domingo, 28 de noviembre de 2010

A escondidas

Quiero alejarte.
Quiero que te vayas porque yo no puedo echarte.
Quiero olvidarte sin dejar de recordarte.

Estoy envasando mi vacío en un pequeño bote de cristal, casi dejando de respirar.
Es agobiante a la vez que asfixiante.
Impongo el nervio, altero mi tiempo, desordeno mi independencia.
Mi impulsiva soledad necesita de tu compañía, te pide a gritos que llenes el silencio.

Te regalé mi alma, con tal de no verla más.
Me vendí al diablo al buscar calor en otros brazos.
Mientras sigo extrañando los tuyos.

Hoy me gustaría quererte mucho.
Para mañana odiarte un poco menos.
Amor y odio que en mi caso,
van juntos y de la mano.

No puedo odiar lo que he llegado a amar.
No puedo.

Disfrazo la pena, la rabia y el dolor,
con la máscara doliente del odio.
Mientras sigo gritando en público y silenciando en privado,
que no hay amor sin desamor,
ni desamor sin decepción.

Como una droga barata que acaba saliendo cara,
es tu voz en mi silencio.
Igual adictiva, igual necesitada.

Te tenía tan al alcance que me dio miedo.
Miedo a no saber parar el bucle, producido por tu ausencia,
miedo a una posible obsesión resultante de mi divina imaginación.
Sin tu saberlo, sin yo quererlo.
A escondidas las dos.

Y conseguí lo que quería, romper la fina línea que nos mantenía unidas.

El desconocimiento nos da descanso, hace que duelan menos los pasos dados hacia el olvido.
Mientras con goma de borrar, voy borrando poco a poco los recuerdos y todo lo que has dejado aquí conmigo, olvidado.

Es fácil, es sencillo, me digo.
Aunque no me creo.
Pero lo intento.

He podido romper los lazos pero no los nudos.
No todo puede ser tan fácil, como darle a una cruz y tacharte.

No, no puede serlo, quiero creer que no debe serlo.
Desconfiaría de mi misma si lograse hacerlo, en tan poco tiempo.

Porque me siento segura del sentimiento, de lo que siento.
Aquel que a duras penas alza la voz, pero que ocupa todo mi centro.

Fiel siempre a mis creencias, a mis deseos, a los sueños que me invento, fiel siempre a mis contadas palabras gritadas en voz baja.
Fiel siempre a la promesa de querer de esta manera.

Y aunque debería aprender a decir en alto lo que vengo sintiendo, es aquí, a solas con mi yo, donde encuentro las sinceras palabras que me dicen como estoy.

Pese a quien pese.
Caiga quien caiga.
Cueste lo que cueste.

Como si tu no leyeses, en un ratito, todo lo que a mi me esta costando un mundo.
Como si tratase de engañarte al decirte que no espero robarte un suspiro entre líneas o una sonrisa desconocida.

Que manera más tonta la mía, intentar ablandarte el corazón con simples palabras.
Mientras el mío se va endureciendo un poquito más cada día…
Que gran tontería la mía…
Que anda siempre de puntillas y a escondidas.

16 comentarios:

  1. Noche complicada...
    una de tantas...

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  2. Un abrazo:) y que el día llegue con sonrisa:))

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  3. Dices tantas cosas que me son tan propias...
    Malditas noches complicadas!

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  4. Noches que nos harán ser mejores.
    Un beso

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  5. Entre suspiro y línea y línea, nunca dejes de serte fiel a ti misma, como bien dices... al fin y al cabo, es lo que siempre nos quedará y hay q cuidar.
    Besos, también de puntillas y a escondidas.

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  6. Ánimo, fuerza y eso, nunca pierdas la confianza en ti misma.
    Un abrazo

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  7. Me suena terriblemente: "Aunque no me creo. Pero lo intento."

    Ay!!

    Un saludo, nena.

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  8. Mi bella muñeca:
    Sé que todas estas palabras te sirven para descargarte, y es maravilloso.


    Siente un GRAN abrazo lleno de cariño y mucha, muchísima luz para tu corazón :)

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  9. Escribiendo así dudo que haya alguien a quien no le ablandes el corazón!

    Saludos

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  10. Estoy con Candela, me has ablandado hasta a mi.
    Un beso bonita.

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  11. Me acuerdo aún de estarte diciendo varias semanas atrás que estabas contando mi historia pero con algún margen de diferencia.

    Y sigo pensándolo, solo que voy un poco más adelante, en el sentido que yo comencé el sufrimiento cuando aún vos estabas flotando, y cuando yo estaba en medio duelo, vos comenzabas tu sufrimiento.

    Pero las palabras van y vienen y te leo y te entiendo.

    "Disfrazo la pena, la rabia y el dolor, con la máscara doliente del odio"

    ¿Cómo callar lo que se siente?
    ¿Cómo atar las manos para no actuar?
    ¿Cómo enterrar los pies para que no salgan corriendo?

    He visto como ha subido tu tono en este estado desolado de desamor.

    Has comenzado tranquila... como aceptando lo que es y de pronto se te siente la rabia, el dolor profundo, el verbo amar destrozado en tu adentro.

    Yo te diré mis mejores palabras: víve el duelo... llora, patalea, grita... corre, desespera... odia... date el tiempo y EL PERMISO de sentir todo eso...

    Cuando pase el momento, el rato te sentirás mejor.
    No te juzgues.

    Ya pasará.

    Un abrazoteeeeeeeeeeeeee, cuidate mucho sí.
    Besos y una gran canasta de magia.
    Hay luz después de la oscuridad cariño.
    Te acompaño :)

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  12. Si no te conociera, pensaria que eres una mujer atormentada y sin embargo creo que eres la alegría de la huerta. Me equivoco mucho???

    Besos felices

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  13. Creo que he leido en el momento exacto tu poema.. Me encuentro en el mismo sitio, con el mismo sentimiento pero diferentes universos. A veces el dolor tiende a aferrarse cuando no aprendes a soltar.

    Y mira que le he intentado soltar tantas veces pero regresa cual si fuera un boomerang..
    Hoy decidi dejarle atras..


    Me gusto mucho leerte ahora te sigo..

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  14. grande, Dani!!

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  15. jajajjaa la alegria de la huerta... si si!

    Besos enfurruñaos
    ;)

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