domingo, 28 de febrero de 2010

Entre amigos

La vida a veces me sorprende con diálogos extraños a la vez que brillantes.

L- ¿Qué te pasa?
X- Nada.
L- ¿Seguro? (X no necesitó de una tercera pregunta)
X- Pues que estoy mal, que empiezo a echar de menos a Xª. Y que no soy de piedra y no se que hacer.
L- ¿Pero tu que es lo que quieres?
X- No lo sé.
L- Pues ya deberías saberlo, ¿no crees?
X- Ya, pero no lo sé. Tengo dudas y me va a ratos. Y no quiero hacerle daño.
L- No deberías…
X - ¿Y que hago Laura?
L- ¿Y a mi me preguntas? Yo no se hacer la “o” con un canuto.
X- Seguro que si sabes….
L- Te digo que no… mira (y me enciendo un cigarro) Lo ves… ¡No sé!.
X- Pues con la de años que llevas fumando deberías haber aprendido.
L- Es que no he puesto empeño.
X- Total… para qué, no sirve para nada.
L- ¡Ya! Por eso… sin embargo aprendí a silbar y a chasquear los dedos.
X- Eso si que sirve para algo…
L- ¡Ya! Por eso aprendí… mira (y me he puesto a silbar y a chasquear los dedos, todo a la vez… todo menos la ”o” con el canuto, claro).
X- ¿Joder, si que te sale alto, no?
L- Ya te dije… puse empeño.
X - (Silencio)
L- No se, si te esfuerzas seguro que sacas conclusiones.
X- Ya, pero es que no sé pensar y estoy viendo cada cosa… la gente esta fatal, hay cada una por ahí…
L- Por ahí, por aquí y por allí.
X- Tía, ¿tu como te lo montas?
L- ¿Yo? Fatal…. ¿por?
X- No sé, supongo que en tu mundo todavía tiene que ser más difícil aún.
L- ¿En mi mundo? ¿Qué mundo?
X- Joder Laura, pareces psicóloga… ¿porque me respondes siempre con preguntas?
L- ¿Eso hago?… ostia, pues no me di cuenta.
X- Pues en tu mundo, tu vida, esa que has decidido vivir, ya sabes, con tu manera de sentir.
L- Pues imagina, si tu lo ves chungo… multiplícalo por… vamos a poner ¿10?.
X- ¿Sabes? Me voy a volver gay…
L- Hazte lesbiano, que te lo pasaras mucho mejor.
X- ja ja ja… pensándolo bien, tienes razón.
L- ¿Has hecho quiniela esta semana?
X- Si… ¿por?
L- Va, vamos a ver si has puesto empeño en algo y has acertado. Y si es que si, nos vamos unos días a algún complejo hotelero de esos que ponen pulseras, a que nos lo hagan todo y nosotros a no hacer nada.
X- ¡Jo! Tía, me mola hablar contigo mogollón… se me pasan los malos rollos.
L- Me alegro…
X- Es que los tíos somos simples… y contigo puedo hablar de todo.
L- ¿Entonces yo también soy simple?
X- No digo eso… digo que eres la única tía con la que puedo hablar igual que hablo con un colega.
L- Bueno eso es un cumplido supongo… gracias.
X- No hay de qué… es lo que pienso.
L- Entonces… ¿ya te has aclarado y vas a tomar una decisión respecto a Xª?
X- No.
L- Te he ayudado un montón, ¡eh!… ya veo.
X- Yo se lo que me digo…
L- ¿Quieres una cerveza?
X- Vale.
L- ¿Cuantos has acertado?
X- 4
L- Mejor que sean 2 cervezas… esta visto que no volaremos a ningún sitio.

