miércoles, 20 de mayo de 2009

Insomnio

Imprudencias, despropósitos…incongruencias.
Desmantelé la cabeza y la dejé vacía de tanto pensar.
Cabeza hueca.
Corazón de mudanza.
Cuerpo inestable, que anda de aquí para allá, sin saber dónde va.
Horas robadas al sueño, en que en la más absoluta oscuridad, me desprendo de los sueños que aún no he soñado y me pongo la cordura por montera.
Vueltas y más vueltas, recorriendo la cama, de punta a punta.
Frío. Calor.
Frío. Calor.
Sin querer pensar, pienso.
Sin querer sentir, siento.
Sin poder llorar porque no puedo.
Lo intento.
Quizás debería pensar en lágrimas y así soñaría con ellas.
Necesito una descarga.
Necesito un alivio.
Que no llega.
Pero no desespero.
Espero.
Pasan los minutos.
Las horas.
Y no duermo.
Se acerca la hora de levantarme de nuevo.
Y siento que muero.
Cansada.
Agotada.
Extenuada.
Salió el sol, pero deseo que se ponga, cuanto antes mejor.
Sin más.
Porque mi noche fue corta y mi mañana demasiado larga.
Poniendo buena cara, cuando mi instinto animal desea morder.
Morder al sin sentido de aquellas personas que presumen de algo que no tienen.
Humildad.
Cuando no hay, no hay.
Ya se puede buscar…
Deseando volver a casa, para no escuchar nada, y no forzar sonrisas que se notan que lo son.
Apariencias que odio.
Silencios que detesto.
Si pudiese decir todo lo que tengo que decir, más de uno callaría.
Bofetadas lloverían.
Con la mano abierta de par en par.
Que a gusto me quedaría.
También podría intentar soñarlo, quizás así conseguiría desquitarme de esta sensación de traición por no defender a quién lo merece.
Se entiende.
Mi pan de cada día está en juego.
Así que callo.
Me muerdo la lengua.
Y con mi más absoluta parsimonia, decido opinar de la manera más neutral.
Aunque como dicen, con la cara pago.
No puedo evitarlo.
El espejo de mi alma, hoy anda por mi cama.
Reproches.
Enfados.
Vuelvo a enfadarme.
Y me re-enfado.
Estados de ánimo que hoy andan revueltos, dispuestos a encararse con cualquiera que se ponga delante.
Estados que entrarían en guerra, aún sabiendo que la batalla ya se perdió antes.
Buen dicho el que dice, ver, oír y callar.
Aunque no siempre puedo lograrlo.
Si aún no queriendo ver, miro.
Si aún no queriendo oír, escucho.
Si aún no queriendo callar, callo.
Boca cosida con puntadas cortas.
Que ganas tengo de gritar alto, traspasar barreras, romper cristales.
Tengo sueño, mucho sueño.
Cansancio.
Debería acostarme…
Debería…hacer tantas cosas que no hago.

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