miércoles, 30 de junio de 2010

30.06

Hoy podría ser un día cualquiera.
Y de alguna manera lo es.
Para todos, menos para mí.
Hay fechas señaladas sin querer, fechas de esas que marcan, que normalmente olvido… pero que en estos casos, en tu caso, soy incapaz de olvidar.
Están marcadas y son imposibles de borrar.
Hoy, amaneció y anochecerá igual que cada día…
De la misma forma.
Las horas quizá me pasarán lentas, porque las llenaré de memoria, de recuerdos, de algo parecido a melancolía.
Últimamente le doy vueltas a intentar saber que es lo que me pasa.
A veces me asusta esta frialdad.
Aunque frialdad tampoco sé si es la palabra correcta.
Es una mezcla entre conformismo, resignación, aceptación, un no poder cambiar las cosas que dejó de amargarme hace ya mucho tiempo y que ahora, me acecha con preguntas y me ataca a escondidas, cuando no puedo refugiarme en nada ni en nadie, haciéndome sentir calculadora, metódica, insensible y egoísta.
Hace un tiempo mi único deseo era poder pasar página.
Ahora tengo la sensación de haber ido tapando con parches algunos de mis males.
No estoy ni bien ni mal, ni mejor ni peor, no apaga mis días, solo los modifica.
Les da otro color, otro sabor, ni dulce ni salado, quizá un poco amargo.
Pero así es como he aprendido a vivir sin ti, empezando de cero un 25 de Agosto… día que también se acerca a mi calendario de fechas tristes a pasos agigantados… así es como he ido conociendo ese lado no tan amable de la vida de la que yo me creía exenta… así es como he podido levantarme y continuar con esto que se llama vida.
Casi dejé de escribirte, nunca de pensarte.
Pasaste de ser lo primero en que pensaba al despertarme… a lo segundo o lo tercero.
Yo no quería pero así fue.
Seguías y sigues con la misma importancia para mí… pero es como si hubieses pasado a un segundo plano.
Supongo que el tiempo hace que todo pase, se cure, se transforme… y da una normalidad a nuestros actos… aún sin nosotros ser muy conscientes de todos ellos.
Como pasa el tiempo de rápido, es aterrador, a veces me parece que fue ayer… y otras en cambio, me asusto al pensar que ya son cuatro los años, que volátiles marcharon.
Hoy soplaría las velas contigo, en una tarta imaginaria, repartiríamos los trozos y a ti te daría la mejor parte…
Simplemente porque es tu día.
Porque lo mereces.
Porque hoy serían 37, los besos, las primaveras, las velas…
Hoy te regalaría la vida entera, así como lo hago yo, muy mal envuelta.
Para que no te cueste empezar a usarla.
De buenas a primeras…

The New Raemon - Mil gracias


lunes, 28 de junio de 2010

Al respirar

Habitación a oscuras.
Despierto y no sé donde estoy.
Calma… siempre, de buena mañana.
Relativizando mis legañas.
Lavaré mi cara y dejarán de tener importancia.
Desperté cabizbaja, ensoñada y encontré tu mirada.
Tu sonrisa.
Tu carita hinchada.
Tus labios húmedos y tus besos sedientos.
Tu cálido cuerpo.
Mis dedos escalaban tus montañas.
Desde la cima se lanzaban al vacío.
Paracaídas lleno de ilusiones.
Cargado en mis espaldas.
Mochila de sonrisas suicidas.
Que quieren ser salvadas.
¿Nos hicimos el amor o el amor nos hizo?
No sé aún que pasó…
Tampoco necesito saberlo…
Me haré al cabo del día, mil preguntas estúpidas…
Y estúpida me seguiré sintiendo…
Sin hallar respuestas a unas preguntas que no me formulo.
Y que por lo tanto no me contesto.
Quiero un poco de todo y de todo, un poco.
Quiero tu sudor frío a mi lado, en la cama.
Mientras la humedad nos cala y nos obliga a temblar.
Buscándonos el mutuo calor, que se torna resbaladizo entre tus brazos.
Nos cambia el deseo, en un túnel de pecado.
Mientras los globos dejan de volar y caen en nuestras manos.
Para cambiarnos la voz sin cambiarnos las palabras.
Palabras que mudas, siempre callan.
Compensan las miradas, que vergonzosas se escapan.
Con piropos que empiezan a quedarse cortos.
Que se repiten una y otra vez.
Mientras se acercan las rebajas y a pares nos los regalamos.
Sin tachar antiguos precios.
Las tallas grandes, nos quedarán pequeñas.
Montones revueltos de halagos…
Que ni visten ni desvisten…
Por suerte, para tu desnudez…
Que está mucho mejor sin nada…
¿Sabes…?
Encontré la gran ganga.
Con paciencia.
Santa.
Y me fui, para echarte de menos…
Y en echándote de menos me quedo…
Solo necesito un beso más…
Para poder continuar.