Y nos hemos tragado juntos el ESTUDIO ESTADIO.

sábado, 27 de febrero de 2010

Ebria

Eché de menos la ausencia, que de no hacer nada, encontró en pensarte la manera de alegrarse.
Me ajusté la noche a un estado de embriaguez constante, en el que no me costó entrar pero del que me era muy difícil salir, por otra puerta que no fuese la de atrás.
Esquivé miradas inoportunas porque eran tus ojos los que yo necesitaba encontrar.
Tragué humo nocivo mientras más se evaporaba el olor de tu esencia .
Ese que impregna mi olfato aún cuando ya hace rato que te has marchado.
Ese que necesito acostumbrar de nuevo debido a ese intermedio casi forzado.
Lo mejor de todo, es que aunque parezca triste, melancólica y un tanto distraída esta noche, me siento completamente feliz.
Mientras te pienso, observo el reloj que no llevo y me invento el tiempo que me queda hasta que pueda volver a verte.
Con mi vaso medio lleno, dando pequeños sorbos para no gastarlo antes de tiempo y con mi paciencia intacta, los párpados pesan pero yo te espero para andar el camino que hay hasta la cama.
Hoy me salté la dieta de los sentimientos y me bebí hasta el agua de las plantas.
Y escribiéndote estoy, con un cierto mareo, con unas ciertas ganas y con un cierto olor a añejo.
Perra flaca, perra vieja… que esta noche revive su momento más infantil mientras se canta a si misma una antigua nana de esas para no dormir.
Esta noche te la cantaría al oído, casi en un susurro, intentando robarte el sueño… entre otras muchas cosas.
Deberías por un instante andar descalza sobre mi piel… esa que retiene el calor que el suelo quiere robarle… y que hace que andes más rápido pensando que así el camino es mas corto.
Pies fríos, seguro… corazón caliente.

viernes, 26 de febrero de 2010

Pez


Como lo verá el... ¿medio lleno o medio vacío?

miércoles, 24 de febrero de 2010

Oda a mi misma

Existe ya, escondida en la penumbra de mi propia sombra, una mitad de mi misma que no soy yo.
Autentica desconocida que pasa desapercibida.
Mitad de mitades, aún sin cortar… que no se despega de mi.
Yo falso, que se muestra tal y como es, cuando esta a solas conmigo.
Que no finge, que no esconde.
Parte agria que se funde en la gran parte dulce, que hace un poco insípida mi naranja.
Esa mitad de fruta que no tiene nombre ni apellidos.
Esa que madura poco a poco, a temperatura ambiente.
Que es del tiempo y que siempre es de temporada.
Esa mitad que se encierra, que no sale a buscar nada.
Que espera día tras día a que su otro yo vuelva a casa.
Para atormentarle con palabras.
Para atormentarle con todo aquello que el yo bueno finge no ver, pero que si ve.
Ese yo negativo, atormentado, egoísta donde los haya, que no se casa con nadie y que se cansa de todo.
Ese yo que no puede dormir por las noches, que no descansa, que no sueña, que tampoco recuerda y al que le cuesta levantarse por las mañanas.
Ese yo que siempre reza y reniega en voz baja.
Y que siempre promulga que no entiende nada.
Esa parte de mi, que suspira sentimientos y grita pensamientos.
La que se amarga sin sexo y que anda falta de buenos momentos.
Esa mitad ermitaña, que no llama, que no habla, que ya no espera nada.
Que se cree maestra del saber, repelente del querer.
A la que le molesta que mi yo poeta le escriba esta carta dedicada.
Esa mitad huraña que nunca sonríe, que nunca canta.
Aburrida de hacer nada.
Esa parte arisca, irónica, irascible que siempre tiene que decir la ultima palabra.
Que se asemeja al ángel y demonio que todos llevamos en el hombro.
Esa mitad que no soy yo, pero que anda sin andar en mi.
A la que no puedo echar pero si ignorar.
Esa mitad que exprimiré el día menos pensado y a la que sin remordimiento, me desayunaré una mañana…
Mientras yo me encierro en mis parábolas e invento cuentos para no dormir.
Porque a veces siento que estoy sin estar en mi, que lato sin latir y que vivo sin vivir.
Buscándome y encontrándome muy de vez en cuando.
Para de nuevo volver a perderme.
Porque a veces me caigo bien y otras no me soporto.
Así ando conmigo misma y con mi manera de ver la vida.
Dos mitades, hechas una.


