No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Silencio

Como entender tu silencio.
Ese silencio.
Mordaza invisible que ahoga tu boca,
haciéndote inservible.
Insensible.

Como entender tu inaccesible.
Transparente y opaco.
Rebotando en la fachada,
de tus cuatro paredes.

Como entender,
tus monosílabos,
susurros acelerados,
que no explican nada.

Como entender,
tu mirada ensimismada,
que es capaz de decir todo,
pero no dice nada.

NADA.

Que finge lo que no habla,
no expresa,
no transmite,
se convierte en vaga.

¿Que eras?
¿En que te has convertido?
falsa,
más que falsa,
no mereces mi castigo.

Se acabó,
se acabó el sufrir en vano.
Que la vida te sonría,
sin rencor,
sin avaricia.

Ausentaré la vida,
la presencia,
el estúpido recuerdo,
de reintentar ser alguien.

Banal esfuerzo,
obsoleto,
de grandes historias,
que se convierten en limosna.

Inservibles,
olvidadas,
desechadas.

Miserias de amor.
De historias que fueron
y
dejaron de serlo.

De la noche a la mañana.
Del amor al odio.
Existe un solo paso.
¿Lo damos?

¿Que tuvo de cierto?
¿tuvo algo?
Hoy dudo.

Dudo tanto…

lunes, 15 de noviembre de 2010

El fin de la resistencia

Me has enseñado tanto, que mis gracias son infinitas y en bucle vuelven a mi boca una y otra vez para ser habladas en voz baja.

Me has enseñado, una vez terminado, que debo aprender a racionalizar mi entrega, porque a fuerza de costumbres pierden su valor e incluso pueden llegar a ni ser vistas.

Me has enseñado que las palabras que no son dichas, se pudren.
Y las dichas sin sentirlas, no se olvidan... al menos por quien las escucha.

Me enseñaste también, a que no debo justificar las carencias, por triste que parezca, quien las tiene las posee y quien las recibe se las adueña.

Que las dudas las siembran quienes no las recogen.

Que la pasión y el romanticismo son la base y cuando no la hay, todo se vuelve superficial.

Que un beso ardiente puede ser mejor que un polvo frío.

Que la distancia en kilómetros es más corta que la longitud de un suspiro.

Que la falta de decisión y la cobardía a la hora de hablar, hunde a quien lucha por la palabra...

Que una señal de alerta, no necesariamente tiene por qué hacer ruido.

Que no se puede pasar página cuando no existe libro entre las manos.

Que saber querer es todo un lujo para quien puede hacerlo... y un espectáculo para quien lo recibe.

Que no sé qué es más triste si no saber demostrar cariño o no saber recibirlo.

Que no ama más aquel que se deja querer, si no el que sabe devolver.

Que el empeño y las ganas hacen al más torpe, un poco más gracioso a la vez que menos vago.

Que cuando se quiere aprender algo, se puede encontrar a la persona que te lo pueda enseñar.

Que algunas miradas no hablan y que algunas bocas estarían mejor calladas.

Que tenemos que tener ojo y saber de quien nos rodeamos porque por desgracia, nos podemos acabar pareciendo a ellos.

Que la vida puede ser muy divertida, pero habrá temporadas que podrán ser aburridas.

Que cada uno mira para si y a la hora de la verdad, muchos dan la espalda.

Que el estado de ánimo es más importante que en qué estás pensando.


Soy consciente que hoy mis palabras pueden hacer mucho daño, que toda esta verborrea escupida por mi boca es el resultado de toda mi impotencia.

Pero es que hoy, si en un descuido me muerdo… me enveneno y muero.

Mi excusa es que estoy cansada de este tipo de historias sin sentido, del hoy te quiero mucho y mañana ya te olvido.

De fingidos y falsas promesas.

Si, estoy cansada, agotada.

Los sentimientos nunca deben oler a mierda.

Pero también soy consciente de que siempre necesito hablar, tarde o temprano la puta escritora tiene que reventar.

Quizá lo estoy pagando con el más débil.
Quizá.

Pero todo aquello que no dije, conmigo no morirá.
Lo digo esta vez y ya.

