Abre tanto tu boca para besarme que acabes notando un ligero dolor en tu mandíbula.
Cierra tus ojos al hacerlo.
Acaricia mi cara mientras lo haces.
Apriétame el cuerpo.
Abrázame fuerte… como si creyeras que me fuese a ir, que yo no me iré a ningún sitio.
Mírame… y demuéstrame una mirada impotente aunque no pronuncies palabra.
No te vayas, quédate conmigo… no haremos nada.
Si quieres lo único que hacemos, es hacer como que no sentimos nada.
Y nos engañamos en silencio y nos creemos nuestros propios cuentos.
Invéntate lo que quieras, que yo ya me he inventado lo nuestro.
No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
MIS COSITAS
domingo, 14 de marzo de 2010
sábado, 13 de marzo de 2010
Viernes
Descubrí que hoy es viernes.
Sin darme cuenta durante todo el día… anduve como si fuese un lunes cualquiera.
Me calcé esta mañana un par de botas y ese fue mi paso por él, andar pisándolo.
Y ahora que me descalcé y ando así por la casa, sin nada… elevo los pies como en un ejercicio más mental que físico, me medio tumbo en mi butaca y busco el equilibrio entre mis andares y mis palabras.
Es viernes y los viernes son cortos.
Reduzco mi jornada laboral, agrando mi cansancio, amplio mis planes y limito mis preocupaciones.
Cuelgo las botas, cuelgo la maleta, cuelgo la chaqueta y cuelgo mis palabras.
Como cordones anudados entre sí, abrazados, emparejados.
Así siento mis sentidos, unidos.
Es viernes y los viernes casi siempre escribo.
No sé el porqué.
Tampoco le busco una explicación.
De todas maneras, la respuesta creo que no hará cambiar nada, ni en mi mundo ni en el de los demás… así que seguiré sin intentarlo. No todas las preguntas tienen respuestas.
De las respuestas a veces nacen nuevas preguntas, de las que tampoco encontraremos respuesta alguna… así que evitaré entrar en un bucle inútil que no me llevará a ninguna parte.
Escribo por placer, por puro y puto placer.
Las ideas se me amontonan y me empujan por detrás, como cuando en fila india hacemos cola como indios y esperamos nuestro turno.
Otras veces esas ideas, pierden la verticalidad y actúan como lo hacemos todos en un plan de emergencia, van por donde quieren, no respetan las normas de seguridad y evacúan por la primera salida de emergencia que encuentran.
Salvada yo, salvado todo el mundo.
Que egoístas nos volvemos cuando estamos solos.
Pero es la triste verdad.
En este rincón de mi casa, en este rincón de absurdas palabras, en este rincón de sueños casi rotos donde no existen silencios, me transformo en nada y me dedico a hacer el canelo… mientras irremediablemente va pasando el tiempo.
Expectante ante las teclas me voy sucediendo en un mundo inventado por mis manos en el que a veces no me entiendo ni yo. Pero que más da todo, lo importante al fin y al cabo es ser feliz.
Y en este momento, hace un momento y dentro de un momento, yo lo soy, lo he sido y lo voy a seguir siendo.
No voy a pedir otra cosa, más que seguir disfrutando de este viernes que felizmente llega a su fin.
Sin darme cuenta durante todo el día… anduve como si fuese un lunes cualquiera.
Me calcé esta mañana un par de botas y ese fue mi paso por él, andar pisándolo.
Y ahora que me descalcé y ando así por la casa, sin nada… elevo los pies como en un ejercicio más mental que físico, me medio tumbo en mi butaca y busco el equilibrio entre mis andares y mis palabras.
Es viernes y los viernes son cortos.
Reduzco mi jornada laboral, agrando mi cansancio, amplio mis planes y limito mis preocupaciones.
Cuelgo las botas, cuelgo la maleta, cuelgo la chaqueta y cuelgo mis palabras.
Como cordones anudados entre sí, abrazados, emparejados.
Así siento mis sentidos, unidos.
Es viernes y los viernes casi siempre escribo.
No sé el porqué.
Tampoco le busco una explicación.
De todas maneras, la respuesta creo que no hará cambiar nada, ni en mi mundo ni en el de los demás… así que seguiré sin intentarlo. No todas las preguntas tienen respuestas.