Love of lesbian / La parábola del tonto

viernes, 19 de febrero de 2010

Mundo loco

Llueve.
Si.
Como a mi me gusta, llegar a casa cuando empieza a chispear y una vez dentro, que no cese.
Y si además hay truenos y relámpagos, mejor.
Mientras no se vaya la luz, todo me parece perfecto.
Hasta tú.
Incluso yo.
Nada importa.
Nada moja, al menos aquí dentro.
Chaparrón de ideas que adquieren forma en mis dedos.
Hoy he tenido un buen día.
Y eso se nota.
Hoy creo que puedo con todo… y es así, puedo con todo.
Gobierno mi mundo interior desde este sillón.
Un trono diseñado a medida que cuando me da, lo comparto.
Leyes y más leyes que incumplo saliendo impune de mis propios derechos humanos.
Acato mis normas aunque no entienda nada de lo que pasa ahí fuera, mientras las sirenas suenan y el miedo se apodera de los cobardes que necesitan saber lo que pasa a todas horas.
Me doy cuenta que querer vivir algo inaudito empieza a resultar imputable.
Esperar junto a la lógica que los hechos sean los esperados, puede compararse al culpable que espera ser juzgado.
Cuando sabes de antemano el veredicto quizá es más cómodo evitar absurdos juicios.
Cuando todo esta perdido… es más fácil apostar por uno mismo.
Me declaro inocente.
A mi cárcel sin barrotes yo le llamo hogar.
El mundo está loco.
Apago la tele, porque no dan ni una sola noticia buena, eso me desespera.
La tormenta se acerca… yo me alejo.

jueves, 11 de febrero de 2010

Feliz cumpleaños Dolores

Pues aquí la tenéis…

La he llamado para ver si estaba en casa, he ido a la floristería, le he comprado 3 rosas (¿el por qué 3...? son los años que hace que la conozco) y me he presentado allí con ellas… como he podido he grabado un video que sale de medio lado, lo siento… pero es que hay que verla en vivo y en directo….se ha puesto super contenta y de lo más cariñosa… me hubiese gustado tanto que hubiese dicho… coñiiiiiio…. Pero hoy estaba de lo más educada…. y emocionada.

Y yo de lo más feliz.





video



miércoles, 10 de febrero de 2010

3 cosas

Hay tres cosas en esta vida que no soporto:

Las mentiras.
La dejadez.
La estupidez.

Soy de las que piensan que la verdad siempre tiene que ir un paso por delante de mí.
Dicho esto, sé que lo que soy y lo que tengo podría ser mucho mejor pero voy viviendo y aprendiendo, con lo mucho o poco que he conseguido de mí misma.
No necesito inventar la vida que me gustaría tener porque la que tengo ya me gusta.
Ya me hace feliz, por lo tanto, intento vivirla al máximo con todo lo cierto que tiene en si misma.
Rechazo a aquellas personas que mienten más que hablan porque se sienten desdichadas.
Como también a aquellas que van por la espalda, que agachan la mirada o que hacen y después esconden.


Soy la primera que deja pasar las cosas cuando no me interesan.
Hasta aquí bien, primer defecto reconocido.
Pero hablo de otro tipo de dejadez.
La de no luchar por las cosas que realmente merecen la pena.
A veces el dramatismo nos escuda del esfuerzo.
Y es sabido, que las cosas que merecen la pena, cuestan si no menos, ganas y tiempo.
Lo que viene fácil, se va rápido.
Lo que se dice pronto, se olvida temprano.
Lógica aplastante, al menos en mi cuaderno de viaje.
Los sentimientos vienen y van, se mantienen poco y mal, hoy te quiero mucho, mañana te odio más.
Es devastador que te dejen, sin embargo cuando dejas tu… siempre se piensa que no es para tanto.


