro inocente.
A mi cárcel sin barrotes yo le llamo hogar.
El mundo está loco.
Apago la tele, porque no dan ni una sola noticia buena, eso me desespera.
La tormenta se acerca… yo me alejo.
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