De las respuestas a veces nacen nuevas preguntas, de las que tampoco encontraremos respuesta alguna… así que evitaré entrar en un bucle inútil que no me llevará a ninguna parte.
Escribo por placer, por puro y puto placer.
Las ideas se me amontonan y me empujan por detrás, como cuando en fila india hacemos cola como indios y esperamos nuestro turno.
Otras veces esas ideas, pierden la verticalidad y actúan como lo hacemos todos en un plan de emergencia, van por donde quieren, no respetan las normas de seguridad y evacúan por la primera salida de emergencia que encuentran.
Salvada yo, salvado todo el mundo.
Que egoístas nos volvemos cuando estamos solos.
Pero es la triste verdad.
En este rincón de mi casa, en este rincón de absurdas palabras, en este rincón de sueños casi rotos donde no existen silencios, me transformo en nada y me dedico a hacer el canelo… mientras irremediablemente va pasando el tiempo.
Expectante ante las teclas me voy sucediendo en un mundo inventado por mis manos en el que a veces no me entiendo ni yo. Pero que más da todo, lo importante al fin y al cabo es ser feliz.
Y en este momento, hace un momento y dentro de un momento, yo lo soy, lo he sido y lo voy a seguir siendo.
No voy a pedir otra cosa, más que seguir disfrutando de este viernes que felizmente llega a su fin.
jueves, 11 de marzo de 2010
Un día en el parque (R)
Una mujer corriendo, llegaba tarde, a no se sabe donde, corría fatigada, corría…
Niños que cruzaban en fila, seguían a un líder, gigante de gigantes, admiración constante…
Un dueño, de su perro… que hablaba al animal, como si este pudiera entenderlo… ¿Desquiciado?
Un perro adueñado, que saltaba sin parar, que hablaba ladrando.
¿Déspota?
Palomas picoteando manjares divinos, gratuitos.
Platos en el suelo. Sin vino.
Pájaros volando, con destinos migratorios.
Cielo abierto. Sin pagos.
Escuelas, parques, pisos, negocios.
Incesante goteo de gente olvidadiza que corre en busca de lo que anda falta.
Ancianos. Cansados.
Zapatos. Variedad infinita de estilos.
De colores y oscuros.
Laborables, deportivos, de estar por casa, de vestir, gastados, caros, de bazar barato.
Carritos de niños.
Carros de compra.
Llenos. Vacíos.
Que van o vienen, quien sabe.
Gente. Gente. Gente.
Relojes.
Unos obsesionados y otros inútiles.
Que ordenan y mandan.
Tiempo que pasa, que marca la pauta.
Autobuses llenos de gente.
Adolescentes modernos, que se creen que se comen el mundo y es el mundo, el que se los come a ellos.
También se comen, entre ellos.
Me quedo perpleja al ver esos besos.
Yo a esa edad no pensaba, en eso.
No quería. No podía. No sabía.
Sigo perpleja.
Desvío mi mirada sin saber donde plantarla.
Miro mis zapatos.
No pienso en nada.
Me enciendo un cigarro.
Humo para disipar más mis pensamientos.
Que ando en todo y no ando en nada.
Y así pasa mi mañana.
Sentada en un banco.
Sentada en un parque.
Jueves al sol.
Improvisado.
Love of lesbian - Un día en el parque
Niños que cruzaban en fila, seguían a un líder, gigante de gigantes, admiración constante…
Un dueño, de su perro… que hablaba al animal, como si este pudiera entenderlo… ¿Desquiciado?
Un perro adueñado, que saltaba sin parar, que hablaba ladrando.
¿Déspota?
Palomas picoteando manjares divinos, gratuitos.
Platos en el suelo. Sin vino.
Pájaros volando, con destinos migratorios.
Cielo abierto. Sin pagos.
Escuelas, parques, pisos, negocios.
Incesante goteo de gente olvidadiza que corre en busca de lo que anda falta.
Ancianos. Cansados.
Zapatos. Variedad infinita de estilos.
De colores y oscuros.
Laborables, deportivos, de estar por casa, de vestir, gastados, caros, de bazar barato.
Carritos de niños.
Carros de compra.
Llenos. Vacíos.
Que van o vienen, quien sabe.
Gente. Gente. Gente.
