martes, 1 de septiembre de 2009

Gatita

Intenté crear un monstruo dentro de mí.
Casi lo conseguí.
Feroz, rabiosa de incomprensión.
Con unas buenas garras, pero también con las uñas cortadas.
Con un gran rugido, que siempre acaba en nada.
Con hambre de puertas, quizá algo desmesurada…que solo acaba comiendo bollos, galletas y pastas.
Saliendo del armario para rugir alto y fuerte, asustar y despertar a todo el mundo, en esta nuestra central de ruidos que se mantiene abierta gracias a los gritos.
Que triste monstruo intenté crear…que es incapaz de matar a un mosquito.
Triste era el día porque no podía salir de mi escondite.
Triste era la noche que siempre estaba a oscuras.
Hoy los días tienen luz propia durante las 24 horas que duran.
Pasé de monstruo a fantasma, porque me pareció mucho mejor ir siempre envuelta en sabanas.
Tener un simple y triste sonido por grito y levantar los brazos como quién pide mimos.
¿Que quise ser?
¿En que me he convertido?
¿Monstruo, fantasma, mosquito?
Si no grito, no emito sonidos, ni tampoco pico.
Que lindo salir de ese armario, salir de ese cuarto y volar bien alto.

3 comentarios:

  1. En el fondo, por mucho que luchemos contra nosotros mismos, nuestros anclajes no pueden frenar nuestros instintos.

    Por mucho que queramos ser lobos siempre sale a la luz algo más frágil que llevamos dentro, y viceversa...es cuestión de tiempo que nuestro verdadero "yo" salga a la luz


    :)

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  2. Con lo bien que se esta fuera, verdad?... no quiero volver a entrar...mi YO vuela.

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  3. Gritemos todas: "Miauuuu!!"

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