Cuando hablo de estupidez, hablo de ESTUPIDEZ humana.
Me explico:
Soy la primera en hacer broma, en hacer el idiota como la que más.
Sacarle puntilla a todo, reírme de mi misma y alguna que otra vez de los demás.
(El que diga lo contrario, miente. ¿volvemos al punto 1?)
La estupidez de la que hablo no es otra que la de creerse el centro del mundo, creerse perfecta, de jugar con los sentimientos de las personas por pura diversión.
La declaración de estupidez más inhumana es la de aquellos que piensan que su ombligo es bello ( Amigos, los ombligos son feos… a excepción de los de las embarazadas… por supuesto).
Me asombra escuchar a personas hablar sobre si mismas en voz alta… con total benevolencia… porque soy esto, porque soy aquello, porque tengo esto y lo que quiero es eso, porque se hacer de todo y encima lo hago bien… ADMIRARME PLEBEYOS…. Por DIOS… donde vamos a llegar.
Narcisista es la palabra.
Me saturan los egocéntricos.
No puedo.
No puedo.
No puedo.

Aclarados estos tres puntos… pensareis… ¿y a que viene todo esto?.
Fruto de una noche de insomnio.
Tengo dos tipos de insomnio.
El primero aquel que solo me brinda mirar al techo y a oscuras quedarme en blanco.
Es odioso. Porque lo único que saco en claro es que mi techo necesita una mano de pintura urgente.
El segundo, es aquel en que aún teniendo sueño, las ideas se me amontonan en la cabeza y no puedo dejar de pensar y anotar todo lo que pienso… cosa que hago porque se de antemano que por la mañana no me acordaré de nada.

Bueno, pues ayer tuve insomnio del segundo tipo… y hasta me reía sola en la cama.
Cuando soy buena soy buena, pero cuando soy mala soy una autentica hija de puta que luego queda en nada, pero al menos me lo he pasado bien un rato conmigo misma.

Que quiero decir con todo esto… pues no lo sé.
Quizá este es el inicio de una saga de charlas conmigo misma, donde pienso poner los puntos sobre las ies… y los acentos, que siempre me los dejo… así de paso, ya que no puedo dormir al menos me culturizo.

Y quizá pensareis ¿ y porque nos cuentas todo esto Laura?.
Pues tampoco lo sé.
¡Que no lo sé todo, oye!
Solo que me he puesto a pensar sobre lo que no me gusta, sobre lo que no quiero, sobre lo que pienso y me ha apetecido contarlo….
Por si os interesa…

Fase 6.
Buenas noches amig@s

martes, 9 de febrero de 2010

Insomnio por fases

Insomnio fase 1

Hace apenas una hora, mientras trasteaba con mis amigas en una conversación, cuanto menos, de lo mas divertida… me sorprendí con la cantidad de bostezos que puedo producir por minuto… y aunque me lo estaba pasando de lo lindo, empecé a obsesionarme con irme a la cama.
Dormir, dormir, dormir…
Vine a la cama, contenta, un día cualquiera a las doce y media de la noche con sueño. ¡INCREIBLE!
Fue meterme en la cama y los ojos como platos.
Vuelta, vuelta y vuelta.
Una hora después, resignada, me levanté, me fumé un cigarro, encendí el ordenador y me lo lleve a la cama.
Pero yo contenta,¡eh!.
Si no puedo dormir, pues aprovecho el tiempo haciendo otras cosas.
Por la mañana ya maldeciré todo lo que pueda maldecir… y así me sentiré un poco mejor.
Eso me resulta fácil. Me quejo un rato y se me pasa.

Insomnio fase 2

2:00 AM
Sigo escribiendo sin parar, a dos bandas… este escrito por aquí, otro escrito por allá.
Las ideas me empujan por detrás. Se apelotonan y me veo escribiendo en una libreta también.
Estoy a tres bandas porque mis ideas no tienen nada que ver entre si.
Últimamente me pasan unas cosas más interesantes…
Me siento pletórica… de pensamientos.

Insomnio fase 3

Con lo que me llega a gustar dormir… no entiendo porque no puedo.
Y encima llueve y me encanta meterme en la cama mientras gotea fuera, además normalmente me da sueño. Hoy no. Claro.