Relojes.
Unos obsesionados y otros inútiles.
Que ordenan y mandan.
Tiempo que pasa, que marca la pauta.
Autobuses llenos de gente.
Adolescentes modernos, que se creen que se comen el mundo y es el mundo, el que se los come a ellos.
También se comen, entre ellos.
Me quedo perpleja al ver esos besos.
Yo a esa edad no pensaba, en eso.
No quería. No podía. No sabía.
Sigo perpleja.
Desvío mi mirada sin saber donde plantarla.
Miro mis zapatos.
No pienso en nada.
Me enciendo un cigarro.
Humo para disipar más mis pensamientos.
Que ando en todo y no ando en nada.
Y así pasa mi mañana.
Sentada en un banco.
Sentada en un parque.
Jueves al sol.
Improvisado.
Love of lesbian - Un día en el parque
Escrito el 23 de Mayo del 2009
martes, 9 de marzo de 2010
Un día cualquiera
Hay días raros… días extrañamente raros… en los que mi sentido del humor se agudiza y me acabo creyendo todo aquello que veo, escucho o me invento.
Hoy me siento bien.
Hoy me siento Flex.
Digamos que he tenido un buen día..
Y ayer también.
Un día perfecto.
Mejor dicho, dos días perfectos.
Ayer nevó, si si habéis leído bien, un 8 de Marzo cualquiera… se puso a nevar en Barcelona… fue mágico, ideal para no salir a trabajar, encerrarme en casa y ver películas en el sofá… y hoy todo el día con ganas de gritar “ Feliz Navidad“…la verdad es que es curioso, yo que odio la Navidad…. hoy sentía el espíritu navideño como nunca…
Y hoy luz, sol… el mundo se esta volviendo loco… últimamente tiene unos cambios de humor… que no hay quien lo entienda.
De golpe se abre, tiembla, ruge, llora, se cabrea, ¿algo le pasa a la tierra?
Y yo no se que es…
Y de la helada al calor.
El día se puso amable.
Y fue corto.
Inexplicablemente corto.
Inspirador.
Cómodo.
Solitario.
Y gracioso…
Abro mi correo, spam…
Decía: Laura, eres consciente de que tu sonrisa vale mas que mil palabras….
Si si lo se…. (supongo que era de alguna clínica dental… no se… enviado a papelera….Mi sonrisa a la basura….que desfachatez.
Pongo gasolina:
Hola dice la maquina, hola digo yo….
a elegido gasolina sin plomo 95...lo se lo se, he pagado por anticipado….
adios….gracias y buen viaje….
Yo no se si es que no he prestado atención hasta hoy o siempre habla tanto pero tengo miedo de volver y que me pregunte si lo quiero solo o con leche….
Vengo a casa, me conecto, abro el correo, abro el Facebook y concurso de entradas para un concierto este viernes… bien, hacían una pregunta y tenias que enviar la respuesta por un privado, yo ni idea… (pero ni idea eh) y un iluminado que contesta en el muro, la Laura que a los dos segundos copia y pega la respuesta y la envía por un privado….
Felicidades Laura, has sido la ganadora de una entrada doble para el concierto de este viernes….
Al iluminado que le contestan en el muro, diciendole...lo sentimos Laura G ha sido la ganadora del concurso...pero gracias por participar.
Y yo… que contesto, por privado, gracias gracias, es que la respuesta era muy fácil….
En fin, días simpáticos… días de aquí al viernes en que me pondré a escuchar a este buen hombre para conocerme alguna de sus canciones… y tararear algo…. Eso si soy capaz de olvidar al surtidor parlante de aquí a entonces….
Lo dicho, un día tranquilo.
Otro día cualquiera de mi vida.
Hoy me siento bien.
Hoy me siento Flex.
Digamos que he tenido un buen día..
Y ayer también.
Un día perfecto.
Mejor dicho, dos días perfectos.
Ayer nevó, si si habéis leído bien, un 8 de Marzo cualquiera… se puso a nevar en Barcelona… fue mágico, ideal para no salir a trabajar, encerrarme en casa y ver películas en el sofá… y hoy todo el día con ganas de gritar “ Feliz Navidad“…la verdad es que es curioso, yo que odio la Navidad…. hoy sentía el espíritu navideño como nunca…
Y hoy luz, sol… el mundo se esta volviendo loco… últimamente tiene unos cambios de humor… que no hay quien lo entienda.