Vetusta Morla - Al respirar

viernes, 18 de junio de 2010

Anda, ven...

Podrías mirarme,
así…
sin más,
porque sí….
¿y por qué no?
Que hace rato que te despistas…
Si me pongo a tiro más de lo creo y quizá también,
más de lo que tu te das cuenta.
Que me mires,
que me claves,
que me devores…
¡que me encanta!
Que me dejo,
que lo quiero…
Que me des, que me des…
Que yo también te doy.
Que hace un rato que ya no sudamos,
que no nos marcamos,
que no nos molestamos…
Que dormir,
si te parece…
es algo que haremos mañana…
si amanece…
Hoy ven aquí,
¡que vengas…!
Que quiero más…
¿Como quieres que te lo diga…?
¿A caso quieres que te lo pida?
Un por favor…
Anda,
ven…
hazme un poquito de eso que tu sabes…
Y que a mi me gusta tanto…
Una suplica….
No, no te hagas derogar tanto….
Aunque si arrastrándome te llevo hasta la cama…
Te lo empiezo a pedir con grandes llantos….

sábado, 12 de junio de 2010

Vasos, cucharas...buenas caras.

La mañana ya llegó, hoy puede ser un gran día.
Absorta y distraída en ese mundo que me pintan.
Dominando mis impulsos.
Olvidando rencores.
Descontando sin sabores.
A favor de las sonrisas.
A través de tu risa la vida me pide perdón.
Solapando días.
Lamiendo heridas.
1+1= 2.
De toda la vida.
Susurros en mis oídos,
Retumban alentadores.
Principio de algo.
Recuerdos de miradas, de sonrisas, de palabras.
Café.
Ducha.
Pijama.
Música.
Letras.
Enfado o melancolía, no sé.
Investigo.
Mejor lo dejo.
Que me lleno la vida de teorías.
Mientras me rompen los esquemas.
Podría pasarme el día entero pensando en ti…
Pero voy a intentar no hacerlo.
Por no ser pesada.
Ya sale el sol…
Vasos, cucharas…
Buenas caras…

Cigarrillos y cerveza.
Llamada.
Romper un silencio así YA tiene perdón.
Viva la guerra.
Estoy dispuesta.
¿Cuánto tardas en salir de allí?
La mañana ya marchó, hoy pudo ser un gran día.

Standstill - 1,2,3 sol

lunes, 7 de junio de 2010

Lunes

Silencio.
Respiro.
En la mas absoluta calma.
Asiento con algo más que con la cabeza.
Esa que reposa sobre unos hombros que a veces parecen cansados.
Solo a veces, otras no tanto.
La cabeza dice sí,
el corazón también se mueve en la misma dirección…
Hacía allí voy…
Hacía donde esperas tú.
Trazas el camino en un mapa invisible.
Rotuladores de colores.
Líneas gordas que yo piso.
Sin despiste ni abandono.
Conozco el camino...
Aún tapándome los ojos…
Sin ver, te veo.
Te recuerdo.
Te pienso.
Te siento.
Te encuentro.
A mi lado, dormida.
Yo, abro y cierro los ojos,
incontables las veces,
durante la noche.
Y en todas ellas encuentro tu espalda.
Pared que me devuelve la calma.
Repito y enlazo sueños.
Allí donde los dejo.
Por la mañana sabes tan dulce…
Debería desayunarte.
En un descuido.
No…
No…
No te duermas…
Desperézate sobre mi…
Cuanto quieras…
Que yo me desperezaré sobre ti...
Cuanto me dejes y cuanto pueda.