jueves, 26 de julio de 2007

Aquellos maravillosos años


Ciudad de Amsterdam. Sentada en cualquier bar.Tuve la necesidad de sentarme a pensar. Observar. Me vienen a la cabeza tantos recuerdos, tantos pensamientos que tengo la sensación de atropellarme a mi misma con tantas ideas, escribo y escribo porque tengo la intuición de que si no plasmo en un papel todo lo que pienso, en breves momentos se me olvidará…y me gustaría guardarlo en algún rincón si cabe.
Me encanta sentarme a observar. Nada concreto.Solo observar. Los paisajes, las gentes, sus comportamientos, pienso en como serán sus vidas en realidad.Imagino…eso no esta mal?, me hace gracia ver como buscan un destello de luz cuando lo hay en un día que no es que se me antoje gris, es que lo es…aunque para mi ahora no hay mas luz que esta, la de estar escribiendo y seguir recordando.
Me siento bien, feliz…he de reconocer que a veces me paraliza esta sensación…me auto-ayudo conmigo misma y eso me hace sentirme prepotentemente fuerte…pero así me esta bien y no voy a hacer nada por cambiarlo, es sencillo, busco el bienestar continuo.
Como cada día me acuerdo de ti.
Me levanto y me acuesto contigo.Inevitable.
No quiero escribirte una carta triste, ahora mismo te estoy sonriendo y me gustaría saber plasmar esa mueca con lindas palabras.
Van pasando los días…como la vida, y aun tengo la sensación de oírte entre la gente, a veces me escucho hablarte y no me preocupa…
Hay tanto por hacer que me da rabia que no lo puedas ver. Aunque me consuela pensar que desde algún lugar me ves, me oyes y me hablas…te siento cerca de mi tantas veces que me gustaría que me regalaras tu tacto en alguna ocasión…
Supongo que notaras cuanto han cambiado nuestras vidas desde que no estas.
Me gustaría poder explicarte cuanto amor te guardo, intocable.