De golpe se abre, tiembla, ruge, llora, se cabrea, ¿algo le pasa a la tierra?
Y yo no se que es…
Y de la helada al calor.
El día se puso amable.
Y fue corto.
Inexplicablemente corto.
Inspirador.
Cómodo.
Solitario.
Y gracioso…
Abro mi correo, spam…
Decía: Laura, eres consciente de que tu sonrisa vale mas que mil palabras….
Si si lo se…. (supongo que era de alguna clínica dental… no se… enviado a papelera….Mi sonrisa a la basura….que desfachatez.
Pongo gasolina:
Hola dice la maquina, hola digo yo….
a elegido gasolina sin plomo 95...lo se lo se, he pagado por anticipado….
adios….gracias y buen viaje….
Yo no se si es que no he prestado atención hasta hoy o siempre habla tanto pero tengo miedo de volver y que me pregunte si lo quiero solo o con leche….
Vengo a casa, me conecto, abro el correo, abro el Facebook y concurso de entradas para un concierto este viernes… bien, hacían una pregunta y tenias que enviar la respuesta por un privado, yo ni idea… (pero ni idea eh) y un iluminado que contesta en el muro, la Laura que a los dos segundos copia y pega la respuesta y la envía por un privado….
Felicidades Laura, has sido la ganadora de una entrada doble para el concierto de este viernes….
Al iluminado que le contestan en el muro, diciendole...lo sentimos Laura G ha sido la ganadora del concurso...pero gracias por participar.
Y yo… que contesto, por privado, gracias gracias, es que la respuesta era muy fácil….
En fin, días simpáticos… días de aquí al viernes en que me pondré a escuchar a este buen hombre para conocerme alguna de sus canciones… y tararear algo…. Eso si soy capaz de olvidar al surtidor parlante de aquí a entonces….
Lo dicho, un día tranquilo.
Otro día cualquiera de mi vida.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Pecado
Uno, dos, tres, cuatro, cinco dedos.
Una mano.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco dedos.
Dos manos.
Diez dedos.
Dos timones con rumbo tu cuerpo.
Inquieta tu pasión.
Inquieto mi ego.
Naufrago en deseo.
Me pierdo.
Ansío lo que no tengo.
Lo busco.
Lo encuentro.
Me adueño.
Rozo tu pecho.
Te observo.
Acaricio tu espalda, tu cuello, tu muslo, tu sexo.
Paro.
Retrocedo.
Empiezo de nuevo.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco los besos.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco los mordiscos.
Bocados de carne, que al punto, sirvo en mi plato.
A la mesa me siento, a la mesa me acerco.
Mesa transformada en cama.
Bebo, como, saboreo.
Rodeos.
Infinitos rodeos.
Volteos.
Vueltas y vueltas doy, para encontrar lo que tienes para mí, dentro de tu cuerpo.
Bendito tu cuerpo.
Tesoro encontrado.
Tesoro admirado.
Sonidos, suspiros, susurros al oído.
Me estremezco.
Una, dos, tres, cuatro, cinco las caricias.
Una, dos, tres, cuatro, cinco las miradas.
Dos ojos que me miran.
Par de dos.
Par perfecto.
Alientos cálidos que se abrazan, que se hablan, que se dicen mucho, sin decirse nada.
No hay palabras.
Solo miradas.
Solo deseo.
Solo dos cuerpos, que desnudos se enlazan.
Se aman.
Que se lían entre las sábanas.
Nudos que se deshacen.
Fácilmente.
Como nudos corredizos que uno tras otro se desatan.
Desechos de piel, desechos de hilo.
Hilo rasgado por dedos y uñas que arañan, aprietan y rompen las sábanas.
Escalofríos. Espasmos. Temblores.
Por fin, orgasmos.
Llego.
Llegas.
Llegamos.
Empezamos la partida y la acabamos.
Silencio.
Abrazos.
Besos.
Sentimientos volcados.
Pasión desenfrenada y deseo entregado.
Sin baremo, sin límite, sin retroceso, sin medida.
Trueque perfecto.
Ansias calmadas.