Insomnio fase 4

2:30 AM
Hace unos segundos me he puesto a silbar… (IDEAL)… al mal tiempo, buena cara y buen silbido… además me alegra enormemente porque hacía mucho tiempo que no me salía hacerlo… ponía caras raras y no salía mas que aire sin sonido.
Tengo esa canción metida en los adentros…

Insomnio fase 5

Me voy a hacer un té. Tengo sed. Y un cigarro… otro, si.
Y sigo con lo mío.

Pienso en mi blog, en lo que me llega a gustar ese rincón, en sentir a mi gente cerca, a conocer gente nueva, a leer todos aquellos escritos de personas a las que sigo… me hacéis pensar tanto que me quitáis el sueño… ¡me encanta!. El día que cambie de trabajo y tenga que madrugar creo que no me encantará tanto, pero de momento… lo disfruto. Gracias.

Insomnio fase 6

3:15 AM
Me voy a dormir ya, ¿no?
Buenas noches.

lunes, 8 de febrero de 2010

¡Si supieras!

Con el permiso concedido para poder decir lo que quiera, empiezo a escribirte sin saber muy bien lo que voy a decir.
A veces estas frases que se suceden por arte de magia son las mejores….porque van saliendo sin ningún tipo de control… además no esperan contestación… mientras hablo contigo de forma interna, también lo hago conmigo de forma más pausada, cerrando puertas y abriendo ventanas…
Con encanto.
Como el que tienes tú.
Como el que a veces tengo yo.
Deberías ser consciente de mi preocupación.
Me preocupa enormemente ser inconsciente de tus gestos.
Esperaría horas, sentada, si pudiera robarte una mirada, una sonrisa, una carcajada.
Saber si levantas una ceja de forma incrédula o de si te muerdes las uñas, esperando respuesta.
De si olvidas, de si piensas.
De si ignoras las ganas o de si mueres por ellas.
A este lado de la pantalla, con un silencio casi sepulcral… invadido constantemente por el sonido intermitente de las teclas y por los casi siempre intelectos suspiros que me doy, todo parece distinto.
¿Que podría decirte que no sepas ya?
Tantas cosas.
¿Qué podrías decirme que no sepa ya?
Tantas otras.
¿Es volátil mi ignorancia o soy ignorante al pensar que puedo volar?
Hedonismos que dilatan mi cuerpo sin necesidad de ser rozado y que sin más dilación, quiero apropiármelos.
Que buenos momentos me estas dando…
¡Si supieras…!

jueves, 4 de febrero de 2010

Devorándote

Mi casa.
Mi cuarto.
Mi cama.
Cerco a medianoche.
No te escapas.
No te dejo.
Te corto el aliento.
Te aprieto.
Te suelto.
Te muerdo.
Te dejo.

De pie, junto a la pared, te limito el espacio del que quieres adueñarte.
Te agarro las manos.
Utilizo las mías como esposas, levanto tus brazos.
Como si una pieza de carne en el matadero fuera tu cuerpo en mi desguace.
Dispuesta a hincarte el diente y beber de tu sangre.

Vampira de noche.
Ángel de día.
Perra convertida… que te olfatea desnuda.

Casi con rabia, te miro, te tiemblo, te beso, te separo de mi boca y te retengo con mis manos, te freno agarrándote por la nuca, quiero que luches contra mi, por conseguir mi beso… quiero ver tus labios intentando alcanzarme con pequeños sobresaltos, con ansiosos bocados hasta que te suelto y puedas de nuevo atropellarme el cuerpo.

Te tengo contra las cuerdas.
Te siento enredada en ellas.

Empiezo a deslizarme por tu cuello.
Gran boca abierta y húmeda lengua recorriendo tus pechos.
Me arrodillo… a la altura de tu ombligo.
Tus vaqueros apretados definen tus curvas, ahogan tus respiros, me brindan tu culo.

Desde abajo, claudicando, levanto la mirada y te veo provocando.

Sin hablarte te pido permiso.
Sin contestarme me lo das.

Arqueando tu cintura indicándome donde esta lo que busco… encuentro los botones que quiero desabrochar.
Uno a uno.

