miércoles, 12 de agosto de 2009

Entre la espada y la pared

Entre la espada y la pared me he sentado hoy.
Sin apenas espacio, sin apenas movimiento, pasé un largo rato.

Escuché lo que me dijeron, dije todo lo que pensé, no sé si fui buena o mala, fui sincera.
Eso sí.

Siento vértigo cuando me elevan alto, porque tengo miedo a caer bajo.
Cuanto más me sujetan, más miedo tengo de caer.

Palabras que pueden pasar al olvido, mi olvido, pero que yo premeditadamente no olvido.

Mis cinco sentido suben, los más íntimos…salen a flote, así no me hundo.
Naufraga en mi vergüenza, que de color rojo pinto.
Balsa tranquila de deseos, metal de monedas que piso, lanzadas de espaldas para verlos cumplidos.

Furia brava.
Calma inocente.

Tan consciente de lo que debo hacer, de lo que espero de mi misma, en esta calma forzada que deseo cumplir…la furia me dice a gritos, Laura vive y vuelve a sentir.

Sin más preocupación que no parar de sonreír.

3 comentarios:

  1. No hay quien pueda en el mundo callar a los sentimientos,el que promete olvidar lo que le hizo feliz, seguro esta mintiendo.

    Sonríe porqué es una de las muchas cosas bonitas que tienes. Nunca pierdas eso, que tu sonrisa mueve mundos mi niña.


    un beso enorme.

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  2. Nunca sabes lo que te vas a encontrar por las calles desconocidas, aquí he encontrado una manera de decir directa y sincera.
    No dejar de sonreír, buena preocupación.

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  3. Gracias, gracias, gracias....los sentimientos nunca se olvidan, he aprendido a no callar y ahora no puedo parar...el espejo del alma, brilla en la cara.

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