Aromas y sabores distinguidos.
Reconocidos.
Degustados.
Saboreados.
Catados con gula, pereza, soberbia, avaricia, envidia, lujuria e ira.
Siete son los pecados capitales.
Infinitas las veces que deseo pecar y ser perdonada.
Pecados por los que pido perdón, a ese ojo que todo lo ve, por ser débil y caer en la tentación.
Por morder la manzana, dejarme llevar y no aprender del ayer.
¿Pero qué puedo hacer yo?
¿Qué culpa tengo?
Si al ver tu cuerpo desnudo, pierdo el sentido.
Sentido que encuentro al hacerlo contigo.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco los sentidos.
Vista para verte. Aprenderte.
Oído para escucharte. Entenderte.
Olfato para olerte. Respirarte.
Tacto para tocarte. Rozarte.
Y gusto para saborearte. Y sin más, besarte.
Cinco sentidos, al que hoy, esta noche, añado uno.
Corazón para cuidarte, corazón para quererte.
Simple latido, para gozar amándote.
Escrito el 15 de Mayo del 2009
Una mano.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco dedos.
Dos manos.
Diez dedos.
Dos timones con rumbo tu cuerpo.
Inquieta tu pasión.
Inquieto mi ego.
Naufrago en deseo.
Me pierdo.
Ansío lo que no tengo.
Lo busco.
Lo encuentro.
Me adueño.
Rozo tu pecho.
Te observo.
Acaricio tu espalda, tu cuello, tu muslo, tu sexo.
Paro.
Retrocedo.
Empiezo de nuevo.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco los besos.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco los mordiscos.
Bocados de carne, que al punto, sirvo en mi plato.
A la mesa me siento, a la mesa me acerco.
Mesa transformada en cama.
Bebo, como, saboreo.
Rodeos.
Infinitos rodeos.
Volteos.
Vueltas y vueltas doy, para encontrar lo que tienes para mí, dentro de tu cuerpo.
Bendito tu cuerpo.
Tesoro encontrado.
Tesoro admirado.
Sonidos, suspiros, susurros al oído.
Me estremezco.
Una, dos, tres, cuatro, cinco las caricias.
Una, dos, tres, cuatro, cinco las miradas.
Dos ojos que me miran.
Par de dos.
Par perfecto.
Alientos cálidos que se abrazan, que se hablan, que se dicen mucho, sin decirse nada.
No hay palabras.
Solo miradas.
Solo deseo.
Solo dos cuerpos, que desnudos se enlazan.
Se aman.
Que se lían entre las sábanas.
Nudos que se deshacen.
Fácilmente.
Como nudos corredizos que uno tras otro se desatan.
Desechos de piel, desechos de hilo.
Hilo rasgado por dedos y uñas que arañan, aprietan y rompen las sábanas.
Escalofríos. Espasmos. Temblores.
Por fin, orgasmos.
Llego.
Llegas.
Llegamos.
Empezamos la partida y la acabamos.
Silencio.
Abrazos.
Besos.
Sentimientos volcados.
Pasión desenfrenada y deseo entregado.
Sin baremo, sin límite, sin retroceso, sin medida.
Trueque perfecto.
Ansias calmadas.
Aromas y sabores distinguidos.
Reconocidos.
Degustados.
Saboreados.
Catados con gula, pereza, soberbia, avaricia, envidia, lujuria e ira.
Siete son los pecados capitales.
Infinitas las veces que deseo pecar y ser perdonada.
Pecados por los que pido perdón, a ese ojo que todo lo ve, por ser débil y caer en la tentación.
Por morder la manzana, dejarme llevar y no aprender del ayer.
¿Pero qué puedo hacer yo?
¿Qué culpa tengo?
Si al ver tu cuerpo desnudo, pierdo el sentido.
Sentido que encuentro al hacerlo contigo.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco los sentidos.
Vista para verte. Aprenderte.
Oído para escucharte. Entenderte.
Olfato para olerte. Respirarte.
Tacto para tocarte. Rozarte.
Y gusto para saborearte. Y sin más, besarte.
Cinco sentidos, al que hoy, esta noche, añado uno.
Corazón para cuidarte, corazón para quererte.
Simple latido, para gozar amándote.
Escrito el 15 de Mayo del 2009
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