Puedo ver tu escondite.
Arqueo las cejas.
Suspiro.
Ya eres mía.
Ya es mío.
Te bajo los pantalones.
Te los quito.


La pared que te aguanta esta fría.
Lo notas.
Lo noto.
Se eriza tu piel.
Confundes frío con escalofrío.
Yo confundo el temblor de mis piernas con nerviosismo.
Deslizo mis mejillas por tus muslos.
Lamo tus ingles.
Te dibujo el dibujo con mi pincel de brocha gorda.
Juego con mis dedos.
Levanto suavemente el trozo de tela que aparta de mis fríos dedos tu cálido sexo.
Me empapo de toda tu humedad.
Deliro.
Suspiro y vuelvo a lo mío.
Mientras el rocío cala por mis huesos y me produce una hipotermia en tu madrugada.
Te levanto.
Hago que tus piernas me abracen a la altura de mis caderas.
Te tengo totalmente abierta.
Me tengo totalmente excitada.
Y así, te bandeo de arriba abajo.
Con cuidado.
Sin cuidado.
Con deseo.
Sin paciencia.
Freno.
Arranco.
Me aceleras demasiado.
Te igualo.
Te miro.
Te abrazo.
Te llevo hasta la cama.
Te dejo caer con delicadeza, mientras tu no me sueltas.
Sobre ti me mantengo.
No me quiero ir.
Me gusta sentirme la dueña de todo lo que hay dentro de ti.
Porque todo es para mí.
Egoísta me vuelvo por momentos.
No quiero que me hagas nada.
Porque teniéndote a mi antojo me regalo el mayor orgasmo.
Te beso.
Te beso.
Te beso.
No puedo dejar de hacerlo.
Te recorro los extremos de la cara con la punta de mi lengua.
Llenándote de babas.

Imán deseoso de polos opuestos.
Magnetismo perfecto.
Que nos atrae las bocas.
Que nos une y no nos separa.
Sensiblemente nos atrapa.

Postrada en la cama.
Arañas las sabanas.
Arrugas la tela y la amontonas bajo tu palma.
Te tengo como yo quiero.
Te oigo decir lo que espero.
Excitación máxima.
Compenetración infinita.
Penetrándote los adentros.
Golpeándote las ingles con lo sobrante de mis manos.
Con aquello que no pasa, que me priva de introducirme en ti por completo.
Me da rabia.
Pero no paro.
Desenfreno frenético, efímero en el tiempo, que acaba en un grito, atravesando tu cuello.

Tus suspiros, tus gemidos, tus palabras, tus suplicas… por fin acatadas.
Por fin recompensadas.

Entre tus temblores, entre tus dolores resignados con sonrisas, entre tus brazos delicados, sintiendo el latido acelerado de tu corazón, me pides entre susurros que acerque mi oído a tus labios… para decirme entre balbuceos, lo mucho que me amas.

En ese mismo instante, yo me desvanezco.

Sudada, extasiada, cautivada, agotada, embelesada, enamorada… caigo derrotada a tu lado en la cama.
Paso por encima mi brazo.
Te doy la mano.
La colocas en tu pecho.
Respiro en tu nuca.

Y así, de esta forma tan infantil, caemos dormidas.
Hasta mañana.
En el que amaneceremos sutilmente abrazándonos las almas… y nos amaremos de nuevo exhalando nuestros cuerpos… hasta quedarnos sin palabras.

martes, 2 de febrero de 2010

Gravedad

Existe un centro de gravedad entre tu y yo.
Punto invisible, quizá equidistante.
Que nos atrae y nos separa en una semejanza imantada.
Que nos baila el epicentro y nos atrae los polos opuestos…
Terremotos internos que agrietan el suelo que aún no hemos pisado.
Que nos hacen volver una y otra vez al mismo punto de partida.
Primero tormenta, después calma.
Porque me haces temblar mientras yo me niego a derrumbarme.
Porque existe un centro de gravedad entre tu y yo.
Que aunque por momentos nos separa, siempre acaba uniéndonos.


Coldplay - Gravity