martes, 20 de octubre de 2009

Alzheimer

La emoción del olvido, del que queriendo recordar se encuentra perdido.

De aquel que no recuerda su nombre.

Ni a sus hijos.

Ni a su amor querido.

No recuerda si fue feliz.

Ni si se casó.

No recuerda los pasos a seguir a la hora de comer.

Pierde y olvida el rumbo en ese corto camino que va desde la mano a la boca.

Olvida masticar.

Tiene miedo.

Olvida sonreír.

Se encuentra en una casa, en un cuerpo, en una mente que no es la suya.

Tiene pena.

Tiene olvido.

Me asusta pensar en que algún día me sienta enferma.

Jugando al despiste, no recordando.

¿Que sería de mi, yo que todo lo olvido, si olvido también lo olvidado?

Me moriría de pena si queriendo recordar mi vida, no pudiera.

Me volvería ciega si mirando sus ojos no los reconociera.

Si olvidase todos aquellos momentos importantes que me hicieron ser feliz, que me hicieron sonreír.

Me volvería muda interna, y me ahogaría en mis palabras

al callarlas.

Necesitaría que me recordaran lo mucho que me quisieron, lo mucho que me siguen queriendo y lo mucho que lo seguirán haciendo.

Necesitaría escuchar que todo va a salir bien, aunque no sea así.

Un tiempo atrás

que no volvería a mis días

cada día.

Días de lluvia que no me despertaran ya esta ternura.

Hoy, que soy consciente

asomo la vista para grabar en mi retina, el incesante goteo de la lluvia en mi ventana

para no olvidarla nunca.

3 comentarios:

  1. Traicionera la mente,por eso hay que disfrutar el momento y la vida en las cosas mas sencillas,por que pronto puede ser que no sepamos ni donde estamos ni a quien estamos viendo.un besoo

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  2. Que te vayan robando lentamente tus recuerdos, casi sin darte cuenta...para acabar viviendo casi en blanco.
    Saludos

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  3. Me parece una de las enfermedades mas terrible que se puede tener.
    Se come tu vida hasta que la hace desaparecer.
    :(

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