Me irrita y no sabes cuanto, el seguir queriéndote tanto.
Que te quise y que lo seguiré haciendo.
Aunque suene triste.

“Quizá te estoy mintiendo,
resulta que no puedo aceptar,
que aún te eche de menos y que este menos vaya aún a más.”

Pero es así, te echo en falta.
Y no te lo repetiré jamás.

Tenía mucho por decirte, mucho más por darte.
Pero todo quedará en silencio.
Guardado.
También sé, que recibí de tu parte, todo lo mejor que supiste darme.

Que nadie me diga lo gilipollas que soy, ya me lo digo yo.
GILIPOLLAS con mayúsculas.
Si señor.

Un paso por delante voy de todo lo que me puedan decir.
Pero presto atención.
Y agacho la mirada al darme cuenta, de que lo que piensa el mundo y lo que pienso yo, va en la misma dirección.

Quisiera poder dormir, quisiera poder olvidarme.
Necesito sacarte de esta cabeza, de este corazón.
Necesito dejar de mentirme a mi misma y aceptar mi derrota.
Y despojarme de la vergüenza que en el baremo de mi estupidez, se ha situado en la cota más alta.

Ridícula calamidad que me ahoga.
Mientras intento mantenerme a flote, cueste lo que cueste.

Empezar a hacer un recuento de todo aquello que me llevo, mientras suma y sigue la vida.
Que la única resta que exista, sea la de la importancia ante las cosas que no importan.
Y que las dudas sean para quienes soporten su asfixia.

Tengo que sacarte.
Tengo que olvidarte.
Dejar de pensarte.
De amarte.
Tengo que dejar de sufrirme y dar un paso adelante.
Tengo que hacer tantas cosas que no hago…
Que no se por donde empezar ni por donde acabar.

“Que empiece el viaje ya…
infinita ingenuidad,
ilusión centesimal,
me creía tan capaz,
con mi cápsula de albal,
mi torpeza fue total,
de tan grande es demencial,
no detecto una señal,
nunca encontraré el lugar…
donde al fin me entienda.“





The New Raemon / El fin de la resistencia







jueves, 11 de noviembre de 2010

Segundo asalto


Love of lesbian / Segundo asalto

Necesitaba ser dueña y señora, de un "yoismo" en toda regla.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Buenas noches...

Despierto cada día, con la sensación de que hoy será el día…
Duermo cada noche, con la sensación de una derrota, de una batalla perdida…

En la cama, lugar que siempre me recuerda a ti, busco la postura cómoda que me haga dormir.

Palabras y más palabras que me acercan cada día más a ti.

En mi cabeza no existe otra cosa, eres primer y último pensamiento.

Tapando y destapando mis neuronas, protegiendo mis sentidos cuando pasan del calor al frío.

Me pasé toda la noche hablándote en voz alta, para ver si me escuchabas.
Deduzco que en la distancia, no escuchaste mis huecas palabras.

Y en este insomnio repentino, que me hace balancearme sobre la cama, no hago mas que imaginarte en ese lado que ya te adueñaste y que anda frío buscándote.

Imagino tus formas convertidas en palabras.
Imagino tus palabras dándonos forma.
Imagino ese próximo encuentro.
Esa posible mirada.
Ese dulce beso.

Imaginando paso la noche, sueños dentro de sueños que me hacen soñar despierta, mientras desperezo lo que queda de mi pereza y saco a flote la poco energía que queda.

El café en una gran taza, pequeños sorbos, legañas…
No he dejado de pensar en ti desde esta madrugada...
no quiero dejar de pensar en ti durante lo que me quede de día...

Clara, directa, sencilla.
Buenos días.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Debes saber...

Me descubrí tranquila con mi manera de amarte.
Porque no quería y ahora no puedo olvidarte.

Tienes que saber, debes saber, tienes que entender...
que ahora ya no puedo estar sin ti.

Con la visión de que no debo hacer otra cosa más que amarte
Con la certeza de que no puedo hacer otra cosa más que amarte.
Con la afirmación aplastante de que no quiero hacer otra cosa más que amarte.

Que no quede nada por hacer...
Que no quede nada por decir....
Que no quede nada por sentir...